El amor
Mis hermanos siempre me han vacilado con que al comparar algo lo comparo con las fábulas de Disney jaja. Pero lo voy a hacer una vez más.
En la película Malefica el rey Stephan traiciona a Malefica con el fin de heredar el reinado. A pesar de que ellos se amaban, la tentación de obtener poder ganó más que el amor.
Esto lo comparo con Jesús. Al igual que el rey Stephan, Jesús vino al mundo, teniendo todo el poder y autoridad de gobernar el mundo. Él podía dejar de lado la misión que Dios le mandó a hacer y volverse malo, ambicioso, egoísta, poderoso en riquezas terrenales, etc. Sin embargo, prefirió hacer la voluntad de Dios (Mateo 6:39).
“Yendo un poco más allá, se postró sobre su rostro y oró: «Padre mío, si es posible, no me hagas beber este trago amargo.[c] Pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú».”
Jesús tenía el poder de rendirse, abandonar el plan de Dios y pecar. PERO NO LO HIZO. Aclaro, no digo que eso es lo que Jesús quería hacer, sino que tenía potestad de hacerlo.
Lo más chiva de esto es que Jesús siguió con la misión, no necesariamente por la recompensa de sentarse al lado del Dios Todopoderoso (lo cual ya es bastante increíble), sino porque nos ama.
:: Jesús = Dios = AMOR::
“…Y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.” (Juan 13:1) // “Dios es amor” (1 Juan 4:16)
Nos amó hasta el fin. Recordemos que, a pesar de Jesús ser Dios, Él vino como humano. Sufrió, lloró, amó, gozó, disfrutó como nosotros lo hacemos. Él nos conoce y sabía cual sería nuestra condenación si hubiésemos sido nosotros los crucificados, no porque Dios sea malo, sino porque es lo que el ser humano merecía.
Jesús es tan grande en amor que perdonó aún con todo el rechazo e insultos que recibió. ¡Eso es amor!
Ahora, este suceso pasó hace más de 2000 años. ¿Qué estamos haciendo nosotros para agradecerle a Dios? Recordemos que nos sigue amando y siempre lo hará.
Cuando Jesús fue crucificado recibió todos los pecados del mundo y Dios tuvo que separarse de Él por un tiempo. Como padre, para Dios debió ser demasiado difícil y triste separarse de Él pero todo fue por amor. Por amor a Jesús (aunque como humanos no veamos el sentido de esto) y por amor a nosotros ❤
“Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27:46)
“Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron” (Mateo 27:50–51)
Jesús no murió en vano. Todo tenía un propósito y eso es lo que nos tiene ahora con vida. Aunque vivir en la Tierra no es como muy lindo porque sufrimos mucho, los humanos somos un regalo de Dios y todo ese sufrimiento es únicamente para 1) fortalecernos en Él y 2) para que Él nos demuestre su gran amor como Padre.
No desmaye, Dios está con usted. Es fácil decirlo, pero también es fácil creerlo :) confíe solamente. ¡Recuerde que la Fe es la certeza de lo que no se ve!!
¡Bendiciones!
