Contrapuestas.

No lo sé, es algo tan ilógico que no lo puedo ni plasmar.

Ni aquí, ni allá.

Ni ahora, ni después.

Preguntas retóricas: ¿Existe algo tan bueno que llega a ser malo? ¿Existe algo tan puro que llega a desvirtuarse? ¿Existe algo tan fugaz que deja estelas permanentes? ¿Es tan difícil de entender que llega a ser obvio?

Hoy me abandonó la lógica y no lo entendí (Suele pasar).

Hoy me abandonó la mente y sí lo sentí (¿Es bueno o malo? Preguntar).

Hoy estoy contento y a la vez infeliz (“Triste juguete del destino”, diría Shakespeare).

Hoy duermo cálido y frío, como intervalos en bis (¿Quién puede dormir así?)

Hoy predomina el sentimiento y lo siento, esta vez prefiero que se quede así (¿Quizás en verdad soy tan inocente?).