ÁRBOLES DE JUSTICIA

Isaías 61:3
a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Yahvéh, para gloria suya

Cómo vemos en esta escritura a los afligidos de Sión el Eterno los reconoce como ÁRBOLES DE JUSTICIA, PLANTÍO DE YAHVÉH.

Si bien muchas cosas podríamos exprimir de este rico versículo y su contexto, solo quiero reflexionar en cómo debemos ser los hijos de Abba, los que somos vistos como árboles de justicia, explicando algunas características:

  1. Todo árbol deja caer sus hojas muertas:

Esto implica la capacidad de evaluar si las decisiones que estamos tomando son basadas en un sistema de valores que se desprende de la Instrucción (Toráh) del Padre o si están inspiradas desde nuestras percepciones, instinto de supervivencia, experiencia humana, aferrados al pasado. Debemos definitivamente considerar estos emergentes a la hora de tomar decisiones, ya que a decir verdad nuestros sentidos pueden ser extraviados de la sincera fidelidad a Cristo (2º Co. 11:3). Por lo que no podemos seguir sometiendo nuestras decisiones a un sistema caduco, porque eso constituye acudir a un diseño desechado por el Eterno, ya que según Gálatas 2:18 eso nos hace TRANSGRESORES.

2. Todo gran árbol fue alguna vez una pequeña semilla:

A veces parece que no estuviésemos avanzando, muy a pesar de nuestro esfuerzo, pero tal cual la semilla, nuestro crecimiento es lento y sutil. La consistencia, la valentía y la paciencia, deben ser los nutrientes para nuestro verdadero crecimiento, incluso cuando no podemos ver un crecimiento notorio. Debemos mantenernos firmes, algún día llegaremos a alturas inimaginables. (Isaías 33:15–17)

3. El mejor momento del árbol es el HOY, AHORA:

Todo árbol que da buena sombre fue plantado años atrás y sabemos que eso no lo podemos solucionar, pero existe otro momento oportunos y propicio, es HOY, AHORA. Nunca es demasiado tarde para comenzar algo nuevo, cada semilla plantada es un regalo que encierra no solo potencialidad, sino eternidad. Tengamos en cuenta que nunca es demasiado tarde para vivir el HOY, AHORA. (2º Co. 5:17)

4. Todo árbol comenzó pequeño (Salmos 126):

Tal cual una semilla, al principio corrió ciertos riesgos:

a. No ser plantado nunca.

b. Ser mutilado, cercenar una semilla en la mayoría de los casos la mata.

c. Ser mal plantado, cuando una semilla es enterrada con poca profundidad, corre el riesgo de ser comida por las aves del cielo, por insectos o cualquier otro animal que se alimente de ellas.

d. También corre el riesgo de ser arrastrada por las lluvias hasta un terreno arenoso o hasta el fondo de un lecho acuático, donde se le hace imposible desarrollarse.

e. Cuando un árbol está en forma de arbusto, corre peligro de ser arrancado, quemado, comido, no regado correctamente, lo cual atenta contra su verdadero crecimiento y su propia existencia

Esto que hemos visto son los factores externos que se generan en el medio ambiente al que un árbol desde que es semilla, está expuesto. Pero todo cambia cuando el árbol crece, convirtiendo ese ambiente aparentemente hostil en su radio de influencia. Es decir que lo que aparentemente en un principio atentó contra su vida, hoy ese mismo habitad es influenciado por el árbol grande y firme, que creció. Sus raíces oxigenan la tierra, sus ramas dan frutos que generan semillas, dan acilo a las aves y sus crías, su olor aromatiza el lugar, su hojas brindan buena sombra, su tronco también alberga seres vivos.

Tal cual ese árbol así son los justos, los ambientes que un día nos ahogaban y parecían que nos querían matar, hoy necesitan de la nuestra vida interior , nuestro testimonio de vida muestra a los demás, que es posible crecer y cumplir propósito en todo lugar.

El justo no huye de situaciones peligrosas, sino que las enfrenta y las cambia, por su oración, su perseverancia, su proclamación, su fidelidad, su vida en testimonio, tal cual una palmera o un cedro que por su altura son referentes, así son los justos, son referencia de la verdadera justicia. (Salmos 1).

5. La muerte de la semilla da vida al árbol nuevo:

En los ambientes empresariales y también en los religiosos, se habla mucho de potencialidad. Pero muy poco se habla de cómo desarrollarla, un sembrador no es rico por la mucha semilla, sino por los muchos frutos que se generaron de las semillas que plantó.

Para muchos eso es un riesgo que nunca tomarán, por lo que viven llenos de su potencialidad encapsulada y les aseguro que mueran ahogados en ella, eso es total despropósito, es enterrar los talentos y al final del tiempo todos deberemos responder por eso, esto explica, por qué tanta frustración, violencia, desmotivación en medio de la sociedad moderna, eso es lo que logra el humanismo, el dios “ego”. Se habla de algo que nunca se activa. Porque para manifestar la potencialidad es necesario morir, tal cual la semilla, sino nunca sabremos de qué estamos hecho. (Juan 12:24)

6. Un árbol siempre busca la Luz:

Aún un árbol de bonsái, reducido en su tamaño por manipulación humana, crece inevitablemente en dirección a la luz, es decir que los justos por más que han sufrido decepciones, heridas y otras tantas cosas, todo ello infringido a veces, por otros hombre, nunca dejan de crecer hacia la luz, porque los justos no buscan las luces externas de carteles de neón, sino que se iluminan con la luz interior, LA LUZ DEL MUNDO, por la cual siempre crecen, más allá de todo impedimento. (Mateo 5:14)

Espero que haya contribuido HOY, AHORA para tu vida, para que manifiestes tu potencialidad, para que testifiques e influyas tu medio ambiente.

Recuerda que nunca dejarás de influencia a tu entorno, por eso es mejor hacerlo desde tu interior como la LUZ DEL MUNDO y no como un profano.

Sean Bendecidos

Profeta Yosef.

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