Entregaron el Gas de la Patria

¡AY BALAZO! CUMANÁ, QUIÉN TE VIERA…

Para video: https://bit.ly/2PTUw9d

El gobierno de Maduro profundiza su línea de entrega de la Patria, de retroceder en todas las conquistas de nuestra soberanía, logradas con el Comandante Chávez. Una cosa fue lo que Chávez dijo; y otra, muy distinta, lo que Maduro hace.

Ahora le tocó al gas. Durante el gobierno de Chávez nos correspondió dar la batalla por el gas, el “Gas de la Patria”, como lo llamó el Comandante Chávez, un recurso natural estratégico para nuestra seguridad energética, la producción de petróleo y la industrialización de los hidrocarburos.

Ahora el gobierno entrega ese gas, para que se lo lleven del país: primero fue en el Golfo de Venezuela, cuando entregaron a empresas europeas el Campo Perla 3X; luego, el gas del Norte de Paria, el fogonazo “Cruz de Mayo”, entregado a las empresas rusas; y ahora, entregan nuestro gas de la Plataforma Deltana, a las transnacionales que operan y exportan el gas de Trinidad y Tobago.

Además, y como si fuera poco, el gobierno vuelve a entregar, como en la Apertura Petrolera, el manejo y compresión de gas del Oriente del país, estratégico para el mercado interno y para la producción de petróleo, a la Shell.

Estos actos, pasos inequívocos en la derogación de facto de nuestra política de Plena Soberanía Petrolera, la política petrolera del chavismo, ha sucedido entre aplausos del madurismo, en las narices de todo el país, del “IV Congreso del PSUV”, y a escasos metros del Cuartel de la Montaña.

Nuestro país, tiene importantes reservas de gas, que fueron incorporadas y certificadas durante el gobierno del Presidente Chávez, que nos colocan entre los primeros del mundo, la mayoría se encuentra en tierra firme, pero también en nuestra fachada caribeña, donde existen abundantes recursos de gas no asociado al petróleo, es decir, “gas libre”.

Estos recursos se concentraban fundamentalmente en el oriente del país: al norte de Paria y en la Plataforma Deltana. También existen reservas de gas en el Golfo de Venezuela, en el occidente del país.

Desde los años de la nefasta Apertura Petrolera, las transnacionales le pusieron el ojo a estos recursos en el oriente del país, porque los querían para la exportación; o directamente desde Venezuela, o utilizando sus instalaciones en Trinidad y Tobago.

Las transnacionales controlan todo el gas de Trinidad y Tobago. Hasta cinco “trenes” de licuefacción de gas” (el gas se lleva a líquido para poder exportarlo); instalaron allí la British Gas, Shell, Repsol y Chevron, principalmente, para hacerse con los recursos gasíferos del país, hasta agotarlos.

Por eso siempre han querido el gas de nuestra Plataforma Deltana, para, una vez agotado el gas en Trinidad y Tobago, abastecer tales trenes de licuefacción.

En nuestro país, las transnacionales Exxon-Mobil y Shell (los nuevos amigos del gobierno), impulsaron durante la “Apertura Petrolera”, el proyecto Cristóbal Colón”, que además se usó para ensayar las condiciones fiscales, que luego trasladaron al petróleo: exenciones de impuestos (¿les suena?), 1% de regalía, control de las operaciones, arbitraje internacional.

En tierra firme, la Enron (empresa norteamericana que después quebró), quería el gas asociado a nuestro petróleo de los Llanos de Monagas, (el gas que acaban de entregarle a la Shell, Furrial incluido), para licuarlo en Jose, al norte de Anzoátegui, y llevárselo del país.

Ya, durante la Apertura Petrolera, la vieja PDVSA había entregado las actividades de recolección, compresión, procesamiento y reinyección de gas a las transnacionales de “servicios petroleros”. Es exactamente lo mismo que está haciendo el gobierno madurista.

