Manifiesto por la acogida de las personas migrantes [traducción]

Manifiesto conjunto publicado por las revistas francesas Regards, Politis y Mediapart

“La extrema derecha progresa por toda Europa. La pasión por la igualdad ha sido suplantada por la obsesión por la identidad. El miedo a no sentirse en casa predomina sobre la posibilidad de convivir. El orden y la autoridad aplastan la responsabilidad y la redistribución. El cada cual a lo suyo prima sobre el espíritu público.

Vuelven los tiempos de los chivos expiatorios. Olvidadas hasta el punto de ser invisibles: el frenesí de la financiarización, la circulación incesante de mercancías, la espiral de desigualdades, las discriminaciones y la precariedad. A pesar de las cifras reales, la causa de nuestro malestar sería, nos dicen, la “presión migratoria”. De ahí que, para erradicar el malestar, se nos diga que basta con cerrar los flujos migratorios, que no cuesta tanto, por lo que demasiada gente acaba participando en esta tarea.

No lo aceptamos. Las raíces de los males contemporáneos no se sitúan en el desplazamiento de seres humanos, sino en el reino ilimitado de la competencia y de la gobernanza, en la primacía de las finanzas y en la sordidez de las tecnocracias. No es la mano de obra inmigrante la que pesa sobre la masa salarial, sino las reglas cada vez más universales de la competitividad, de la rentabilidad, de la precariedad.

Resulta ilusorio pensar que vamos a poder contener y con mayor razón interrumpir los flujos migratorios. A fuerza de intentarlo, acabamos siempre tendiendo hacia lo peor. La regulación se convierte en un mayor control policial, la frontera se convierte en muro. Ahora bien, el cierre produce, ineluctablemente, violencia… y una inflación de clandestinos desamparados y explotables sin limitación alguna. En la globalización tal y como se produce, los capitales y las mercancías se desplazan sin control y sin ataduras; los seres humanos no pueden hacer lo mismo. El libre movimiento de las personas no forma parte del credo del capital, ni del antiguo ni del moderno.

En las décadas venideras, las migraciones, voluntarias o forzosas, se extenderán. Llegarán a nuestras costas, y nuestro propio país, al igual que hoy, tendrá sus expatriados. Los refugiados empujados por las guerras y las catástrofes climáticas serán más numerosos. ¿Qué vamos a hacer? ¿Continuar cerrando las fronteras y dejar que los más pobres acojan a los aún más pobres? Es moralmente indigno y racionalmente estúpido. Política del avestruz… después de nosotros, ¿el diluvio? ¡Pero si ya nos llegará el diluvio a todos!

No debemos hacer ni una concesión a estas ideas que la extrema derecha ha impuesto, a las que se ha unido con demasiada frecuencia la derecha y que incluso tienta a una parte de la izquierda. Nosotros y nosotras, intelectuales, creadores, militantes asociativos, sindicalistas y ciudadanos ante todo, afirmanos que no nos doblegaremos. No transigiremos con las obsesiones de la extrema derecha. La migración solo es un mal en las sociedades que dan la espalda al reparto. La libre circulación y la igualdad de los derechos sociales para los inmigrantes presentes en el país de acogida son derechos fundamentales de la humanidad.

No daremos a la extrema derecha el regalo de hacernos creer que plantea las buenas preguntas. Rechazamos tanto sus preguntas como sus respuestas.”

Si desean firmar este manifiesto, pueden hacerlo aquí.