Estudiantes de Arquitectura realizaron objetos de hormigón para una Escuela de Ferri

Alumnos del primer año de la carrera de Arquitectura de la Universidad de Flores (UFLO) diseñaron, a raíz del proyecto de una materia, estructuras de hormigón para ser utilizadas de diversas maneras por estudiantes y los docentes de la Escuela Primaria N° 36 de Ferri.

Estudiantes de la UFLO confeccionan estructuras de hormigón.

Las estructuras, ya instaladas, poseen formas poco convencionales, por lo que podrán ser utilizadas como bancos, atriles y mesas. “La apropiación, corre por cuenta del uso que los chicos y los adultos les deseen dar”, menciona el Arquitecto Diego López de Murillas, docente de la UFLO.

La propuesta, que implica por un lado la integración del aprendizaje con la práctica concreta, es parte de un proyecto de la universidad de unir el conocimiento con la realidad social de la región. “Por más que la universidad sea privada no quiere decir que vivas en una burbuja sin atender un montón de cosas. El hecho de realizar estas estructuras en la escuela o ir al barrio Anahí Mapu implica ver otras condiciones de vida, otras realidades sociales. No se puede formar profesionales sin intentar generar un compromiso con la realidad. Es por eso, que buscamos generar un pensamiento en el que los chicos estés comprometidos con su ciudad”, sostiene.

Diego López de Murillas, docente de la Universidad de Flores.

La participación en la escuela nació a raíz de una propuesta de la Fundación Sol Patagonia(quienes también trabajan de forma integrada a la Universidad).

La vicedirectora del turno tarde de la escuela, María Romero, agradeció la participación de la fundación y la iniciativa de los estudiantes de arquitectura que gestionaron todo el proceso -desde reunir el dinero, la compra de los materiales, hasta la instalación de las estructuras- “Nos sentíamos un poco olvidados, por estar alejados de la ciudad, que vengan desde la fundación y la universidad para involucrarse en la escuela, es muy importante para nosotros”, señala.

“Para los chicos es algo muy novedoso, están intrigados por ver la forma que van a tener y el uso que le podrán dar, preguntan y se acercan todo el tiempo”, agregó.

Respecto al aprendizaje adquirido mediante esta dinámica Ramiro Belerva, también docente de Producción, explica que la etapa del trabajo es por un lado en el taller, donde se diseñaron los objetos de hormigón de pequeño tamaño para poder tener la experiencia de lo más importante de esta tecnología que es concebir el encofrado, osea el molde donde se cuela el hormigón.

“Todas esas experiencias, las vas a tener en la estructura de un edificio, de una casa, o de cualquier construcción habitable, y se pueden verificar en este objeto pequeño. En los mismos espesores trabajando con el mismo tipo de material para el encofrado que es también el que se usa en las estructuras grandes”.

“Es una aproximación al material, muy fácil de abordar por los chicos, por lo que se convierte en un lindo ejercicio porque permite esa aproximación sensible al material e ir verificando muchas cosas que se ven en la teoría pero en la práctica no ocurren así”, finalizó.