Al entregar las actividades de recolección, compresión y reinyección de gas a las transnacionales, como acaba de hacer el gobierno con Shell; se está, retrogradando, retrocediendo, en el proceso de soberanía y control sobre nuestra actividad petrolera, iniciado y consolidado por el Presidente Chávez.

La reinyección de gas es crucial para la producción de petróleo en el país. Durante el Sabotaje Petrolero, cuando las transnacionales y las empresas de servicios petroleros se plegaron al paro y suspendieron la reinyección de gas, nuestra producción cayó abruptamente en el Oriente y Occidente del país. Estábamos en sus manos, porque éramos vulnerables en los servicios estratégicos para mantener la producción. Lo que hace Maduro con la entrega de las operaciones de PDVSA, es como tener una transnacional gringa volando los aviones “Sukhois” para nosotros.

Por eso, el Comandante Chávez nacionalizó las operaciones de manejo del gas que se había entregado en la “Apertura Petrolera” . Hasta la llegada del madurismo al poder y el inicio de las persecuciones y destrucción de PDVSA, nosotros mismos operamos y producimos todo el petróleo y el gas en el área; de hecho, el gas del norte de Monagas, es la principal fuente de suministro para nuestro mercado interno, porque son yacimientos, que, luego de más de 30 años de producción, ya comienzan a ser más productores de gas, que de petróleo.

El hecho de que los equipos técnicos de dirección de PDVSA, desmantelados y perseguidos por el madurismo, no sean capaces de adelantar los proyectos de recolección de gas, no es razón para entregar esas operaciones a la Shell. No existe razón técnica alguna para que PDVSA no adelante ella misma estos proyectos, allí no hay misterio. Es como el cuento del tipo aquel que quema el sofá…

Ahora el madurismo y sus voceros dicen: “¡PDVSA abre sus puertas a las empresas privadas, nacionales e internacionales¡” Se entrega PDVSA a las transnacionales en un capítulo más de la infamia y traición al legado del Comandante Chávez. Se cava la tumba de PDVSA, y con ella, de nuestra soberanía económica.

¿Donde esta el PSUV y aquellos que se dan golpes de pecho jurando lealtad a la revolución y al socialismo?, ¿al Comandante Chávez?, ¿van todos a pasar “agachados”?

No acepto ésto, ni lo comparto, al contrario, lo denuncio, no sólo como una traición a la Política Petrolera del Comandante Chávez y de la Revolución, sino a los intereses de todo el país. ¡Tanto sacrificio, tan dura la batalla que dimos para derrotar el Sabotaje Petrolero y conquistar nuestra soberanía en el manejo de nuestro petróleo y gas para que ahora lo entregue este gobierno incapaz¡

Lo he dicho insistentemente, pero nadie parece escuchar: ¡debilitan y destruyen PDVSA para entregarla a las transnacionales!, lo hacen con el aplauso del presidente, del madurismo todo y de la derecha que está feliz, porque los invitan a más, porque vuelven al control del sector petrolero. Para eso es el Decreto 3368, para entregar PDVSA.

Ahora mis queridos Yelitza y Aristóbulo, el gobierno se llevó presos a los muchachos, al negro Pavel y otros tantos patriotas de PDVSA, y trajeron a la Shell, quienes señorean nuevamente sobre el petróleo y la tierra que Chávez liberó.

En los años 2001–2002, logramos detener aquella intención nefasta de entregar nuestro gas a las transnacionales bajo el proyecto “Cristóbal Colón” de la ExxonMobil-Shell y el de Jose de la Enron. Primero, lo hicimos desde el Ente Nacional de Gas (Enagas) y luego desde el ministerio de Petróleo de entonces, siempre con el apoyo entusiasta del presidente Chávez.

