Cuando la gota cayó al piso sentí esa extraña sensación de asombro; que ya no había manera de volver atrás, que la realidad me estaba pasando por delante. Fue un instante. Tuve un exceso de consciencia que dolió porque sabía que ya sólo me quedaba morir… de repente. Se me congeló el cuerpo y se me desvaneció la mente… De a poco, como entrando en un sueño profundo que duraría por siempre.
Un elemento largo y de punta afilada, que había sido plateado hace tan sólo un momento ahora derretía un rojo oscuro que salía de mí.
[murmullos, gritos, ruidos de tránsito, sirenas, y en primer plano el sonido de un goteo espeso sobre mojado]
¿Y así todo terminó para mí? Queriendo cruzar la calle, con mis pensamientos en cualquier lado, una distracción, la lluvia, un accidente
No comprendo qué soy ahora ni porqué siento mi propia muerte. De golpe me hiela la soledad. Siento desesperación, no tengo ojos pero me estallan las ganas de llorar… hasta que me calmo y lo empiezo a entender, como cuando descubrimos que una idea, que llega de golpe, es especial y genial, una revelación de esas que pasa pocas veces en la vida.
Mi alma, mi esencia, mi presencia se separa de mi cuerpo físico, lentamente pero de forma desgarradora. Puedo sentir como se disocia lo que siempre entendí como un todo, como dejo de ser yo para ser algo más.
Estoy en otro plano, en otro lugar donde no existe el tiempo, el espacio ni la materia.
No soy nada, pero a la vez lo soy todo. Soy inmortal.