R E T O R C I D O D E L 69

Me retuerzo con la imagen del 69, buena cosecha y otros albures
pero sólo queda eso de bueno, el sexo, el insomnio animal y visceral.
las velas derretidas en el piso y el aroma rojizo en la piel delicada
nada era azar cuando se trataba de vos y ese bolsito de American Express
y yo te decía con acento, “llévame ahí dentro, a casa.”

Amor era desearte desde la desnudez más electrizante bajo las sábanas
reconociendo las líneas del traje de baño, tostadita de sol a sol,
besar cada centímetro de escalofríos cuando te ibas al baño
y volvías tiritando con la excusa de hacernos el amor, rozando,
tus pechos, seduciendo mi piel ardiente de saberte con ganas de más.

Retrocedo en el tiempo, como en las peores películas y ahí estás
con esa sonrisa que destruye mitos urbanos y otros bodrios de envidia,
anestesias todas las miradas de los vecinos y hasta la solterona me admira,
llegas tarde, de madrugada, he bebido y te tomo enrabiado, desesperado,
si eres droga, me declaro un yunkie empedernido y old fashion.

¿Cómo no te puedo amar, desear?, y salir corriendo hacia la puerta, asegurar,
que esta vez te quedaras hasta después de la resaca, guardo la llave
y te voy desnudando camino al baño, abres la regadera y me invitas,
mientras pasas tus manos por todo el cuerpo, alzando de alegría
mi cuerpo se recupera y nuevamente creo en los cuentos de hadas.

Logras despertar al animal que por instinto y aroma, besa toda la carne
y nada deja fuera de sus fauces, tus gritos desencajan mi anatomía,
crezco como todas las bestias, de manera descomunal, desproporcionado,
te elevo y toda vez que desciendes gimes y fluyes en mi cuerpo, resbaladiza,
sólo sabes de espasmos constantes y ese aullido pidiendo más.

Otras noches te vas, pero hoy, estás diferente y te siento cuando repites
millón de veces en mis orejas los te amo que de principio a fin, y te duermes,
no quiero alcanzar las horas que nos separaran y dices, porque me conoces,
esta vez no me iré, ya conocí al hombre que ama como animal
y seduce mi mente y cuerpo como bestia, de aquí hasta la muerte, flaquito.