21. ¿Por qué los megamillonarios quieren ser todavía más y más ricos?

Imagen: giphy
¿Qué se siente cuando eres integrante habitual de la lista Forbes? Sí, la de los más ricos del mundo. Es una pregunta que seguramente casi ninguno de los que me estáis leyendo ahora mismo puede contestar. (Y si puedes, por favor, ponte en contacto conmigo inmediatamente a través del correo de contacto, que tenemos que hablar de negocios).

Bromas aparte, lo que quiero decir es que habitualmente todo el mundo sueña con llegar a millonario algún día. Un sueño que tratamos de hacer realidad, en un 99% de los casos, a través del poco efectivo medio de adquirir unos boletos de lotería y esperar a que se obre el milagro.

¿Por qué lo hacemos?

¿Por qué todos queremos ser millonarios?

Elucubrando un poco… para disfrutar de lujos sin medida; para pegarse una vida de p… madre; quizá porque cuando éramos pequeños abusamos en exceso de Dinastía, Falcon Crest o Dallas…

Para te hagan la cama, la comida, la limpieza y la plancha; para que tus hijos no sepan nunca qué es una plancha; para que te hagan la pelota como en Pretty Woman; para no madrugar; para poder leer el periódico en el desayuno mientras tu mayordomo te sirve un zumo de naranja.

Para pagarse tratamientos que alarguen la vida; para darte el lujo de hacerle una buena peineta al cabroncete de tu jefe; para poder conocer mundo o incluso con el fin de rozar la inmortalidad como mi amigo Walt, por…, por… y así unas cuantas líneas más.

Se admiten sugerencias.

A lo que me refiero en realidad, y donde quiero llegar, es a cuestionarme el motor de la vida o sentido de la existencia de personas como Amancio Ortega, que evidentemente es uno de los primeros nombres que nos vienen a la cabeza si citamos la Lista Forbes.

¿Qué diferencias hay entre nuestro afable Amancio, Bill Gates o Carlos Slim, quienes durante años se han rifado los tres puestos del podio?

Cuando eres el titular de una supersuperfortuna… ¿qué diferencia existe entre tener un millón, mil millones, cien mil millones o un millón de millones o resumiendo, un megamillón, un gigamillón, un teramillón, petamillón, zetamillón…?

¿Para qué usas el dinero? ¿por qué quieres más? ¿qué motivo te impulsa a levantarte por la mañana y ganar más y más dinero? ¿tener más que nadie? ¿ser el supercampeón de los ceros? ¿ser el primero de esa lista? ¿ser superpoderoso? ¿coger tu jet privado y darte una vuelta… al planeta? ¿que tus hijos, nietos, bisnietos, tataranietos, retataranietos y así hasta el número 500 de generaciones de tus descendientes jamás pase hambre? …

Como en el caso de la existencia de Dios, el origen del ser humano, el propósito por el que estamos aquí, de dónde venimos, adónde vamos y esas cosillas, es algo que me interesa profundamente…

y me temo que nunca daré con la respuesta.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.