Poligamia celebra 20 años de una gran generación

Por: Diego Bolaños / @Diegomaob
Poligamia fue una agrupación bogotana compuesta por algunos de los músicos más exitosos e influyentes de las últimas décadas. Ya sea en la radio comercial, en la industria musical hispana o como activistas, los miembros de Poligamia han estado ligados a la evolución de la industria musical nacional.
“Mi generación” cumple 20 años y con ella, el retrato de un momento histórico y musical determinante para nuestro país.
Al reunirse Poligamia es oportuno recordar algo de su historia y papel dentro del rock pop local.
La banda nace en medio de una búsqueda por encontrar un sonido nacional que lograra cabida en radio. Como resultado de un concurso de bandas, un combo de jóvenes amigos logran presentar una versión de “Bailando sobre tu piel” que les abriría las puertas a grabar su primer álbum: “Una Canción”.
Fue la unión entre las letras de un joven llamado Juan Gabriel Turbay y la voz de su amigo Andrés Cepeda, la chispa fundamental que dio vida a canciones que hoy en día continúan siendo recurrentes dentro de las colecciones del rock colombiano.
El papel de Poligamia fue más que importante, logró trascender a la radio comercial y plantear un nuevo sonido en la ciudad. Fue rock, fue pop y aún más importante, fueron himnos. No solo “Desvanecer”, canciones como “Te regalo una canción” y “Beverly Hills” fueron un registro sonoro del espíritu popular de la época.
Fue en 1995 que la banda completó la maduración de su primera etapa y “Vueltas y vueltas” significó un paso más. Con ese álbum llegaron canciones como “Mi generación”, “Confusión” y “Fue solo amor”, y con ellas, la consolidación de una propuesta que logró imponerse como el referente de precisamente eso, una generación completa, esa y muchas de las que siguieron. Para hermanos, primos o amigos, Poligamia es Poligamia.
“Mi generación” es una cosa aparte. Pocas canciones en la historia del rock en español han plasmado de forma tan contundente y exitosa la fotografía de un momento, un espíritu, un sentir y una sociedad. Bogotá y Colombia quedaron registradas de punta a punta como el centro de un agitado momento histórico. Las bombas del narcotráfico, la victoria de Lucho Herrera, las costumbres populares y la esperanza de la generación del 95 han quedado grabadas para todos. Para aquellos que lo vivieron y los que no, para aquellos que entienden de una u otra forma que somos los mismos aunque seamos diferentes.
Poligamia se reúne de cuando en vez para celebrar eso. No es solo un acto de nostalgia. Cada quien sigue con sus carreras, mayormente exitosas, pero sabe recordar el camino a casa, ese con el que el rock pop bogotano tuvo su hora más brillante, esa semilla que se plantó cuando no había industria y que hoy, 20 años después, puede decir con más sentido que nunca “presiento que este cuento no acabó”.