Resiliencia a pesar de las pérdidas en Siria

Ya en su sexto año de duración, la crisis de Siria ha cambiado millones de vidas y forzado a muchas familias al desplazamiento, el hambre y el miedo. A pesar de su corta edad, Motasem ha experimentado condiciones sumamente duras que lo han dejado con un gran número de responsabilidades. Él no solo perdió a su padre y a su hermano, sino también la vida como la conocía. Hoy, él debe aprender a salir adelante con solo un brazo y una pierna.

“Me mudé con mi familia de Deir-Ez-Sor a la zona rural de Damasco buscando un espacio seguro. En ese momento, era el único con un ingreso en mi familia a pesar de mi discapacidad. Estaba decidido a encontrar un trabajo y proveer para mis hermanos pequeños.” narra Motasem.

Él se unió al taller de prótesis del PNUD en el área rural de Damasco a inicios de 2016 como asistente del equipo. En éste, ayuda a fabricar extremidades ortopédicas y ha demostrado su increíble capacidad para adaptarse y aprender. Para proteger su mano de cualquier accidente, él no utiliza maquinaria pesada para esculpir o cortar material. Más adelante, él también participará en el proceso de producir sus propias prótesis.