Cómo afrontar una entrevista como ingeniero de software junior

¿Te suenan frases como “de eso no me acuerdo”, “no se me da bien venderme”, “lo más difícil para mí es hablar del sueldo”?

Tras muchas entrevistas a desarrolladores de software, y especialmente a los junior, siempre me quedo con la idea de que con unas pocas pautas podrían mejorar mucho en sus entrevistas. Y con ello, o bien conseguir el puesto que buscan, o ponerse en mejor situación para negociar el sueldo.

Se resume en saber contar tu historia, poder hablar 10 segundos de cada cosa que pones en el currículum, leer algo de la empresa a la que vas y tener claro el sueldo que quieres (¡en bruto!).

Y esto es justo lo que voy a contar en más detalle a continuación. Una especie de guía basada en muchas horas sentado al otro lado de la mesa.


¿Cómo es una entrevista?

Lo normal es que en las entrevistas primero te cuenten un poco sobre la empresa, a qué se dedica, quizá su historia, proyectos, productos. Aquí simplemente atiende y quédate con lo que cuentan, pero no hace falta que digas nada para parecer interesante, porque lo más normal es que sean obviedades :-P. Eso sí, y lo cuento más abajo: visita la web de la empresa antes de la entrevista, interésate por lo que hacen, sus productos, sus proyectos, su sector… y efectivamente así puedes meter baza en la conversación y demostrar que has hecho los deberes (sin ser repelente, claro XD).

Tras la introducción lo normal es que te pidan que expliques tu experiencia, tu trayectoria, que hables sobre ti.

Después viene la parte más complicada, en la que o bien te hacen preguntas sobre tu currículum (que expliques algo concreto) o preguntas técnicas generales. En algunas empresas incluso hacen tests, pruebas de programación, todo un examen. Aunque es la parte complicada, es para la que más preparados estamos “de serie”, así que es casi la que menos me preocupa.

Finalmente se aborda el aspecto económico, bien porque te lo pregunten abiertamente, o porque te expliquen los niveles y en plan de carrera de la empresa. Y si no lo abordan, pregúntalo, no salgas de la entrevista sin saberlo.

Cada empresa tiene su propio proceso, algunas son muy profesionales y tienen gente de recursos humanos para esto, hacen tests de aptitud, cosas así. Luego son famosos los tests tipo Google/Facebook/empresa-silycon-valley en los que te hacen un examen complicadísimo, y hasta hay libros para prepararlo. Yo no comparto esas técnicas y hasta me parecen una falta de respeto por el entrevistado, pero esa es otra historia. Nosotros en Códice vamos más a entrevista personal, que el candidato nos cuente, y alguna pregunta técnica, y luego si queremos algo más, mandamos un ejercicio para que se resuelva en casa, evitando la presión y el estrés de ponerte a programar en directo.

Lo mejor: haz varias entrevistas, empieza por alguna empresa que no te convenza mucho, quizá te lleves una sorpresa, pero en todo caso vas viendo de qué va el proceso.

Prepara bien tu historia… ¡y cuéntala!

Ahora viene la parte que más margen de mejora tiene. Tras la introducción y contarte por qué la empresa es líder mundial en su sector (todas las empresas nos lo creemos de uno u otro modo), te dicen “vale, ahora cuéntanos un poco sobre ti”.

Y aquí, con los recién titulados, hay anti-patrones que se repiten mucho: “no, bueno, yo es que experiencia no tengo porque acabo de terminar la carrera”, “¡buf!, bueno, no sé muy bien, estoy con el proyecto y…”, “pues hice una práctica una vez que… pero no me acuerdo muy bien”.

En mi opinión, trata de evitar todo esto. El que te entrevista ya sabe que eres un novato, por eso estás ahí, pero espera que le cuentes algo. O mejor dicho: es muy probable que no tenga unas expectativas muy altas de que le vayas a contar algo interesante, así que tienes una gran oportunidad para hacerlo mejor que el resto de candidatos.

¿La clave? Prepáratelo. En la ducha, mientras vas andando a algún sitio, en donde sea. Pero prepárate qué vas a decir. No para recitarlo, pero sí para tener unos puntos claves de cómo explicar tu propia historia.

