Narciso Michavila: “Hablamos de un votante del siglo XXI que ha votado con reglas del siglo XX”

Pregunta. Las elecciones europeas de 2014 suponen un punto de inflexión. ¿Cómo han cambiado las encuestas electorales desde 2006 hasta las elecciones de 2014?
Respuesta. Hasta las elecciones europeas estábamos viendo un modelo en las encuestas y en el voto. En mayo de 2014, de repente, los dos grandes partidos bajan más de lo que todos esperábamos; en GAD3 desde luego. Y eso que fuimos de los que más estimación de voto dimos a Podemos.

Fuente: Elaboración propia. Gráfico publicado previamente en Yorokobu.
Hasta 2011 habíamos estado acertando muy bien. En 2012 ya nos equivocamos todos dando la mayoría absoluta a Javier Arenas en las elecciones andaluzas. En las elecciones europeas de 2014 pensamos que había un votante del PP que le daba vergüenza decir que había votado al Partido Popular pero que luego terminaba votando al PP porque siempre había sido así. Y esta vez, no fue así. Entonces ahí es donde decimos: “Esto ha cambiado, ya no es igual”. Nos fuimos a Edimburgo a seguir el referéndum, a ver cómo iban a hacer el tema de muestreo y volvimos de allí convencidos de que ya no podíamos apoyarnos en el recuerdo de voto.
P. ¿Por qué cambió la importancia del recuerdo de voto?
R. Antes decía: “Lo importante no es la muestra, es el cuestionario”. En las elecciones europeas, sí sabíamos que el recuerdo de voto del PSOE iba a estar por encima porque era gente que tradicionalmente votaba al PSOE pero no lo hizo en 2011 y luego estaba el problema de dos partidos nuevos de los que no teníamos recuerdo de voto, fidelidad…

Fuente: Elaboración propia. Gráfico publicado previamente en Yorokobu.
Esto te pasa en España y está pasando ahora mismo en todos los países. Las nuevas tecnologías, mayor nivel de estudios de los jóvenes y más oferta electoral, unido al hecho de que están acostumbrados a retrasar la decisión y cambiar el voto han modificado el escenario. A partir de ahí le dimos muchísima importancia al tema de muestreo y dedicamos muchísimo tiempo a que la muestra fuera muy precisa. El voto ahora mismo se ha hecho muy complejo. Hay cantidad de matices, cosas nuevas.
P. ¿Qué diferencia hay entre las encuestas telefónicas, presenciales y online?
R. En las últimas elecciones hicimos 15.000 entrevistas, primero para ABC y luego para Antena 3, con una encuesta de 1000 entrevistas online. Vimos que las entrevistas online se aproximaban en recuerdo de voto a las entrevistas telefónicas pero nos salían unas tasas de fidelidad bajísimas. Las entrevistas personales en los domicilios son muy caras y sólo tiene presupuesto para hacerlas el CIS. El problema es que cuando se publican los resultados ha pasado un mes. En un mes ha cambiado todo.
Parte del error que tuvimos en las elecciones andaluzas de 2012 es que había un tercio de los hogares sin teléfono fijo. En 2015 acertamos porque comparando el CIS con la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares, reponderamos con situación laboral, nivel de estudios, etc.
P. En España hay una ley que no permite publicar encuestas durante los últimos cinco días de campaña electoral. ¿Han intentado establecer algún tipo de diálogo con los distintos partidos para cambiarlo?
R. No paramos de reivindicarlo. Ha habido algún partido que lo ha llevado en el programa electoral. Si sigue ahí es porque los dos grandes partidos no han querido moverlo. Porque es de las cosas más fáciles, se trata de cambiar el artículo 69 de la ley electoral. Sí que es lógico no publicar encuestas el día que se está votando.
P. ¿Qué opina sobre la jornada de reflexión? Como explicaba Mariluz Congosto, en redes sociales el día de reflexión sigue siendo “un día más” de campaña.
R. Estamos hablando de un votante del siglo XXI que ha votado con reglas del siglo XX. Hay que cambiar las reglas del juego y adaptarlas a la sociedad actual. En todos los países las reglas electorales son muy complicadas de cambiar porque siempre perjudican a alguien.
P. En general, ¿qué relación tienen las empresas demoscópicas con los medios de comunicación? ¿Hay algún tipo de formación a los periodistas?
R. Ese es uno de los problemas que hay. Al final, hay que distinguir el tratamiento: Si lo llevas a portada, o lo dejas dentro; si lo metes en página par o impar. En una encuesta se piden distintas cosas, por lo tanto puedes fijarte más en una cosa o en otra. Los medios se fijan en las preguntas que más refuerzan a su electorado. Yo en general, la suerte que he tenido es que no me han presionado jamás en tema de resultados.