En aquellos azarosos años previos al Golpe de Estado y al Sabotaje Petrolero, hicimos un balance entre la oferta-demanda de gas que indicaba que el país sería deficitario en el suministro de gas en el futuro. Por ello había que explorar, producir el gas disponible costa afuera y en tierra para garantizar el abastecimiento al mercado interno y exportar luego los excedentes de acuerdo a nuestros intereses nacionales.

Ese era el Plan Nacional del Gas del Estado venezolano, soberano y revolucionario, y acorde a él comenzamos a actuar.

Por supuesto que tuvimos la reacción de las transnacionales y sus aliados internos. En aquellos años PDVSA GAS estaba comprometida con la entrega y se movilizaron en contra de las decisiones del Estado. Aupados por el general que entonces detentaba la presidencia de la empresa, lograron activar a la vieja PDVSA en contra del Presidente Chávez. Fue un ensayo de lo que luego sería la participación de PDVSA en el golpe de Estado y en el Sabotaje Petrolero.

Luego de derrotar el Sabotaje Petrolero y ya en ofensiva con la Nueva PDVSA, aceleramos nuestra actividad de búsqueda de nuevos yacimientos de gas, priorizando ahora el Occidente, en el Golfo de Venezuela, donde emprendimos nuevos estudios exploratorios ante la escasez endémica de energía en la zona.

Así diseñamos un proceso de selección de empresas, una licitación abierta para los bloques de gas que constituían parte del Proyecto Rafael Urdaneta. Participaron empresas de todo el mundo, descubrimos un yacimiento gigante de gas, el Perla 3X (lo recuerdan), el cual, con 15 TCF de reservas en el sitio nos abría las puertas para producir y suministrar todo el gas para el occidente: para el sector eléctrico, la producción de petróleo, el Complejo Refinador de Paraguaná, el Complejo Ana María Campos en el Tablazo y hacia la Región Andina.

En nuestro proyecto, el Rafael Urdaneta, PDVSA tendría la mayoría accionaria en la nueva empresa mixta a constituir con las empresas europeas y todo el condensado (petróleo extra liviano asociado al gas), pertenecería a la República.

Además, en paralelo, desarrollamos el Gasoducto de Interconexión del Centro y occidente, el ICO que al fin conectaba al país y nos permitía manejar nuestros recursos en todo el territorio y el “Gasoducto Transguajiro”, tramo Antonio Ricaurte, donde podriamos exportar gas a Colombia.

Con la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco y la certificaciones de reservas de petróleo, comenzamos a certificar cuantiosos volúmenes de reservas de gas, que ya las transnacionales habían comenzado a ventear o quemar, repitiendo la historia de 100 años en el país.

Todos estos descubrimientos y certificaciones de gas, nos permitió incrementar nuestras reservas desde los 147 TCF del año 2000 a 225 TCF actualmente. Teníamos suficientes recursos y una poderosa PDVSA, capaz de convertirse en instrumento de desarrollo nacional, como quedó plasmado en el Plan de la Patria.

Las actividades de exploracion y perforacion Costa Afuera en el oriente del país, tenía el objetivo de reafirmar nuestra soberanía sobre nuestro mar territorial y recursos en una zona de intensa actividad de las transnacionales petroleras.

Condujimos, con éxito, el proyecto de unificación de los yacimientos compartidos con Trinidad y Tobago, lo cual reafirmo nuestra soberanía en la fachada Atlántica que hoy, bajo la mirada cómplice de Maduro, la Exxon Mobil nos escamotea, al perforar en aguas del territorio Esequibo.

Los recursos gasíferos incorporados como reservas nos garantizaban el balance de gas en el país, el suministro interno, desarrollarían la petroquímica y se utilizaría como palanca para el desarrollo nacional.

Con la idea estratégica de utilizar el gas costa afuera en el oriente para el desarrollo del Estado Sucre, se concibe el “Proyecto Gran Mariscal de Ayacucho” en honor al “Abel de América”, el hijo predilecto de Cumana, nuestra querida Ciudad “La primogénita de América”.

