Aimee Edmondson durante un taller con del programa SUSI 2015 en la Universidad de Ohio. Foto: Camilo Pérez.

Aimee Edmondson: “Todos los periodistas necesitan tener una mentalidad de datos”

¿Cómo armar un curso de periodismo de datos desde cero? ¿Se frustran los estudiantes al solicitar información pública? ¿Qué ha cambiado y que ha permanecido igual en los últimas dos décadas del periodismo de datos? Aimee Edmondson, profesora de la Ohio University, es una de esas periodistas tan entusiastas que puede convencer a cualquier — incluso a reporteros con temor a las matemáticas — de que los números y las estadísticas pueden ser un modo divertido y fascinante de contar historias.

por Patricio Contreras | English version

Aimee Edmondson es una periodista experimentada y profesora del Scripps College of Communication de la Ohio University, en el apacible pueblo de Athens, Estados Unidos. Estudió periodismo en la Louisiana State University y trabajó como reportera en el estado de Georgia, en The Augusta Chronicle. Luego obtuvo su magíster en University of Memphis. Ahí vivió durante una década y trabajó para el periódico de la ciudad.

Después de eso decidió realizar un doctorado en la University of Missouri. Para ella calzaba perfecto porque la organización sin fines de lucro Investigative Reporters and Editors (IRE) opera desde ahí. Una buena combinación de ambiente académico y estímulos profesionales.

A fines de 2009 Edmondson dio inicio a su curso de periodismo de datos en la Ohio University. Ahí ha sido consejera del periódico estudiantil The Post. También coordina un concurso internacional de la American Journalism Historians Association. Y todos los años durante el Spring Break — vacaciones de primavera del hemisferio norte — viaja con sus estudiantes a la conferencia del National Institute of Computer Assisted Reporting (NICAR), un evento dirigido a principiantes y, también, reporteros experimentados.

Hablamos con ella sobre su curso de periodismo de datos en la Ohio University, los cambios que el tema ha sufrido en los últimos años y cómo la interacción con jóvenes reporteros la ha ayudado a adquirir nuevos conocimientos para integrar en el programa de su clase. La siguiente es una transcripción editada de la conversación que tuvimos en su oficina en julio de 2015.

— ¿Cómo se arma un curso nuevo sobre un tema que parece ser también nuevo?
Puede ser increíblemente duro, muy difícil, crear un curso desde cero. Afortunadamente tuve un curso de periodismo de datos en la University of Memphis. Era muy básico. Tuve un poco de entrenamiento en una conferencia en 1993. Sabía sobre hojas de cálculo y periodismo de datos desde comienzos de los noventa. Y luego hice un poco de auto aprendizaje sobre periodismo de datos. Tomé lo que sabía de la industria, del campo periodístico, ese trasfondo, y dije: “Sé lo que necesitan saber. ¿Cómo lo enseño? ¿Cómo los preparo para que salgan a trabajar?” Parte de eso consistía en encontrar el aprendizaje apropiado para mí. En la sección de recursos para enseñar de IRE hay muestras de programas de cursos. Tuve mucha suerte al estar en la University of Missouri. El curso de periodismo de datos era una clase semestral. Tomé esos programas y tomé el curso de una forma abreviada cuando estuve ahí, porque no lo necesitaba para mi doctorado pero sentí que lo necesitaría para dictar la clase que quería hacer.

— ¿Qué cosas enseñas en el curso?
Lo primero que debes comprender es que todos los periodistas, sin importar el área, no tienen por qué ser sólo de investigación, deben tener una mentalidad de datos. Una de las cosas que debes pensar es: ¿hay datos ahí? ¿Cómo consigo esos datos?

» Luego, invertimos mucho tiempo sobre cómo obtener datos, ya sea descargándolos de internet, construyendo tus propias planillas o negociando los datos con autoridades públicas. Aun cuando la ley dice que los documentos públicos son abiertos — una base de datos x — , muchas veces rechazan las solicitudes. Una de las evaluaciones consiste en “identificar un documento público, una planilla, completar una solicitud de acceso a la información”, y trabajamos eso durante la clase y también escriben una bitácora: “…y el funcionario me dijo que no. Y contesté así. Y me dijeron que no de nuevo. Y ahí tuitié mi respuesta y finalmente obtuve los datos”.

» Para nosotros ese es el principio de la obtención de información. Seguir pidiendo, seguir pidiendo. Vamos del “estado de ánimo de datos”, negociar y obtener bases de datos, analizar los datos y luego incorporarlos a una historia. ¿Cómo combinar el reporteo de calle tradicional con los datos? ¿Cómo ponerle un rostro a la historia? ¿A quién entrevistas? Ese tipo de cosas. Y luego cómo escribir la historia para que no esté repleta de números.

¿Qué cambia y qué seguirá igual en el periodismo de datos?

