El Nilsson “Employment Test”

Terminator ha nacido. El robot superinteligente, que podría acabar con nosotros, ya ha sido creado. Pero es tan sólo un bebe. De momento. Recientemente, en la Universidad de Toronto, han creado un algoritmo que permite a las máquinas, aprender inductivamente como los humanos.
Y es que se están dedicando cada vez más recursos a la Inteligencia Artificial (IA) y en algunas de sus áreas como machine learning o deep learning se está avanzando a pasos e gigante. El momento de la post-singularidad, cuando la IA, supere a la humana, está cada vez más cerca. El primer objetivo es igualar la inteligencia humana con la artificial, una estadio llamado AGI (Artificial General Intelligence) para sustituirla, para más adelante superarla. El mercado de IA va a crecer de 2.000 millones a 12.000 en unos pocos años.
Si hay algo, que aparentemente debería tranquilizarnos, es que los robots con IA, que nos vayan a sustituir en un cercano futuro, también deberán pasar por algo parecido a una entrevista de personal. No es una cuestión de justicia e igualdad, sino para comprobar si son suficientemente buenos para sustituirnos. Es de alguna manera, un Test de Turing, adaptado a un entorno de trabajo concreto. Nils J. Nilsson profesor de la Universidad de Standford, estableció unos criterios en un artículo de 2005 (Human-Level
Artificial Intelligence? Be Serious!, AI Magazine), que debería cumplir un robot como candidato para poder automatizar un trabajo, por el que una persona percibe una remuneración. Los criterios, que debería superar son los típicos exámenes de los cursos de educación a distancia, con una puntuación superior al 70%.
Machines exhibiting true human-level intelligence should be able to do many of the things humans are able to do. Among these activities are the tasks or “jobs” at which people are employed. I suggest we replace the Turing test by something I will call the “employment test.”
Un nuevo trabajo ha nacido: los reclutadores de robots o con cierta sorna podríamos llamar incluso Tin Head Hunters. Ya hay robots, que han superado este test y su capacidad de aprendizaje es casi infinita. Son como niños, que mejoran sus habilidades, amplían sus conocimientos, y desarrollan sofisticadas capacidades cognitivas. Pero más allá de la ironía, lo que si es urgente, como se refleja en el reciente informe Future of Jobs Survey del World Economic Forum, es la redefinición del rol tradicional de recursos humanos:
“Reinventing the HR Function: As business leaders begin to consider proactive adaptation to a new talent landscape, they need to manage skills disruption as an urgent concern. They must understand that talent is no longer a long-term issue that can be solved with tried and tested approaches that were successful in the past or by instantly replacing existing workers. Instead, as the rate of skills change accelerates across both old and new roles in all industries, proactive and innovative skill-building and talent management is an urgent issue. What this requires is an HR function that is rapidly becoming more strategic and has a seat at the table — one that employs new kinds of analytical tools to spot talent trends and skills gaps, and provides insights that can help organizations align their business, innovation and talent management strategies to maximize available opportunities to capitalize on transformational trends” (p29).
Sí, ya han nacido los robots de la singularidad, que nos pondrán pronto en aprietos. Hemos creado una criatura a nuestra imagen y semejanza, jugando a ser dioses. Alan Parsons en su álbum I Robot, inspirado en la obra homónima de ciencia ficción de Isaac Asimov, compuso una canción llamada Génesis, Capítulo 1, Versículo 32. Como todo lector de la Biblia sabe, el último versículo es el 31. El 32 era para significar esa creación humana del robot superinteligente. Y en la génesis estamos. Pero cuidado, en el álbum de Parsons, los robots nos decían: “I don’t care. What you do. I wouldn’t want to be like you”. Encima, con pretensiones. Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Sobre Rais (NET GAIN / Digital Responsability):
Rais es Licenciado en Filosofía y ESADE SEP. Fue investigador y profesor universitario. Es un experto en negocios digitales y ha trabajado en proyectos de tecnología e Internet durante más de 20 años. Está especializado en la transformación digital y en la innovación de producto. Es un directivo con habilidad probada en desarrollar nuevos negocios y hacerlos exitosos. Actualmente Rais lidera la División Interactiva de Zitro.