Nosotros, con PDVSA nos concentramos en este esfuerzo. Era una operación compleja para nuestra empresa, PDVSA nunca había hecho perforación, ni producción Costa Afuera. Los equipos de la Vicepresidencia de exploración y producción asumieron los aspectos técnicos-operacionales del proyecto: perforación, producción, tendido de tuberías submarinas, servicios, etc. PDVSA Gas asumió la responsabilidad de la construcción del gasoducto que traería el gas de costa afuera hasta el mercado interno, el gasoducto Nororiental, el “Francisco Bermúdez”, más de 800 kilómetros de tubería hecha en nuestras fábricas de tuberías de PDVSA industrial, interconectan al país desde Güiria, en el extremo oriental del país, hasta Barbacoa, en el norte del Estado Anzoátegui, en su trayecto desarrolló los ramales, las tuberías, para llevar gas a Cumaná, gas a Carúpano y gas a la Isla de Margarita.

De esta manera, por primera vez, nuestro país tenía una extensa red de gasoductos que interconecta todo el territorio nacional, de un extremo a otro y nos permitirá manejar nuestras moléculas de gas a cualquier sitio del país que lo requiriera.

La ofensiva chavista del gas avanzó en todos los frentes: se llevó gas a las centrales de generación termoeléctrica que se fueron instalando en todo el país, eran centrales de ciclo combinado, para hacer un uso racional y eficiente de nuestro gas; se avanzó en el Plan de Gasificación Nacional, para llevar gas directo a los hogares y sustituir las “bombonas” de GLP, difícil plan en su desarrollo, puesto que es equivalente meter tuberías de agua potable hasta el último rincón de ciudades ya consolidadas; el Plan de Gas Vehicular, haciendo especial énfasis en el transporte público y, por supuesto, suministrar gas a nuestra industria petroquímica: Pequiven.

El proyecto para el desarrollo del estado Sucre, ameritaba concentrar recursos y esfuerzo, ya no solo las actividades vinculadas a la operación, sino el desarrollo de infraestructura: se abrieron sedes de PDVSA en Carúpano, Cumaná, se adquirieron los helicópteros para las operaciones Costa Afuera, se estrecharon relaciones y operaciones con nuestros componentes militares, se acondicionó el aeropuerto de Guiria como una base de operaciones, se acondicionaron los muelles para las operaciones de apoyo y servicio, se comienzan a reactivar astilleros de la zona, se inició el desarrollo del Terminal de Aguas Profunda en Güiria, con grandes capacidades de almacenamiento de crudo, que vendría de la Faja Petrolífera y finalmente, se inició la construcción del Complejo Industrial Gran Mariscal de Ayacucho en Guiria.

La idea era crear un Polo industrial en el extremo oriental del país, ocupar el territorio, crear fuentes de trabajo, servicios, infraestructura. Fortalecer las ciudades orientales para apoyar el desarrollo de la región, rescatar en Cumaná, como comenzó a hacerlo PDVSA La Estancia, nuestro acervo histórico, cultural, es la cuna del gran Mariscal de Ayacucho.

En el Complejo Industrial la idea era recibir y procesar allí el gas del Norte de Paria y de la Plataforma Deltana, para su industrialización y desde allí se suministraría gas a todo el país, a través de la extensa red de gasoductos ya desarrollados.

En base a estos volúmenes, ya certificados, se concibió la idea del “Gran Gasoducto del Sur”, idea del Comandante Chávez que fue torpedeada por la derecha irracional desde su mismo anuncio junto al presidente Lula Da Silva en Brasil y que ahora el madurismo le da el golpe de gracia con la entrega de nuestro gas.

Les hago este relato, porque se lo debo al pueblo oriental, a Cumaná que me hizo su hijo ilustre. La Revolución tenía un plan nacional de desarrollo regional en base al Gas de la Patria, era el Plan del Comandante Chávez, junto al Desarrollo de la Faja Petrolífera del Orinoco, que podrían darle un nuevo ordenamiento y armonía a nuestro desarrollo territorial, humano, político; y, por supuesto, económico. Se trataba de reivindicar al pueblo pobre, olvidado durante tantos años.

