20-D Aciertos y errores de las encuestas electorales

Las empresas demoscópicas acertaron en términos generales en sus pronósticos porque el Partido Popular fue el más votado, con una amplia ventaja sobre el PSOE (segundo clasificado en votos y escaños). Más allá de esta certeza, es necesario distinguir entre los pronósticos del CIS -que marca la tendencia de la opinión pública-, las encuestas de campaña y las encuestas no publicadas de la última semana (tracking, a pie de urna, Andorra/frutas, encuestas internas de los partidos, etc.)
Entre las principales conclusiones que podemos extraer:
- El CIS falló principalmente con Ciudadanos: le daba un 19% y obtuvo un 13,93%.
- El CIS infravaloró la tendencia de Podemos+Confluencias: le otorgaba un 15,7% y obtuvo un 20,66%.
- Las encuestas prohibidas publicadas por El Periòdic d’Andorra vieron venir el ascenso de PP, la caída de Ciudadanos y la tendencia positiva de Podemos+Confluencias.
Ni siquiera las encuestas publicadas al cierre de los colegios electorales supieron calibrar la fuerza del eje de cambio Podemos/Ciudadanos.
La macroencuesta de RTVE/Forta (TNS Demoscopia) a pie de urna otorgó hasta 9 diputados menos tanto al PP como al PSOE de los conseguidos finalmente; y llegó a conceder hasta 11 escaños más a Podemos y 10 más a Ciudadanos de sus resultados finales.
La encuesta del 14 de diciembre de GAD3, le daba a Podemos+Confluencias hasta 17 diputados menos de los que finalmente obtuvo.
La encuesta del 14 de diciembre de GAD3, le concedía a Ciudadanos hasta 23 diputados más de los que finalmente consiguió.
Metroscopia acertó en las cuatro primeras posiciones, pero no en los resultados. Entre otras cuestiones porque estimó una participación del 79% y ésta se quedó en el 73,2%.
1.- La encuesta preelectoral del 3 de diciembre del CIS.
- Le dio al Partido Popular un 0,12% menos del resultado final obtenido (le concedía un 28,6% en estimación de voto).
- Sin embargo, al PSOE -pese a aparecer en el CIS como segundo partido más votado- le dio un 1,21% menos del resultado final (alcanzaba una estimación de voto del 20,8%).
- El gran “error” estuvo en el tercer puesto. El CIS le otorgó a Ciudadanos un 5,07% más del resultado final logrado por la formación de Albert Rivera (19% le concedía).
- El CIS le otorgaba a Podemos+Confluencias un 15,7% (4,96% menos del resultado final).
2.- Las encuestas de los medios durante la campaña.
Haciendo un análisis de 13 encuestas publicadas entre el 4 y el 14 de diciembre vemos como:
- Daban de media un 27,56% al Partido Popular (obtuvo un 28,72%).
- Las encuestas le daban de media al PSOE un 20,86% y consiguió un 22,01% (1,14% menos del resultado final).
- Otorgaban de media a Ciudadanos un 19,2% y obtuvo un 13,93% (5,33% más del resultado final).
- Daban de media a Podemos un 17,3% y obtuvo un 20,66% (3,34% menos del resultado final).
3.- Las encuestas de El Periòdic d’Andorra durante los cinco días previos a las elecciones.
- Las encuestas prohibidas publicadas por El Periòdic d’Andorra vieron venir:
- El ascenso del PP, pasando de un 25,4% en estimación de voto el 14 de diciembre a un 26,6% el 19 de diciembre (2,12% menos que el resultado final).
- Pronosticaron parte de la caída de Ciudadanos (1,9% menos en 5 días).
- Acertaron en la tendencia al alza de Podemos (2,5% más en 5 días).
- Sin embargo, dieron un retroceso de un 0,8% en el PSOE (en el resultado final le otorgaron un 1,91% menos).
4.- Las encuestas a pie de urna. TNS DEMOSCOPIA (RTVE/LA FORTA)
- La macroencuesta a pie de urna de RTVE y FORTA –pese a costar 470.000 euros y su promesa de “margen de error mínimo”– otorgó hasta 9 diputados menos tanto al PP como al PSOE; y llegó a concederle hasta 11 escaños más a Podemos y 10 más a Ciudadanos que el resultado final.
