Yo, Rajoy
- Mariano Rajoy ha vuelto a ganar. Parece que ha ganado el PSOE por no haberse disuelto, Podemos por mantenerse contra conspiraciones de gnomos de jardín y lo que queráis. Ha ganado Mariano Rajoy y lo normal es que tengamos conservadurismo para rato.
- Mariano es tonto. Los españoles son fachas. Las hordas de canis en vez de leer libros de Rawls insisten en ver Gran Hermano y votar a alcaldes del PP que piden mano dura contra los moros. Podríamos seguir eternamente, amigos universitarios de izquierdas. Pero esto va de ganar. De ganar con lo que se tiene, no con lo que nos gustaría tener. Y Mariano Rajoy entiende el país mucho mejor que todos nosotros, los progres universitarios que nos reímos por sus declaraciones moñas. Entiende el país, lo quiere (a su modo, como todos) y actúa en consecuencia para que se mueva lo menos posible. Sí, es conservador. Es un conservador al que infravolaramos una y otra vez. No es un genio, ha hecho muchas cosas mal y a mi tampoco me gusta, pero hay que dejar ya de considerarle idiota.
- España es un país de centro-izquierda, cuyas élites culturales son de los nuestros. El discurso político es socialdemócrata para todos: la mayor amenaza para el sistema, Pablo Iglesias, ha hecho de la socialdemocracia la bandera de las últimas elecciones. Incluso el PP presume de defender “el Estado de Bienestar”. Todos somos socialdemócratas. Pues bien: Mariano Rajoy ha sobrevivido a ataques de Esperanza Aguirre (con la ayuda de la principal radio de derechas de ese momento, la COPE), del niño mimado del progresismo, Gallardón, del referente de su partido, Aznar, del mayor caso de corrupción de la democracia, de Barcenas, de la mayor crisis económica en dios sabe cuantas décadas y de los mayores recortes sociales en democracia. Siendo el más votado. En un país que por cultura es hostil a lo conservador. Repito: quien considere que es un inútil se equivoca. Sabe lo necesario para sobrevivir y ganar. No es Roosevelt pero da igual: sabe lo necesario. Y nada más. Y le vale. Esto va de ganar, no de merecer nada, repito. Y nos lleva dando palizas a los progres desde que es presidente.
- Rajoy lee el Marca, qué paleto. Nosotros jugamos a videojuegos japoneses que no llegan a Europa, vemos Seinfeld y escuchamos a Bruce Springsteen. Y, fíjate, Rajoy diciendo que lee el Marca está mucho más cerca de lo que de verdad es el español de a pie, el currito de toda la vida, que nosotros con nuestras series estadounidenses en versión original. Es la España de verdad la que vota, no nuestros amigos universitarios progres, que somos dos y el del tambor. Esos “canis” y“chonis” a los que despreciamos por ver “Gran Hermano” o por alegrarse por ganar su equipo un partido resulta que votan. No verás a Rajoy ni a Marhuenda criticarles en la vida, ni mirarles por encima del hombro. Al revés. Nos pondremos como monas por el elogio a cosas sucias y “paletas”, pero, vaya, las elecciones se ganan en el mundo real, en el que la gente que ve partidos del madrí o veranea en Benidorm es legión.