Un día percibí
Un día percibí la realidad que hay en ti
Una realidad malsana, una realidad insana
Me hiciste creer que me amabas y tú sólo jugabas
Tan pardillo fui que me enamoré de ti
Alcanzado por un rayo
partido fui en dos
El castigo fue sencillo, merecido y divino
Por entregarme a ti mi vida perdí
Suerte mala fue la mía, mi corazón languidecía
Así acabó mi historia entregado al dolor
Dolor que era bálsamo para mí ignorado amor.