Sevilla

Teniendo un centro urbano que parece un mosaico de decorados, Sevilla se caracteriza por tener plazas sumamente atractivas, sin poder definir cuál es la más bonita. Coloridas iglesias barrocas, naranjos, tranquilas capillas y patios de azulejos imprimen en los ojos del turista un estilo de vida “secreto”, aunque la ciudad cuenta con sus típicos rituales como lo son las tapas, las fiestas, los toros, y el flamenco. Basta con caminar por la calle para disfrutar de shows de baile, mozos ofreciendo Salmorejo o Gaspacho a 1 EUR, y por supuesto, numerosos mercados especializados en la cultura sevillense.

Plaza España, La Catedral con la Giralda, Barrio Santa Cruz, y Real Alcazar, son algunas de las imponentes atracciones que suelen dejar boquiabiertos a quienes visitan la maravillosa ciudad. Cada detalle histórico, edilicio y cultural de aquellas construcciones, demuestran que ni los 40 grados diarios lograrán frenar sus visitas.

Plaza España
Catedral / Real Alcazar