5.- La publicación al cierre de los colegios del tracking semanal de GAD 3 (ANTENA 3)
- El día de las elecciones Antena 3 (GAD 3) publicó un tracking de 7.000 entrevistas realizadas entre el 14 y el 18 de diciembre.
- GAD 3 otorgó, al cierre de los colegios electorales, hasta 11 escaños menos al PSOE de los que logró, 10 más a Ciudadanos y 5 más a Podemos del resultado final.
6.- La diferencia en las encuestas publicadas durante la campaña y el día de las elecciones (El ejemplo de GAD 3)
- Lo más significativo de este análisis es que a Ciudadanos las encuestas del 14 de diciembre (6 días antes) le daban hasta 17 diputados más que el tracking publicado al cierre de los colegios electorales.
- En cualquier caso, la encuesta del 14 de diciembre le daba a Ciudadanos hasta 23 diputados más de los que finalmente consiguió.
- El tracking semanal de GAD3 le otorgaba a Podemos+Confluencias hasta 22 diputados más que la encuesta del 14 de diciembre.
- La encuesta del 14 de diciembre de GAD3 le daba a Podemos+Confluencias hasta 17 diputados menos de los que finalmente obtuvo.
7.- Negociar previamente la “realidad” que ofrecen las encuestas. Hacia un pacto comunicativo entre medios de comunicación, partidos políticos y opinión pública.
- Como ha ocurrido con los resultados electorales, la batalla discursiva por la victoria en los pronósticos (aciertos) depende de una triple negociación: ¿Quién ganó/acertó? ¿Quién dijo que había ganado/acertado? Y, ¿quién ganó/acertó en realidad?
- Aunque las encuestas acertaran la primera posición del PP y su amplia ventaja sobre el resto de partidos, el argumento vencedor es que el CIS sobrevaloró excesivamente a Ciudadanos, infravaloró a PSOE y se equivocó completamente con la corriente de cambio que estaba generando Podemos+Confluencias.
- Es significativo que las encuestas a pie de urna y tracking siguieran dando hasta 10 diputados más a Ciudadanos de los que finalmente obtuvo y ambas sobrevaloraran el papel de Podemos+Confluencias (entre 5 y 11 escaños más de los que finalmente obtuvieron).
- En un escenario de incertidumbre permanente -haya o no que repetir las elecciones- este argumento hace necesario pactar comunicativamente un nuevo contrato de credibilidad de las encuestas electorales.
Ya no es suficiente con eliminar la prohibición de publicar encuestas en los cinco días anteriores a las elecciones sino que también es oportuno que las empresas demoscópicas –y si no lo hacen ellas, los medios que las publican- aumenten su rendición de cuentas: publicación de intención directa, el cociente/multiplicador de la cocina –y explicación de cómo se ha obtenido-, el cuestionario de preguntas, el análisis de los responsables de las empresas demoscópicas, la publicación de datos y tabulaciones –en formato reutilizable- y, la menos improbable de todas, el coste de las mismas.
Grandes vencedoras
Entre otras cuestiones porque si bien es cierto que las grandes vencedoras de estas elecciones han sido las empresas demoscópicas — en términos cuantitativos, por la amplitud de su discurso en la opinión pública-, su variabilidad — e incertidumbre en términos cualitativos, no tanto en los resultados como en la rendición de cuentas- hace que el debate de la opinión pública se establezca más en términos de vencedores/vencidos y menos en términos de acuerdos metodológicos a la hora de diseñar su papel en una democracia digital en el siglo XXI.
La conclusión final es que -si no se buscan consensos metodológicos en la rendición de cuentas- el debate sobre las encuestas tampoco permitirá acuerdos demoscópicos de legislatura. Y volveremos a preguntarnos, ¿quién acertó los resultados electorales? ¿Quién afirmó haber acertado los resultados electorales? Y, ¿quién acertó en realidad los resultados electorales?
Nota metodológica: En este enlace se pueden encontrar los datos y las variables analizadas. El objetivo de este análisis temporal es invitar al debate a expertos para que trabajen de forma conjunta en mejorar la confianza en las encuestas electorales.
Artículo publicado originalmente en bez.es
