“Lo perfecto es enemigo de lo bueno”
Pensando en esta frase se me ocurrió atreverme a tratar de escribir de vuelta. Es que leí en un artículo de médium que lo importante para ser ñembo escritor es escribir un poco todos los días, y que salga lo que salga nomás.
Pero les confieso una verdad?Me da por los huevos eso de forjar un talento todos los días, me cuestan demasiado generarme hábitos y odio la rutina que implica forjar uno. Es que, vamos na, guau que a ninguno de nosotros nos gustaría haber nacido con un talento y ya.
Yo daría lo que sea por levantarme y ser el próximo fucking Bukowski o el heredero de la voz de Eddie Veder, pero no, nunca pasa y nunca en la puta vida me va a pasar.
Hay varias formas de aceptar o resignarse con esa maldita verdad. En días en que estoy optimista o entusiasmado con algo me consuelo con esa gran mentira de que lo mío va a tener más mérito porque lo conseguí con las 10 mil horas de Gladwell.
Pero que se vayan a la puta, me encantaría despertarme y ser el puto Peter Parker con los abs marcados de la noche a la mañaña, y a mi no me pica ni una puta cucaracha.
Pero bueno, sigamos pretendiendo vivir historias de persistencia y superación para lograr nuestros objetivos, total en algún momento algo vamos a sacar de estas putas horas intentando negar nuestra puta humanidad.
