Las encuestas prohibidas II. República o “como hasta ahora”
La encuesta censurada de la Fundación Fomento de Estudios de Sociología Aplicada (FOESSA) de 1970 confirmaba que la monarquía no era la opción preferida entre los españoles. En 1969 Juan Carlos de Borbón había sido ratificado como sucesor a título de rey por las Cortes españolas.
La Fundación FOESSA (Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada) se constituyó en 1965, con el impulso de Cáritas Española. En 1966 y coincidiendo con la aprobación de la Ley 14/1966, de 18 de marzo, de Prensa e Imprenta o “Ley Fraga” (donde se abolía la censura previa) se presentó el informe sociológico sobre la situación social de España. En abril de 1969 la Fundación FOESSA encargaría al sociólogo Amando de Miguel el segundo informe.
Este se publicó en 1970 con el título Informe sociológico sobre la situación social de España, 1970 y buscaba responder a las críticas del informe de 1966, en el que se intentaba hacer un diagnóstico de la situación social española prescindiendo del poder político.
La encuesta de 1970 supuso un paso más allá a la hora de conocer la opinión pública española
El capítulo 5 fue censurado a última hora por orden expresa de Carrero Blanco, entonces vicepresidente del Gobierno. Como el libro ya estaba impreso, los 5000 ejemplares fueron adquiridos por el Gobierno de Franco para ser distribuidos entre los altos cargos del régimen.
En la reedición nadie se percató de que aunque no aparecía ninguna página del capítulo, sí estaba la referencia en el índice bajo el título “Cap 5. Vida política y Asociativa”. Por lo tanto, la censura se hacía más que visible y su huella más relevante.
Y como recuerda Amando de Miguel, “años después una parte de ese capítulo se tradujo al inglés y se incluyó en un volumen compilado por Stanley Payne”. En el año 2003, se publicó como apéndice del Libro El final del franquismo. Testimonio personal del propio de Miguel.
A diferencias de las encuestas realizadas hasta ese momento que preguntaban por cuestiones políticas de manera indirecta, la encuesta de 1970 supuso un paso más allá a la hora de conocer la opinión pública española.
Entre otras cuestiones, se preguntaba si era posible una democracia sin partidos. Algo que no era posible:
⇒Para el 55 % de los Estudiantes de Bachillerato
⇒Para el 80% de los Universitarios
⇒Para el 76% de los Abogados
⇒Para el 63% de los Médicos
⇒Para el 61% de los Empleados
⇒Para el 57% de los Obreros
La República como opción mayoritaria

Fuente: Foessa, 1970. Capítulo 5
Respecto al no debate público entre monarquía y república y al sistema político preferido para los españoles -vacante el jefe del Estado-, un 39% de estudiantes de Bachillerato prefería mantenerse como hasta entonces frente al 38% que apostaba por la república y un 76% de los estudiantes universitarios prefería la república frente al 11% que prefería la monarquía borbónica.
Por su parte, el 55% de los abogados marcaba como primera opción la república frente a un 23% que señalaba la Monarquía borbónica. Los médicos preferían la república en un 43% frente a la opción de mantenerse en el sistema de entonces que alcanzaba el 20% de apoyos.
Ni siquiera una dictadura que ya duraba 30 años había conseguido el consenso social y cultural necesario para que legitimación social y legal fueran coincidentes
Entre los empleados la primera opción era república con el 45% de apoyo frente al 37% que prefería mantenerse con el mismo sistema de gobierno. Por su parte, los obreros preferían mantenerse como hasta entonces en un 55% frente al 30% que se decantaba por la república.
En cualquier caso, de esta encuesta se deduce que la monarquía no era la primera elección entre ninguno de los grupos encuestados, a diferencia de la república que era opción preferente para universitarios, abogados, médicos y empleados.
Por otra parte, el porcentaje de personas que no contestaba estaba entre el 6% para los estudiantes de Bachillerato y el 19% para los distintos profesionales. En cualquier caso, era evidente el apoyo de los más jóvenes a la república.
El propio Amando de Miguel, recordando este informe en el artículo de 2009 Historia personal de una desmesura: los “foessas” concluye: “Siempre tuve la sensación, con este trabajo y con otros, que los sociólogos somos realmente los cronistas de nuestra sociedad para que algún día la conozcan los historiadores del futuro”.
Lo que nos muestran los distintos sondeos de la época es que ni siquiera una dictadura que ya duraba 30 años había conseguido el consenso social y cultural necesario para que legitimación social y legal fueran coincidentes.
Artículo publicado originalmente en bez.es