— ¿En todos estos años has visto una evolución en el interés de los estudiantes por los datos?
Sí, al comienzo era difícil lograr que se inscribieran al curso. Le tienen miedo a los números, creen que las planillas son aburridas. No pude agotar los cupos del curso por algunos años. Y ahora sí, la clase se llena. Y también eliminamos algunos de los prerrequisitos para que puedan hacer el curso antes. Algo que hicimos fue “vender” el curso a los estudiantes. Es un electivo y puede que tomen otras cosas. Si estás postulando a un trabajo y otra persona tiene las mismas características que tú pero tomó periodismo de datos, tendrá el trabajo. Necesitas esto para hacerte más apetecible en el ambiente actual.

— ¿Durante el semestre los estudiantes se frustran con las solicitudes de información o cuando deben revisar las bases de datos? ¿Cómo es su reacción mientras aprenden?
Tenemos un ambiente de sala de redacción: yo soy la editora, ellos son los reporteros y la sala de clases es la sala de redacción. Sí, puede ser frustrante. Los funcionarios públicos pueden rechazar sus solicitudes. Llegan y se quejan y quejan, “esto es horrible”. Pero es el mundo real. Frústrate y quéjate con tus colegas en la clase y con tu editor, tu profesor, porque cuando estés en el mundo real así es la cosa, es una lucha. La parte de la negociación es lo más frustrante para ellos. Sí aprenden las habilidades muy bien, así que están listos para hacer los análisis al momento de recibir sus planillas.

— ¿En qué consiste su trabajo final?
Hay un trabajo final en el que tienen que entregar la base de datos, que he aprobado previamente, escriben la historia y está lista para ser publicada. Lo que ocurre al final del semestre es que han identificado dónde quieren publicar la historia e idealmente lo que intentamos hacer es inundar el mercado de Athens con periodismo de datos. Muchas veces hay grandes proyectos que fueron realizados en quince semanas. Y así, se acaba el semestre, lo terminan, lo entregan el último día de clases y esperan el pulido y mis comentarios durante el receso y después se publicará, por ejemplo en The Post o en WOUB.

— ¿Haces modificaciones al programa del curso cada año?
El programa se mantenido casi igual. Y si lo ves hay tres grandes evaluaciones: la negociación por la base de datos, los hago armar desde cero su propia planilla, y al final el gran reportaje. También hacemos pruebas sobre las habilidades, cómo usar Excel y Access. El programa se ha mantenido pero he intentado actualizar mis habilidades y mostrarles cosas nuevas. No es que el análisis de datos haya cambiado con el paso de los años, aunque los software han cambiado y eso es un desafío para un académico. Pero lo que sí ha cambiado mucho desde que comencé a enseñar son las alternativas para la visualización de datos. Tableau no existía, Piktochart, todas estas cosas no existían. Estar al tanto de eso es un desafío, pero muchas veces los estudiantes descubren cosas nuevas y me las presentan. Y es agradable poner a prueba tu ego. Los estudiantes me enseñan tanto como yo les enseño a ellos.

— ¿Por qué los medios le prestan tanta atención al periodismo de datos? ¿Hay una tensión entre el periodismo de declaraciones y el reporteo con datos?
Los medios pequeños son menos proclives a realizar historias con datos. Quizás tienen reporteros con poca experiencia o que están prontos a jubilar y que nunca han aprendido. Los medios más grandes tienen una tradición de periodismo de investigación, tienen más recursos. No me gusta volver todo el rato a IRE pero creo que desde 1970 Investigative Reporters and Editors ha sido un fuerza impulsora para el periodismo de investigación. El entrenamiento que se ha hecho desde 1990 ha sido masivo. Por eso creo que, por sobretodo, esa cultura se ha construido gracias a esa organización. Ha sido verdaderamente la fuerza conductora del periodismo de datos en Estados Unidos.

— ¿Al trabajar en una universidad tienes más tiempo y espacio o libertad para innovar que si estuvieras en un medio actual?
Sí. No tengo que alimentar la bestia, escribir historias diarias. Un profesor universitario que también es periodista definitivamente tiene más tiempo para aprender esas habilidades. Lo otro nuevo y diferente es que más que nunca tenemos recursos en línea. Hay tanto en línea hoy que creo que tengo más tiempo e interés, para ser honesta, en acceder y entrenarme para estar al tanto de lo último.

— ¿Sueles pensar en “lo que viene” sobre el periodismo de datos? ¿Qué cambiará o permanecerá?
Las habilidades básicas de las hojas de cálculo permanecerán y mejorarán. Muchas de las técnicas que usé en 1993, con Excel en particular, siguen iguales. La innovación real es la visualización. No necesitas ser programador, no necesitas saber HTML, CSS, Javascript, JQuery, Python, Ruby. Puedes usar — y los grandes medios lo hacen — Google Maps, Tableau, Piktochart, Fusion Tables. Lo otro que aumenta y mejora es la búsqueda de conexiones, especialmente a través de medios sociales, pero también conexiones entre un senador y un grupo de interés, un directorio, donantes. Cómo encontrar esas conexiones a través de diferentes bases de datos. “Oh, este senador está conectado con este donante, con esta persona, con estos intereses particulares y votó esta ley de este modo”. Para mí esa es la siguiente frontera.