El mejor amigo de mi novia es un fantasma

Luis es el mejor amigo de mi novia, Julia, pero no todo el mundo puede verle. De hecho, poca gente puede hacerlo, porque Luis es un fantasma. Sin embargo, eso no es para él ningún problema. Es, al fin y al cabo, su forma de vida. O de muerte.

Luis murió en 2013 cuando tenía 21 años, y desde entonces es un fantasma que vaga entre los vivos, sin saber muy bien por qué. Algunas personas especiales podemos verle (Julia y yo, por ejemplo), así como pueden verle el resto de los seres que permanecen ocultos en el mundo de los vivos pero que no lo están, como podría ser el caso de Carmen, su amiga vampira, u otros fantasmas.

Fue una muerte de lo más tonta, según me contó, aunque no me dio demasiados detalles. Es un chico bastante poco hablador, la verdad. Me contó que su muerte fue totalmente evitable, y que él era el único culpable de la misma. Que fuera culpable no significa que se suicidase, nada de eso. Fue, más bien, un accidente. Un accidente que podría haber evitado si hubiera pensado un poco… y si no hubiera bebido tantas cervezas esa noche de verano.

Ser un fantasma no está tan mal. Luis tiene ese punto de vista positivo que a veces los demás creemos ingenuo. Es callado, pero al mismo tiempo es un chaval muy divertido, si te considera uno de sus amigos. Creo que a mí está empezando a considerarme como tal, por eso empieza a tener más confianza conmigo. Me lo paso muy bien con él, con Julia y Carmen.

Creo que a Luis le gusta Carmen, la vampira, pero que no dice nada porque una relación como la suya podría ser muy complicada. Un fantasma y una vampira. No lo sé. No están juntos, o al menos eso es lo que me dijo Julia cuando le comenté mis sospechas. Dice que son, los tres, mejores amigos. Además (de esto me enteré más tarde), creo que Carmen tiene un novio enfermero.

Luis, al contrario de lo que puedan pensar algunos, no es de esos fantasmas que se dedican a asustar a la gente. Simplemente, vive su vida (o su muerte) entre nosotros porque no tiene a dónde ir. Es un vagante eterno, por lo que no está “buscando la luz” ni nada de eso. Él no se irá de aquí nunca. Es algo con lo que está cómodo. Lo ha aceptado y le gusta.

Los fantasmas no duermen, no comen y tampoco respiran. Son invisibles para la mayor parte de la gente, aunque algunas personas podemos verlos como formas translúcidas. Tal y como dice el conocimiento popular, flotan pueden atravesar paredes. Sin embargo, no pueden poseer otros cuerpos, o al menos Luis no lo cree posible. Dice que eso sólo son cuentos de demonios para asustar a la gente.

Tuve que preguntarle y sabía que la respuesta era que sí: Luis ha aprovechado su fantasmalidad (si es que eso se puede llamar así) para espiar a alguna chica o chico en el baño mientras se ducha. Supongo que era de esperar. Pero me ha dicho que no es algo que te interese mucho cuando llevas casi cuatro años muerto. Al final, cansa.

Luis es todo un erudito. Le encanta aprender cosas, así que se dedica a ir a las bibliotecas a leer los libros que la gente deja abiertos sobre las mesas. También le encanta el cine y va a ver películas de estreno todos los días. Dice que echa de menos lo de poder tomar palomitas, porque no puede comer. En realidad, físicamente su falta de cuerpo es a veces un inconveniente para él. Es todo un inconveniente porque él no es físicamente, sólo espiritualmente.

Poco a poco estoy conociendo más a Luis y creo que podría convertirse, junto con Carmen, en uno de mis mejores amigos, al igual que lo son de mi novia. Son personas especiales. Eso quizá las hace más interesantes. Qué suerte tengo de haber conocido a Julia y de que me los haya presentado. Son personas increíbles.

Julia tiene una frase favorita que me encanta:

Cree en lo increíble y créalo.

Desde luego, sus amigos son increíbles.