Tu Maldito Nombre

Me duele el corazón, tan solo al mencionar su nombre. Que pareciera que vive en mí y que me torturara día y noche. Es tan distinto el sentimiento que apenas lo siento para olvidarme del momento. A veces le olvido pero poco falta para sentirle tan cerca como el viento en el hogar. Me detengo solo un poco, como si todo mi pecho se volviese pedazos y apenas me diese cuenta para quererlos poner de nuevo en su lugar. Rio, que tan falsa es mi sonrisa que cuando al escuchar su nombre simplemente cae lluvia por mis mejillas y mis ojos se vuelven ríos que no han de parar. Repentinamente me vuelvo frágil, que frágil siempre he sido tal cual nombre me ahoga aun cuando respiro. A dónde voy? No es eterno mi destino, pero que más ciego que el que no ve donde pisa y marca tal camino. Forjo cada paso, como si mi sangre saliera de mis labios cada vez que mencionara tu nombre. Que ahora te respiro como si volviera el tiempo para vivir lo roto de mi ser. Tengo miedo, no te miento. A dónde voy? Voy al cielo, al infierno, todo el alma y también siento. Tengo miedo, el destino, este embarga lo que siempre he vivido. La tristeza de mi camino, ciego no soy pero tu nombre ha discapacitado lo que soy. Sufro por el tiempo, el recuerdo de lo que soy. Mira, ya no tengo alas, las deje para caminar tu camino y recoger por este los pedazos de lo que soy. Desde aquí te hablo, olvídate de mí como yo me olvidare de ti. Ya no tortures mis recuerdos y ya no me hagas sufrir. Caminaste mi camino, pero ahora aléjate de mí. Bastante daño a mi corazón le has hecho que ya de la vida sufrimiento es en mi ser. No te pido que dejes de existir, solo que tu recuerdo de mi mente se vaya. Que ya no regreses aquí, olvídate de mí. Ya no te quiero cerca de mí, ya no por ti quiero sufrir. Que el viento ya no me haga llorar, que los días ya no sean obscuros y que mucho menos por ti vuelva a sentir. Que mi corazón ya no es uno, mas sin embargo yo soy uno con él. Ya no destruyas lo que siento, soy y pienso. Que tu nombre deje de existir en el tiempo como si te hubieras ido. Ya de mi vida no bebas, ya no te alimentes. No me hagas llorar, ya los días déjame disfrutar. Que mi corazón ya no duela, aun si esto significa dejar de expresar. La distancia es eterna en lo que siempre quiero conquistar, como si ya no tuviera el alma que me hace razonar. Los pensamientos se me van como agua entre los dedos. Pareciera que me he quedado vacío, y que los pedazos aún esperan en la esperanza de lo desconocido. Me duele doler, y siento sentir. Mas quiero soñar los sueños de ayer. Pero aun déjame ser feliz, que ya a tu nombre no le quiero sentir.

Vete de aquí.

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