¿Y qué contar si no tienes experiencia laboral? Como decía, el entrevistador ya sabe eso, así que lo que espera es ver qué has hecho en tus años de estudio: ¿alguna práctica interesante?, ¿o proyecto de fin de grado/carrera/como-lo-llamen-ahora? Pues cuéntalo.

Ejemplo: en sistemas operativos de segundo hice una aplicación que servía para apagar todos los ordenadores del aula. Era un daemon de Linux hecho en C y aprendí lo básico de sockets + daemons + ejecutar procesos. Me gustó mucho porque se usó durante años en el laboratorio.

Seguro que tienes algo parecido.

¿Has contribuido con algún proyecto open source? Cuéntalo.

¿Has hecho algún trabajo por tu cuenta o con algún compañero para alguna empresa? ¿Prácticas? ¿O la web de la empresa de tu tía/vecino/amigo? Pues cuéntalo, pero abórdalo de forma profesional.

¿Algún proyecto personal? Un juego, aplicación, lo que sea, aunque no lo haya usado nadie, cuéntalo, de qué va, qué has aprendido, etc.

¿Te has leído algún libro de software últimamente? Clean Code, Implementation Patterns, ¿otro? (de paso recomiendo los que son de lectura obligada en Códice), pues aprovecha para meterlo en algún punto.

Todo esto enlaza con el tema del “story-telling” que está muy de moda en marketing y hasta diseño de producto y que, dice la leyenda, hacen muy bien en USA porque les preparan desde pequeños. Es contar historias (si no son inventadas, mejor, aunque para ciertas cosas hasta inventadas valen, ¡no para la entrevista!) hiladas, interesantes, que hagan que tu interlocutor se acuerde de ti.

En definitiva:

  • No-hacer: “nomeacuerdos”, improvisar, balbucear :-)
  • Hacer: prepararte qué vas a contar y explicarlo con naturalidad. Ya, ya sé que hablar en público no se te da bien, que para eso has estudiado ingeniería informática/teleco/laquesea, ¿no? Mira, es mucho más fácil explicar bien tu currículum que programar en C++, pero a una cosa le has dedicado tiempo y a la otra no… nada más, así que no te pongas excusas :-). E, insisto, como casi nadie va a hacer esto bien, a poco que lo prepares lo vas a hacer mejor.

Y lo normal es que puedas hacer todo eso en 5–10 minutos, tampoco es una exposición de 1 hora :-O

Preguntas sobre tu currículum

Esto lo he hecho yo hace un montón de años, y veo que se sigue haciendo mucho: llega un punto en un currículum de un programador novato en el que cuenta los lenguajes de programación que conoce. Y tratamos de poner todos los que dominamos, sabemos, hemos oído hablar, o sabemos su nombre… ¿o no? De modo que ves que un recién titulado te pone una lista de 15 lenguajes y ni se despeina. Vale, de acuerdo, pero… ¿puedes hablar 5 segundos de cada uno de ellos?

Es decir, cuando vea que en tu currículum pone que sabes Objective-C y te pregunte “oye, y qué has hecho con Objective-C” no me digas “uhm… bueno, fue en una práctica de segundo y… buf, ya no me acuerdo”.

Y esto aplica a bases de datos, IDEs, cualquier cosa que pongas.

Regla de oro: debes saber hablar al menos 10 segundos de cualquier cosa que pongas en tu currículum y si no, no lo pongas.

Otro ejemplo típico: “ah, veo que sabes MySQL, cuéntame algo sobre ello” y respuesta “ah, uhm, ya, sí, vale, bueno… es que fue en tercero y…”. 10 segundos nada más, 10 segundos hablando de MySQL, ten en cuenta que normalmente el que te entrevista tampoco va a saber mucho más (sobre todo si no es técnico), e incluso si es su fuerte (mala suerte :P), tampoco te va a torturar. Tres o cuatro frases hiladas y le dejarás con la boca abierta.

Y la solución, la misma de antes: prepárate la entrevista.

El currículum es un examen en el que tú pones las preguntas, por lo menos contrólate las respuestas.