Este plan, afortunadamente quedó plasmado en el hoy olvidado Plan de la Patria, en los discursos y alocuciones del Comandante Chávez, para que, en su justo momento, sea retomado por el pueblo venezolano.

Lo que Maduro y su gobierno han hecho con el gas, mata este plan, es como un segundo Berruecos, matan al Mariscal Sucre, el proyecto gasífero de Chávez.

Veamos que ha hecho Maduro con el “Gas de la Patria”:

  • El gas del Rafael Urdaneta, nuestro Campo PERLA 3X, lo entregó a las empresas europeas. PDVSA no participa en este desarrollo, ahora, nuestro gas, lo pagamos en divisas a las empresas extranjeras. ¿Serán las empresas europeas las que exporten nuestro gas hacia Colombia, utilizando el gasoducto que nosotros hicimos? Es decir, se entregó todo a las transnacionales. ¿Se desarrollará la petroquímica?,¿se abastecerá el sector eléctrico?, ¿que harán las transnacionales con el Gas de la Patria? ¡Pregúntale a Maduro!
  • El gas de Monagas, se entrega a la Shell, para que esta transnacional, lo maneje, opere. Volvemos a la Apertura Petrolera, para eso es el Decreto 3368: para entregar PDVSA, ahora se invita a que las empresas transnacionales a que venga a PDVSA, está en venta. Maduro mató PDVSA, persiguió y encarceló a sus dirigentes, destruyó sus capacidades, no confía en sus trabajadores, los acusa, los desprestigia, pero trae a los privados y a la Shell. Ellos sí merecen su confianza: ¿Será que Maduro de verdad cree que “zamuro cuida carne”?, ¿Por qué deroga la Política Petrolera del Comandante Chávez?, ¿Cuándo invitó Chávez a las transnacionales a PDVSA? ¿Con quién se entiende mejor nuestro pueblo, con la Shell o con PDVSA? ¿Con quien se entiende mejor Maduro, con la Shell o con PDVSA
  • El gas del Mariscal Sucre también se entrega.
  • El gas del Norte de Paria se entrega a las empresas rusas, estas se llevarán el gas para la exportación, así se les autorizó (en secreto se produce la entrega), así que, no habrá gas para el desarrollo del estado Sucre, ni para garantizar el suministro al mercado interno.

Ahora el gas de Plataforma Deltana, se entrega a las transnacionales que operan en Trinidad y Tobago. Todos saben que las transnacionales son las dueñas del gas de ese país, y ahora, Maduro también le entrega el nuestro. Se llevan el gas de la Patria. No habrá gas para el Mariscal Sucre ni para los planes de desarrollo del Estado Sucre, del oriente del país.

Maduro deberá responderle al pueblo del Estado Sucre, sumido en el abandono; al pueblo del Zulia, sumido en la oscuridad de la ineficiencia madurista; al pueblo de Monagas, ¿a dónde irá el gas de la Patria?¿Por qué lo entregaron? ¿Qué intereses hay allí, detrás de los aplausos?

Esta entrega, ocurre en secreto, nadie conoce sus términos, la ANC no dice nada, entre el caos y el silencio de todo un país, con el apoyo de las transnacionales y sus representantes políticos en el país, y el silencio de los dirigentes del PSUV.

Nos corresponde denunciarlo, alzar la voz y seguir desenmascarando a este gobierno profundamente antinacional y autoritario. Entre la zozobra de todo un pueblo se impone el paquetazo de Maduro y la entrega del país. Son razones más que suficientes, sagradas, para movilizarse en defensa de nuestro recursos naturales, de nuestro futuro, que ahora se remata al mejor postor. Con Chávez siempre, ¡Venceremos¡