Penny Dreadful: Las más hermosas pesadillas

Un guión fantástico y una producción de calidad cinematográfica, Penny Dreadful es un clásico moderno que disfrutarán no sólo los fans del género de terror, sino todos los amantes del entretenimiento inteligente.

Por Miguel Ángel Civeira (@MaikEgosum)

Se dice que vivimos una “Edad Dorada de la Televisión”, en que las series de TV se han destacado por la inteligencia de sus argumentos, lo novedoso de sus propuestas y la calidad de su producción. Pues aprovechando que es temporada de espantos quiero hablar de una en particular que se ha ganado mi corazón: Penny Dreadful, creada por John Logan, producida por Showtime y que se transmitió en nuestro país por HBO.

¿De qué va? Penny Dreadful toma su nombre de las publicaciones baratas y sensacionalistas que se editaban en Inglaterra en el siglo XIX, llamadas así porque costaban un penique y contenían relatos de horror con grandes dosis de violencia. Los penny dreadfuls fueron los antecesores de la literatura pulp y estaban dirigidos a las clases trabajadoras, un mercado nuevo surgido a raíz de la expansión de la educación pública y la consecuente alfabetización. Eran considerados lo más ínfimo de la literatura de su época, pero tuvieron una gran influencia en los géneros fantásticos que se desarrollarían notoriamente hacia finales de la Era Victoriana. El penny dreadful más famoso sería tal vez Varney the Vampire or the Feast of Blood de James Malcolm Rymer (serializado entre 1845 y 47), que antecedió por medio siglo a Drácula.

Bien, la serie reúne a un reparto de personajes tomados de o inspirados en la literatura de horror y fantasía de la época (con varios guiños al cine de terror clásico también) y los enfrenta a las fuerzas del mal que acechan en el Londres victoriano. Nuestros protagonistas son Vanessa Ives (Eva Green), una bruja con serios problemas de demonios internos; Ethan Chander (Josh Harnett), un vaquero americano con un oscuro secreto; Sir Malcolm Murray (Timothy Dalton), el gran cazador blanco colonialista; Victor Frankenstein (Harry Treadaway) un joven científico obsesionado con encontrar el secreto de la vida; Caliban (Rory Kinnear), el monstruo de alma sensible creado por Frankenstein; Brona Croft (Billie Piper), una prostituta que ha sufrido toda clase de humillaciones y tragedias; y Dorian Grey (Reeve Carney), un apuesto y encantador dandy que es inmortal. Conforme avanza la serie, nuevos antagonistas y personajes secundarios, casi todos muy interesantes, se van sumando al reparto.

Penny Dreadful no se limita a homenajear al género de horror, sino que aborda las obsesiones sociales de la Inglaterra victoriana y su hipocresía moralina. Podemos ver algo de las diversiones poco sofisticadas de la época, como las sesiones espiritistas, los teatros del Grand Gignol y las grotesqueries. En Dorian Gray queda retratado el estilo de vida decadente de los dandis de aquel tiempo. Las contradicciones del colonialismo están presentes tanto en el África de Sir Malcolm como en la América de Ethan Chandler. Los tabúes de la prostitución, la esclavitud sexual, las orgías, homosexualidad, la bisexualidad y la transexualidad son tratados sin tapujos en varios capítulos.

Nuestros héroes son individuos rotos, seres inadaptados que no encuentran su lugar en el mundo y en la vida, atormentados por su pasado, en buscan de consuelo y sentido de pertenencia cada uno en el otro. El tono de la serie es siniestro, pero también sumamente trágico y se enfoca temas universales del alma humana.

La lucha de Vanessa contra sus demonios se presenta como una metáfora de la depresión y los problemas psicológicos, la culpa y el autodesprecio. Sir Malcolm es el epítome de la figura masculina, no sólo de su época, sino de cualquiera, pero tras su apariencia fuerte y vigorosa se encuentra un espíritu profundamente herido que no sabe cómo lidiar con su propia fragilidad. Ethan, a pesar de su naturaleza gentil, es obligado por su perverso padre biológico, y luego manipulado por su padre adoptivo, para ser “un hombre de verdad” que ejerza su poder viril sin que le tiemble la mano, lo cual lo destruye por dentro. Victor es el eterno cerebrito que se refugia en un mundo puramente intelectual, el único que entiende, para proteger su enorme sensibilidad, sabiéndose inepto para los asuntos del corazón y el contacto humano.

La tercera y última temporada es, a mi gusto, la mejor de todas, entre otras razones por los grandes personajes femeninos que introduce. En las primeras dos la protagonista es Vanessa, mientras que hay algunos otros secundarios (y en la segunda temporada las antagonistas son todas mujeres). Pero en la tercera no sólo vemos desarrollarse a Vanessa, sino que tenemos a la brillante Doctora Seward (Patti LuPone), a la misteriosa Catriona (Perdita Weeks), a Brona y Justine (Jessica Barden) planeando una revolución contra los hombres, y a Hécate (Sarah Greene) revelando su trágica historia mientras trata de seducir a Ethan.

Por supuesto, no podemos dejar de mencionar al elefante en la habitación: The League of Extraordinary Gentlemen, la serie de novelas gráficas de Alan Moore (y la infame adaptación cinematográfica de 2003) que tiene varios puntos en común con este programa de TV, principalmente que también se trata de un pastiche con personajes de literatura fantástica decimonónica. Incluso podríamos decir que, en Penny Dreadful, Vanessa y Sir Malcolm tienen respectivamente casi los mismos roles que Mina y Allan Quatermain en The League of Extraordinary Gentlemen.

Pero las diferencias son aún más importantes; empezando por el tono. Si la obra de Moore es más bien de aventura, tiene un tono cínico y en ocasiones trata a sus personajes con muy poca dignidad (con frecuencia parece más una parodia de humor negro), Penny Dreadful está de lleno en el género de horror y trata con respeto a sus personajes, por los que se nota el cariño que John Logan, su creador, les tiene. Todo esto hace a la serie más emotiva y entrañable que el cómic de Moore.

Además, mientras que The League of Extaordinary Gentlemen toma los libros originales como canon y parte de ahí para armar una historia que reúna a todos sus protagonistas, Penny Dreadful se toma muchas libertades y hace con ellos una reinterpretación total. Cuando los personajes aparecen en la novela gráfica, las historias narradas en sus libros originales ya ocurrieron; en Penny Dredaful, las cosas ocurren de manera familiar pero completamente distintas a como se narran en sus fuentes de origen.

Con un reparto de antología y actuaciones excelentes (Eva Green se merece ovaciones de pie), un guión fantástico y una producción de calidad cinematográfica, Penny Dreadful es una delicia de serie, un clásico moderno que disfrutarán no sólo los fans del género, sino los amantes del entretenimiento inteligente y de altos vuelos.