En defensa de Donald Trump

Estamos anclados a la cultura norteamericana, somos parte de ella, aunque pensemos en nuestras particularidades, en el ser del mexicano, en nuestras diferencias y sobre todo nuestra soberanía. Pero más allá de eso, la esencia multicultural de México pone entonces un freno al avasallante ímpetu colonizador. Y es que solo falta que gane Donald Trump para que México pase a mejor vida. Es que si nos vemos como fichas en un tablero global, entonces no tenemos mucho que aportar.

Si Peña Nieto y su equipo engañaron a los ciudadanos mexicanos para exponerlo como el candidato presidencial que volvería con la fórmula para que México progresara, Trump se prepara para arribar a la presidencia y poner el mundo de cabeza, con sus líderes incluidos.

El asunto que sea un empresario, lo hace doblemente peligroso, porque nosotros no vamos a poder ganarle al capital.

El presidente de México invitó al candidato la presidencia aún sin saber que será el próximo mandatario de los Estados Unidos, y eso le puede costar más que la presidencia, aunque ya pasó a la historia como el presidente más inepto jamás votado.

Estamos unos días de recibir al presidente gringo que derrumbará y volverá a construir con los escombros, los cimientos más importantes de los mexicanos en su propia tierra.