Aledaña afición

En las emociones similares se crean espacios inocuos de amor.


Angelina, corre detrás de las mariposas en la vista de Daniel, es la enésima vez que lo hace. A él ¡ le encanta! Juntos caminan sobre la lluvia, ella le sonrié a él le perturba las gostas; pero se deleita con ella, su frecura se ven es sus ojos brillantes, él no deja de verse reflejado, más cuando corre entre la naturaleza y se pierde en la dulzura de la misma.

Angelina disfruta de esos momentos, ambos dan paseos bajo el sol o la luna. Una mañana, de tantas, se levanto temprano, salió de la carpa y empezó a caminar, poco a poco, viendo como en su vista el sol nacia y con él el espacio se hacía un sueño.

Era el perfecto momento cuando más creía en su amor, respiraba lentamente y fumaba su cigarrillo; mientras lo dejaba descansar, para ella darse su espacio, era un suerte de desapego, regresaba con ánimos y fuerzas, lo despertaba a besos y preguntaba:

- ¿Amor qué haremos ahora?-

Por la tardes y mañanas, el itinerario estaba listo, él alistaba el auto.

-Mi amor, creo que estaremos por la costa 4 horas y luego buscaremos un lugar dodne comer; quizás acamparemos en la playa-.

Casi todo el día jugaban jedréz, Angelina se divertía cuando Daniel contra atacaba comiendo su Reina; mientras él se veía triunfador, ella le hacía jaque intempestivamente.

No había día que no estuvieramos curiosos, entre risas y algo más, caminaban buscando rutas nuevas, acariciaba su cabeza viendo el paisaje, lo hacía varias veces, el la miraba a los ojos, se contemplaban por largo tiempo; mientras el viendo y todo el mundo avanzaba.

Continuará…

Historias del libro (Travesías eventuales) By Anais