Preguntas técnicas

Aquí cada empresa es diferente. Nosotros solemos preguntar cosas básicas, pero que nos gusta ver que la gente sabe, como “qué es un semáforo”. Sí, de sistemas operativos de primero o segundo, y muy poca gente sabe explicarlo. “Es que no me acuerdo ya”. Los nomeacuerdos merecen un apartado para ellos solos.

Aquí siempre te pueden pillar, siempre puedes tener un mal día, pero es justo la parte para la que te llevas preparando todos estos años. Es decir, si llevas años estudiando tienes que poder sacar partido a la parte técnica sin problema.

Por supuesto, luego siempre está el que pide 10 años de experiencia en Java X-quesalióayer, y no tiene ningún sentido, pero son casos aislados.

Los “nomeacuerdos”

Esto es trasversal a cualquier parte de la entrevista. Cuando hago entrevistas, no me gusta oírlos (estoy seguro de que yo he dicho más que nadie :P).

Los más duros son si las preguntas son sobre tu currículum:

* Entrevistador: aquí dices que sabes Oracle, ¿nos puedes contar cuál ha sido tu experiencia?

* Candidato: eh… ¿Oracle? ¿Puse eso? ¡Buf! No me acuerdo :-(

¡OUCH!

No te acuerdas, no te lo has preparado, no has actualizado el CV para quitarlo… ¡ay!

Este para mí es el peor caso. A ver, si luego el resto de la entrevista va bien, tampoco descarto a alguien por esto nada más, pero prefiero que no ocurra, y creo que en el caso del currículum no es tanto pedir.

Luego vienen otros casos, no tan fastididados. Cuento una anécdota para explicarlo mejor:

* Yo: Vale, te vamos a preguntar alguna cosa técnica.

* Rubén (desarrollador senior con el que siempre hago las entrevistas): ¿nos puedes contar qué es un semáforo?

* Candidato: ¿un semáforo? Uhm... bueno, es… es que no me acuerdo, creo que no lo vimos, yo es que estudié gestión (nota, anécdota de hace muchos años, cuando era Informática de Gestión o de Sistemas en los 3 primeros cursos).

* Yo: pero, ¿cómo que no te acuerdas?

* Candidato: no, creo que no lo dimos. Es que en la universidad tampoco te preparan mucho porque muchas cosas son teóricas y… (dramatizado, pero vamos, no muy lejos de la realidad).

* Yo: pero, pero ¡si eso te lo da Zutanito en Segundo!, ¡que yo he ido a la misma universidad que tú!

* Candidato: ah, sí, es que…

Vamos, un poco exagerado, pero quiero decir con esto que el valor que aportan los estudios es muy alto si se aprovechan, si no, pues mejor haber dedicado ese tiempo a otra cosa.

En definitiva, prefiero una respuesta sencilla y un sincero “no sé profundizar más” que un “no me acuerdo”. Lo entiendo en preguntas técnicas abiertas, igual te suena, vale, pero efectivamente no te acuerdas y ya está, pero no cuando la pregunta es de algo de tu currículum.

Por otro lado, no acordarte de algo básico no te deja muy bien, pero aquí igual es que ha pasado mucho ya desde que hice mis primeras entrevistas y “no me acuerdo” de qué decía yo :-D

Estúdiate la empresa

Nada me impresiona más, especialmente con un junior, que cuando el candidato te hace una pregunta, con sentido, del producto o de la empresa. Y, sorprendentemente, es muy poco común.

En Códice hemos hecho entrevistas muchos de los miembros del equipo de desarrollo, de modo que contrastas opiniones y además de repartir la responsabilidad, logras que más gente vea las entrevistas desde el otro lado. Hace muy poco, y creo que era la segunda o tercera entrevista que hacía, una de las desarrolladoras me decía “pero ¡ni sabía lo que era Plastic! ¿Cómo puede venir así a una entrevista?”. A mí, con los años, ya ni me llama la atención, pero la verdad es que sí que es chocante que vayas a una empresa en la que se supone que tienes interés en trabajar, y no tengas ni idea de qué hacen.

