Muchas personas he visto perderse por dejar todo en manos del destino. «Si es, será» dicen. Y, cuando las cosas no se dan, se dan de palmadas en la espalda y se convencen de que es porque «no debía ser». Me pregunto si se habrán detenido a pensar, aunque sea por un segundo, que si no sucedió fue porque lo dejaron ir. Por no luchar. Yo no creo en ese destino que nos vuelve holgazanes y miedosos bajo el pretexto de que el destino decidirá. En cada una de las ramas de la vida: lucha y perseverancia. Siempre.
One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.