La Menesunda una mezcla de cosas heterogéneas

Por Nathaly Herrera Segura

Una serie de salas data la obra de una gran artista que en 1965 trató de dar al mundo una mirada diferente del arte y éste lo rechazó. Hoy Marta Minujín ha recreado de nuevo ‘La Menesunda’, una exposición que hace vibrar los sentidos, las sensaciones más abstractas que el ser humano puede sentir. Luces de neón, cables, pedazos de acrílicos y paneles, entre otros elementos, dan vida a una obra que fue un hito en la historia del arte argentino

Una instalación que desde el comienzo hasta el fin confunde a los sentidos y la orientación. Son espacios que permiten experimentar miedos a la claustrofobia, la oscuridad, sentirse perdido o confundido. De igual forma, lo que buscaba esta artista era permitir que se siente estar dentro de una heladera, cómo es pisar una ciénaga donde encuentras pisos y paredes llenos de goma y espuma. Una estrafalaria sala de maquillaje y masajes que parece sacada de un cuento de hadas con paredes rosas y espumas pegadas con cosméticos que dan la sensación de estar en una sala de dulces y, ni qué decir cuando de entrada te topas con una pareja en su habitación en paños menores hablando de su cotidianidad, quedas algo confundido.

Pero qué sentido tiene visitar La Menesunda y no saber qué significa, es una palabra que tiene varias acepciones en el vocablo. La primera, estupefaciente o droga. Pero otra interpretación que no figura en la RAE es: mezcla de cosas heterogéneas, embrollo, enredo, asunto, materia de que se trata. Sin embargo, al buscar la palabra “menear” en español, resulta tener los mismos significados.

Se puede decir que asistir a este performance es como viajar al pasado y volver al futuro en pocos minutos, con la misma vitalidad que la de hace 50 años, Minujín vuelve a conquistar los museos del mundo con esta obra que propone olores, sabores, ambientes, arte conceptual, arte pop, arte con video, hay de todo allí dentro, son escenarios únicos que se consideran como obra icónica.