
Reflexiones sobre el doble check azul de Whatsapp
Pues nada chicos, llegó lo inevitable. Tras hablarse y escribirse ríos de tinta con lo que significaba el doble check verde, os recuerdo que dio hasta para un corto, ahora ha llegado una actualización de Whatsapp donde se implementa el doble check azul para indicar, ahora si, que los mensajes han sido leido. Con lo cual ya sabemos que el doble check azul indica que un mensaje ha sido leído, mientras que el doble check regular solo indica que dicho envío ha sido recibido. La realidad es que esta actualización ya se anunció de forma oficial a principios de septiembre y ya está activa en teléfonos Android, iPhone, BlackBerry y Windows Phone, así que en cuanto actualicéis la app ya podréis comprobarlo.

Pero yo no me quiero quedar aquí, esto no es un portal o blog de noticias frescas, para eso hay gente que se lo trabaja mucho mas que yo, el mío es un articulo personal, donde cuento mis impresiones y experiencias, por lo que quiero hablar de lo que puede suponer ese doble check azul en nuestras vidas. Sin duda este remate por parte de WhatsApp puede generar más problemas que beneficios, según las personas implicadas, ya que hace realidad lo que hasta hace poco era una auténtica pesadilla para los usuarios, y es que activar de forma oficial el doble check en color azul para notificar a las personas que sus mensajes han sido leídos por sus interlocutores no es cualquier cosa. Antes solo aparecía un ‘check’ para comprobar que el texto salió del teléfono y dos para conocer que fue entregado al receptor, pero ahora podrás estar seguro que fue leído e incluso conocer la hora en que sucedió esto.
Podríamos entender a priori que esta nueva funcionalidad una mejora en la comunicación. Es similar al acuse de recibo que se envían a veces en los mails, pero claro, en este caso nadie te va a pedir confirmación para enviar ese acuse de recibo, se enviará por tanto de forma automática, por lo que ya se tendrá una prueba de que los mensajes han sido leídos. Mas allá de los problemas que se puedan desencadenar en las relaciones amorosas y de amistad ‘apretada’, ya sabéis que mucha gente es celosa se le den motivos o no, y a veces se generan malos entendidos sobre todo con las personas más susceptibles a la paranoia, el problema que yo veo es una mezcla de privacidad y de libertad.
Quiero decir que yo, que soy usuario de Whatsapp como casi todo el mundo, debo ser libre y así lo exijo de leer mis mensajes cuando a mi me plazca. Me consta que hay mucha gente que quiere que en cuanto manden un mensaje quieren que lo leas, que si no les contestas insisten con mas mensajes, y como tras dos o tres mensajes no les contestes son capaces de llamarte o regañarte. La gente tiene sus vidas, y quien manda un mensaje no es el centro del universo, le guste aceptarlo o no, por lo que puedes enviar todos los mensajes que quieras, pero la otra persona puede leerlos cuando ella lo decida. Quizás esté trabajando, realizando compras en el supermercado, haciendo deporte o conduciendo y no quiera mirar su móvil, o quizás lo mire pero decida contestarte más tarde.
Ya hemos visto por anuncios el problema que supone conducir y mirar o escribir mensajes de Whatsapp, o del servicio de mensajería que sea. Seamos sensatos, todo el mundo puede esperar, hace unos años éramos más pacientes y tampoco ocurrían catástrofes, hoy os prometo que seguirá siendo igual si no contestáis inmediatamente un Whatsapp. No entiendo el estar hablando con una persona y que, de repente, se meta la mano en el bolsillo, deje de prestar atención a la conversación porque ha recibido un Whatsapp y ha de leerlo inmediatamente. Si fuese que está esperando una noticia respecto a la enfermedad de un ser querido, una nota de un examen importante o una oferta de trabajo podría llegar a entenderlo, pero ¿tan urgente e importante es esa vía de comunicación que has de parar todo a tu alrededor, incluso cortar al interlocutor que tienes frente a ti, para atender un mensaje?
Soy, como dije antes, usuario de Whatsapp y varios servicios más, soy aficionado a la tecnología y trasteo mucho con mi smartphone, pero trato de hacerlo con decencia y cordura. La mayoría de los grupos de Whastapp los tengo silenciados, si los analizáis en la mayoría de ellos se escriben cosas poco importantes, es más, los mensajes importantes se pierden con mensajes de chistes, gracias, smoticonos o imágenes. Tampoco le veo sentido al hecho de tener notificaciones de muchas aplicaciones, incluso al push del email, pues no todo necesita ser leído inmediatamente, casi todo en esta vida puede esperar.
Creo que es más aconsejable que usemos estos servicios cuando nosotros queramos, no cuando un aviso o una notificación nos lo exija. Puedo usar mis momentos libres para mirar mi móvil, ver si tengo notificaciones en Whatsapp, correos pendientes de leer o mensajes en redes sociales, aprovechar pequeñas pausas a lo largo del día, pero siendo libre de contestar cuando pueda, con libertad y sin exigencias. Y eso es lo que trato de hacer entender a la gente con la que me relaciono y expongo aquí, a que no se exija atención completa y dedicada a todo el mundo, porque si no ese teléfono que te compraste para que te diese servicio te esclavizará, dejará de ser una herramienta que te ayuda a ser un aparato que te exige. A veces, aunque puedas contestar algo de forma rápida, quizás debas esperar, no son pocas veces la que hay que tratar de educar a la persona que está al otro lado y hacerle ejercitar un poco la paciencia.
Así lo veo yo, no se si os parece un disparate, pero aunque soy una persona que está conectada todo el día a internet por mi trabajo y por mis hobbies, trato de ser sensato con estas cosas. Y claro que habrá gente que me diga “Se que leíste mi mensaje” y tendré que contestarle que si, que lo leí y no pude contestarle en ese momento, o que estaba haciendo otra cosa o que simplemente decidí, en mi uso respetable de la libertad, no contestarlo; porque si no cortáis nunca estas cosas, día a día seréis más esclavos de la tecnología y menos libres, y no es un tema baladí. Paraos a pensarlo, lo sabéis mejor que yo.
Pues nada más, solo quería dejar por escrito mis comentarios sobre todo este mundo de mensajería que nos rodea, las exigencias que nos creamos, o dejamos que nos creen, y como deberíamos pensar en el uso que hacemos de todo ello. Poner un poco de cordura y sentido común siempre viene bien, y más aun en estos tiempos que corren.
Artículo originalmente publicado en mi web divagacionestecnologicas.com