FRACASÉ CON MI PROYECTO Y ESTAS SON MIS REFLEXIONES

Ayer cerré las operaciones de El Espacio Emprendedor. Significó esfuerzo, tiempo y dinero. El proyectó no creció así que lo considero un fracaso. Verás; por más que intentemos disfrazar los hechos, un fracaso es un fracaso.
Claro que duelen los fracasos. No intento pararme frente a ti con este escrito para decir que todo está bien. Lo que deseo es compartir lo que aprendí para que te sirva de algo y de paso, hacer mi lista personal de lecciones. Así que; te comparto lo siguiente:
TUS SOCIOS SON LO PRIMERO, LO QUE VIENE Y EL FINAL
“Nunca te asocies”
“Lo mejor es hacer solo”
“Los equipos no funcionan”
Error: los equipos funcionan cuando se unen personas en la misma frecuencia. Un bote con una persona remando puede navegar. Un bote con dos o más personas remando en la dirección correcta llega más lejos. No puedes emprender si no trabajas en equipo. No puedes emprender si no te reúnes con las personas correctas.
Y las personas correctas no están en tu círculo de amigos, porque si lo estuvieran ya estuvieran emprendiendo juntos. No te escribo para decirte que tus amigos están mal o que trates de cambiar su postura y mentalidad. Nada de eso. Tus amigos están bien, ellos saben lo que quieren. Ellos ya van en su propio bote. Arma tu tripulación. Invita a las personas que quieran estar contigo hasta la madrugada trabajando en la idea. Que ya no se será tú idea. Será la idea compartida por todos.
En mi caso tuve la fortuna de elegir bien mis compañeros de aventura. No llegamos todos hasta al final. Algunos abandonaron el barco. Y está bien. Eso sucede. Tal vez en algún punto decidieron subirse a otro barco. Lo importante es navegar y seguir adelante.
PREOCÚPATE POR TI PREOCUPÁNDOTE POR LOS DEMÁS
No emprendas por dinero. Otra vez para que te quede claro: NO EMPRENDAS POR DINERO. Es padre ver una imagen motivadora el lunes por la mañana de una página de emprendedores, en la que te invitan a derribar barreras mentales y ser del club de los lobos millonarios. Eso es una mentira. Eso es una estupidez. El mundo no funciona así y tú lo sabes. Lo sabes dentro de ti. No te engañes detrás de la pantalla, en la silla de tu oficina pensando que te preparas para algo grande. Para cambiar el mundo. Para forrarte de dinero con un método milagroso escrito por Kiyosaki o Napoleón Hill. No. Lo siento, pero no es el enfoque.
El enfoque es preocuparte por los demás. Invertir tus recursos y ayudar. En consecuencia, los demás te regresarán el favor con su atención, su tiempo y su dinero al pagar tu servicio o producto. El dinero importa. Pero no debe ser tu motivación principal.
En El Espacio Emprendedor lo primero era apoyar a los demás. Pusimos al servicio de muchas personas inquietas las instalaciones. Y funcionó. El negocio creció. Cuando las personas se reúnen la magia sucede. Se respira. Los lazos se crean y emerge la creatividad. Preocúpate de verdad por los demás. Que ese sea tu modelo de negocio.
Entonces: ¿por qué cerramos El Espacio Emprendedor?
Porque todo tiene su ciclo. Porque quienes integramos la aventura queríamos hacer cosas nuevas. Y para hacer cosas nuevas debes dejar de hacer otras. Sencillo. Sin drama.
LA META NO ES EMPRENDER
“Soy fulano de tal y soy emprendedor” es una tontería que escucho muy seguido. Por favor; no te presentes como emprendedor. Eso es nada. Es como escribir que terminaste la primaria en tu currículo. O que sabes usar Word. Es lo mínimo que esperamos de ti. ser emprendedor. Tanto que ya lo damos por hecho. No te claves con la idea de emprender. El emprendimiento es una etapa. Es una parte. es el sprint de la carrera.
Por eso no asisto a los eventos de emprendimiento. Mejor empleo mi tiempo en hacer cosas. Decir que haces cosas no es significa hacerlas. El objetivo verdadero es crear valor constante para las personas. Y que sea rentable el proceso que tampoco se trata de caridad. Con mi proyecto yo no quería emprender. Con mi proyecto buscaba generar valor y trascender, generando dinero para seguir haciéndolo.
PRIMERO DISPARA ANTES DE APUNTAR
El objetivo de tu proyecto debe ser claro. Preciso. Mejor hacer bien una cosa que hacer más o menos bien muchas otras. Y ese fue el principal problema en el Espacio Emprendedor. Era un conjunto de actividades sin cuajar. Teníamos un estudio fotográfico, un co-working y una sala de capacitación inconclusa. Reinventamos el objetivo del proyecto que no fue claro desde el principio. Primero disparamos antes de apuntar. Eso hizo que el proyecto se hundiera. Sin embargo, fue lo que me llevo a descubrir más de lo que esperaba. En ese lugar tuve algunas de las conversaciones más interesantes en años. Conocí personas capaces con esa hambre que solo siente aquel que se encuentra en el camino.
Por desgracia eso no paga las cuentas. El modelo de negocio fracasó. Pero este fracaso me enseñó que los obstáculos son el camino. Y que el éxito es alcanzable para los espíritus audaces. Mejor fallar intentando que fracasar al final de la vida lamentando lo que no hice.
#PiensaFueradelaSilla Raúl Gabino Quilantán