Es mirarse un poco la web, ver de qué va, y si tienen un producto, bájatelo, pruébalo. A veces es supercomplicado si el producto es, por ejemplo, un sistema de gestión que reduce el desperdicio en rutas de recogida de basura, porque no sabes ni qué tiene que hacer. Otras, como en nuestro caso, muy fácil porque es un software para desarrolladores. En cualquier caso, incluso si no eres un usuario potencial del software, si es posible probarlo, hazlo; al menos sabrás qué pinta tiene, lo fácil o difícil que es de instalar, etc. Y en web, que será lo más habitual, todavía más sencillo.

Mostrar interés, prepararte la entrevista estudiando la empresa, siempre queda muy profesional.

Sobre el sueldo

Normalmente se llega a esto al final de la entrevista. O bien te cuentan los niveles y el plan de carrera de la empresa y te dicen cuál sería la oferta, o te preguntan a ti que digas una cifra.

Y normalmente nos cuesta dar una respuesta.

“Bueno, el dinero no es lo más importante”, “no lo he pensado, pero…”, “es lo que más me cuesta decir”.

Estoy seguro de que yo he dicho esto más de una vez, pero cuando estás entrevistando y preguntas, lo que prefieres es que te den una respuesta clara. Sueldo bruto anual.

Dos apuntes: lo primero, el sueldo te lo dicen y te lo preguntan en sueldo bruto anual. Es el sueldo total, antes de pagar impuestos. Es el estándar a la hora de hablar de sueldos. Es decir, aunque tú pienses “quiero 1500 netos al mes” tienes que tenerlo preparado en la conversión bruto/anual, porque así es como se gestiona. ¿Por qué no se dice en neto mensual que es lo que todos entendemos mejor? Una explicación es que el neto mensual siempre depende del número de pagas, posible cambio en retenciones (por cambio del IRPF, por extras o lo que sea), y el bruto anual no depende de nada. Puedes consultar una calculadora online, preguntar a tus amigos, etc.

Segundo apunte: ten pensado el sueldo (en bruto anual) que quieres. Siendo un recién titulado buscando su primer empleo es muy normal que no tengas referencias. Pregunta. Pregunta a gente que conozcas, incluso a algún profesor. Pregúntame a mí si quieres. Pero ten una cifra clara. Si no te la piden y te hacen una oferta, podrás comparar de inmediato, y si te la piden, podrás responder sin titubeos.

Lo que esperas como entrevistador es una respuesta clara, e incluso valoras esa claridad porque quiere decir que estás hablando con alguien que tiene las cosas pensadas.

¿Y si se ponen a negociar? Yo no hago esto nunca como entrevistador, quizá lo hago mal, no sé, pero me apunto la cifra y luego ya veo si podemos llegar a ello o no, si nos encaja o no, y se lo comunico al candidato (y la verdad es que creo que nunca he discutido una cifra o intentado rebajarla). Pero, si se da el caso, en mi opinión, lo mejor es no dar una respuesta en el momento, decir que lo vas a pensar y que les contestas más tarde.

Sobre el sueldo — segunda parte

Yo no sé por qué, o se me ha olvidado con el tiempo, nos cuesta tanto hablar de dinero.

Lo que decía, los “bueno, no es lo más importante… lo que busco es aprender”.

¿Cómo que no es importante? Trabajamos por dinero, las empresas están para ganar dinero, y no hay nada de malo en ello.

(Vale, si eres un voluntario en una ONG, la cosa cambia, pero hablo del 99.9% de las empresas).

Es como si al terminar los estudios casi nos diera vergüenza abordar el tema, como si fuera ensuciar la conversación, como si el dinero fuera secundario. No lo es. Es posible que sea porque el desarrollo de software es una profesión muy vocacional y te gusta lo que haces, y hasta dedicas tus ratos libres a ello. Y es que hasta a veces te encuentras las mismas respuestas en gente que lleva años trabajando, y que lógicamente no se va a cambiar si no le haces una oferta mejor, y que por supuesto vive de su trabajo.

Este tema da para un post por sí mismo, o para psicoanalizarnos :-)

Conclusión

Prepara la entrevista incluyendo en ello el sueldo que esperas, en bruto anual. Practica cómo contar tu historia, evita “nomeacuerdos” sobre tu currículum y sé capaz de hablar 10 segundos sobre cualquier cosa que ponga, sé sincero, si no sabes algo no lo sabes, pero aprovecha todo lo que sí que sabes.