Reporte #2

Ladrona de libros

Cuando Liesel llegó a Himmelstrasse, no quiso bajar del coche. Rosa Hubberman ya se encontraba muy molesta, pero poco a poco Hans la ayudó a bajar. De ahí, continuaron los problemas. Rosa se empeñaba en llamarla «Saumensch» que se traduce como un insulto. También llamaba a Hans «Saukerl» y así se la pasaba…De insulto en insulto.

Asimismo fue cuando intentó meter a Liesel a la bañera, pero nuevamente, Hans fue el único que pudo calmarla.

Cuando entró al cuanto que habían dispuesto para ella, pudo ver que la pareja había provisto dos camas, y eso la puso triste al recordar a su hermanito. Se acomodó en su cama y también escondió el libro negro, que había sido su primera experiencia como ladrona de libros, y así continuaría su carrera.

Pronto recordó una palabra: «Comunismo». En realidad ella no comprendia su significado, pero era la única palabra que la relacionaba con su papá.

Después de un tiempo, Rosa le pidió que la llamar mamá y a Hans, papá. Ella logró acostumbrarse a eso, pero no a dormir sola. Ahora tenía pesadillas cada noche, pero su nuevo papá aparecía para darle amor. La abrazaba para que se quedara dormida.

Pronto Liesel tuvo que asistir al colegio, pero su maestra se dio cuenta que no sabía leer ni escribir, así que la mandaron con los niños pequeños. Después, empezó a asistir a la Liga de Jóvenes Alemanas. Rosa repartía la colada y planchaba para ciertas personas de su pueblo mientras ella estaba allá.

Liesel pronto consiguió un amigo llamado Rudy, con el que viviría sus aventuras e incluso estaría a punto de besarlo.

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