A 70 años del asesinato de Mussolini: hablemos de fascismo

Un día como hoy, hace 70 años, Benito Mussolini escapaba hacia Alemania disfrazado con uniforme alemán, al lado de su amante, Claretta Petacci; ambos fueron capturados y fusilados por partisanos comunistas en Giulina di Mezzegra al norte de Italia.

Estos cuerpos fueron transportados en un camión a la plaza Loreto de Milán, donde los colgaron boca abajo en la marquesina de una gasolinera y expuestos al público para que los golpearan.

¿Quién era Benito Mussolini?

Benito Mussolini, líder del fascismo italiano, era hijo de un herrero y de una maestra de escuela. Su padre, eligió el nombre de Benito per ricordare Benito Juarez il rivoluzionario messicano.

Benito portaba dos nombres más: Amilcare en honor del internacionalista Amilcare Cipriani y, Andrea, en memoria de Andrea Costa, líder de una corriente del socialismo italiano. Con esos antecedentes desde la cuna, Mussolini ingresó en el Partido Socialista Italiano donde llegó a dirigir su periódico, el Avanti. Así estaban las cosas cuando, en 1914, Europa se dividió en dos al iniciarse la I Guerra Mundial. Mussolini afirmó en el periódico que Italia debía combatir al lado de Francia e Inglaterra. Como el Partido Socialista defendía una postura neutral, fue acusado de haber recibido dinero de Francia. Ante el griterío de “vendido”, “vendido”, Mussolini tuvo que abandonar el partido.

¿Qué podemos entender como fascismo?

Fascismo en singular, es el nombre que se dio al régimen que imperó en Italia en el periodo entre guerras. Proviene del italiano «fascio» (que significa «haz»), y deriva del latín «fasces» (en plural «fascis»).

Las fasces eran varillas amarradas que simbolizan la unidad popular, en las cuales sobresalía un hacha, la cual a su vez simbolizaba al líder: «il Duce». La palabra «fascismo» deriva del símbolo romano del«fascio littorio» .

Sin embargo, la gente ocupa la palabra “fascista” sin el menor rigor posible, casi siempre lo usan para denostar alguna acción política relacionada con un acto represivo, dándole una total degradación a su significado original.

Se ha llamado fascistas a los autoritarismos, con elementos ideológicos comunes, fundamentalmente el rechazo a la democracia parlamentaria y al comunismo soviético, así como el sometimiento de la masa al “líder”. Esta generalización se debe al hecho de que el fascismo italiano fue el primero que triunfó, constituyendo así una especie de arquetipo para los fascismos posteriores que, al afirmarse en diferentes contextos histórico-culturales, se configuraron de manera diferente.

Fascismo italiano

El fascismo original, comenzó a formarse desde principios del siglo XX, cuando los intelectuales marxistas y sindicalistas se acercaron al nacionalismo extremista, proponiendo un nacionalsindicalismo, con el que se buscaba una élite de fuerzas trabajadoras. A esta ideología se unieron los futuristas, los cuales también se oponían a la estructura antigua y a sus instituciones; planteaban la destrucción del viejo sistema y la imposición de uno moderno.

La consolidación del movimiento fascista, comenzó con el Partido Nacional Fascista Italiano (PNFI), los fascistas actuaron en complicidad con la burguesía para reprimir insurrecciones. Fue en ese momento, cuando el carácter el fascismo primigenio mutó para encontrar respaldo en la clase dominante italiana y unirse a ésta gracias a la aparición del enemigo común, es decir, el comunismo.

Los italianos añadieron a su milicia un uniforme distintivo que comenzó una práctica mundial de “encamisados”. Los Camiscie Nere (Camisas Negras), que como organización militar, utilizaron la violencia, la coacción y el asesinato contra sus opositores políticos, también aglutinar a los jóvenes a través de su lema:

“Crecer, obedecer y compartir”

¿Cómo fue posible que Mussolini tuviera el apoyo de los italianos?

Los fascios conformaban un programa de reformas sociales, conquistas y la voluntad de crear un gobierno fuerte, para eliminar a los partidos responsables de todos los males.

El fascismo italiano fue posible gracias a que, Italia estaba devastada, política y económicamente; la opinión publica mostraba descontento al final de la Primera Guerra Mundial, puesto que la desmovilización de las unidades militares se sumó al desempleo en el marco de una crisis económica.

Mussolini exacerbaba el nacionalismo:

“El fascismo no es una iglesia, sino más bien una situación. No es un partido, sino un movimiento. No tiene un programa que desarrollar para los tiempos futuros, por la sencilla razón de que el fascismo construye día a día el edificio de su voluntad y de su pasión”

Por lo que los italianos ven como única salida viable y fuerte esta nueva forma de organización, propuesta por Benito Mussolini.

El Estado, figuró en el proyecto fascista, como un padre protector que conservaba al pueblo en una situación de entusiasmo, siempre vigilante y sancionador, según los casos. Logró satisfacer las demandas de la población; Italia sentía amor por il Duce; al cubrir las necesidades de la población en cuanto al bienestar social: salud, vivienda, educación.

Lo que no tiene cabida es la forma como se logró: por medio de prácticas violentas. Hubo represión por parte del Estado frente a cualquier disidente. Sin embargo, para la lógica del Estado es un régimen que lo favorece: al ser un movimiento que controla y mantiene el orden, se permite el desarrollo económico.

El fascismo en México

En sus primeros años, el fascismo tuvo la simpatía de varios países que profesaron una admiración abierta por el régimen de Mussolini. Incluso en los Estados Unidos, había vivos sentimientos de admiración y respeto. Intelectuales, literatos y académicos de todo el mundo, se sumaron a las filas de los camisas negras que imponían el orden; seducidos por el fascismo y la figura de Mussolini.

En México, el interés que despertaba el régimen fascista lo llegó a reflejar también el propio presidente Elías Calles, incluso hubo imitaciones fascistas por parte de los regímenes posrevolucionarios.

Una de estas semejanzas es que tanto los fundadores del régimen fascista italiano, como los exponentes del callismo en México, fueron por lo general grupos de jóvenes, que impulsados por la experiencia de las armas, decidieron adentrarse en las arenas de la política e incidir de manera determinante en la vida pública.

La fascinación que existía tenía más que ver con el manejo populista de las masas que ejercían los líderes políticos, que con el determinismo racial. En 1935 existió la Acción Revolucionaria Mexicanista (AMR), también llamado Camisas Doradas

Los Camisas Doradas en México actuaban como grupo de choque con un modelo de policía paraestatal, empleaban el uso de uniformes, saludos y rituales distintivos. Surgieron como un grupo paramilitar que trató de someter por la fuerza a los opositores del régimen callista, particularmente a los trabajadores, quienes comulgaban con el sistema bolchevique.

¿Creen que este tipo de régimen funcionaría en México?