The OA

El otro día leí que la cabeza se da cuenta cuándo va a descansar. Por eso dicen que te tenés que llevar una libreta y un lápiz a la mesa de luz. Es como que entiende que se está apagando. Estuvo mirando pantallas todo el día y ahora mira el techo. Entonces espera imágenes, espera lo que recibió durante horas sin ningún tipo de interrupción. Debe haber un motivo por el cual dormimos con la luz apagada. Cerramos los ojos y está ahí. Es la anticipación constante, lo de que hay que disfrutar el camino y no la llegada, pero para mí eso es mentira. Las imágenes aparecen aunque no estén ahí. Eso es tan bueno como peligroso.

Ayer mirábamos una serie nueva de Netflix, The OA. Son siglas pero de lejos parecen una onomatopeya. Acá es cuando tengo que frenar y decir que voy a escribir sobre la serie que ya presenté. Es como crímen de esta época hablar de historias que otros no escucharon antes. Así que ya saben, si te avisan y aceptas, no es violación.

- Tampoco es tan grave, no fue sádico.
- Los encerró, me estás jodiendo?
- Si pero no abusó, no hizo nada raro. Los estaba estudiando.
- Los estaba matando todo el tiempo, boludo. No puedo creer que estés de acuerdo.
- No digo que esté de acuerdo, pregunto de qué otra manera estudias la muerte humana si no es matando humanos.
- Y a vos eso te parece bien.
- Esas respuestas son las más importantes de todas.
- Sí, y por eso tenes que agarrar y encerrar a todos en contra de su voluntad.
- ¿Vos le preguntaste a tu perro si quería ser tu perro?
- No tiene nada que ver.
- ¿Te contestó? 
- No podes comparar. No es lo mismo.
- El tipo está buscando la verdad. Con formas de mierda, sí, pero las respuestas lo valen. Es lo más importante del mundo.
- ¿Te suena “el fin justifica los medios”?
- Qué se yo, boluda. Las inyecciones duelen. Vos sos médica. No puedo creer que no estés de acuerdo.
- Es que esta bien estudiar eso, re bien. Pero les podes preguntar primero.
- Nada que ver. El tipo los llevó hasta un lugar medio extremo de abandono y soledad y sometimiento. Estaba sacando la parte animal, tenía un motivo mucho más noble que “quiero que eso sea mi mascota”. Además, se nota que le daba culpa. Es una cuestión de prioridades. Este chabón puso por encima de todo, incluso de sí mismo, algo universal. Nos va a cambiar la vida a todos. Ni bien averigüe algo, la cultura cambia para siempre. Cambia para bien. Es algo bueno.
- Y peligroso.
- Es peligroso pero si les preguntamos si quieren participar del experimento, esta todo bien.
- Sí.
- Claro, si te avisan y aceptas no es violación.
- No, no lo es. Y eso suena horrible dicho así.
- Pero es verdad.
- Si pero no lo digas así, podes buscar otra forma de decirlo.
- ¿Cómo?
- No sé, ahora no sé.
- Igual, puede ser…
- Qué cosa?
- Que tengas razón.
- Dale tarado, sigamos mirando.
- Pero todavía hay algo que me molesta…
- No empecemos de nuevo.
- Es que no sé qué es lo que me molesta. Cuando sepa te digo.
- Cuando sepas decime.
- Me voy a acordar de esto antes de dormir. Puta madre.
- Callate, pongo play.

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