P. Hay ocasiones en los que la información no va firmada y no hay un análisis por parte del responsable. ¿Afecta eso a la credibilidad de la encuesta?
R. Afecta que haya algunos medios digitales -y no digitales- que te hablan de una encuesta a la que han tenido acceso y no dan ni ficha técnica ni empresa que la ha hecho: “¿Y yo por qué me tengo que creer eso?”. Esa es una parte. La otra parte es que generalmente quien ha trabajado las encuestas de voto muchas veces es el periodista que lleva el tema político, el periodista que trabaja en el Congreso. Puede saber mucho de política pero no tiene por qué saber tanto de encuestas.
P. ¿No falta muchas veces un poco de análisis por parte de las empresas demoscópicas? Porque vosotros tenéis los datos, porque vosotros sabéis hacerlo, etc.
R. Lo que nos falta es tiempo. Es verdad que podemos hacer mucho más. Nosotros por ejemplo: “¿Qué podemos hacer que además no nos genere gran estrés?”. Pues en cuanto ABC ha publicado la encuesta nosotros subimos a la web los datos con la ficha técnica.
P. ¿Qué papel juega el big data a la hora de crear nuevos modelos? ¿Lo habéis empezado a plantear de alguna manera?
R. Es fundamental. Llámalo big data o llámalo como lo hacíamos antes. Al fin y al cabo es una etiqueta. La tecnología se ha abaratado de tal forma que a ti te permite en tu casa con un portátil analizar lo que hace 20 años no podían analizar todas las universidades del mundo. Además, hay una disponibilidad de datos públicos cada vez mayor. España con el INE o el CIS tiene una gran calidad de datos. Al final, el poder tratar grandes bases de datos es fundamental.
P. Como empresa demoscópica, ¿eso cambia vuestra filosofía de trabajo?
R. Se trata de ir viendo qué datos hay ya disponibles. Lo que ocurre es que hay gente que cree que si tú tienes big data ya has resuelto todos los temas de investigación y que el dato por sí solo ya te responde a las preguntas. Y no es verdad. O tienes una posición teórica clara y sabes qué buscas o el dato no te va a decir nada. El dato te responde a lo que tú has preguntado.
P. ¿Han cambiado las preguntas que vosotros hacéis?
R. Ha cambiado la forma. Es decir, el saber que antes tenías que trabajar a lo mejor con pocos datos. Ahora, por ejemplo, trabajamos con medio millón de registros. El big data social te permite por ejemplo integrar datos de salud y datos de educación, datos de empleo y datos de salarios. Son fuentes totalmente distintas. Pero son tal cantidad de datos, que ya te permiten con modelos probabilísticos unir información.
P. Para concluir, ¿qué podemos aprender de su experiencia en las primarias en EEUU?
R. Lo principal, igual que en España, es la brecha generacional. Como en todas las sociedades occidentales. La generación menor no es que esté en Internet -porque sus mayores ya lo están- sino que su vida está ya dentro de Internet; y se están yendo a Sanders, igual que en España o el Reino Unido.
En el caso de que en los próximos dos años se vuelvan a convocar elecciones -porque no se forme Gobierno o porque el Gobierno dure dos años-, ¿qué nuevas variables consideraría a la hora de planificar el trabajo de campo?
Ahora lo tenemos más fácil porque tenemos ya recuerdo de voto. Primero porque hemos estado un año entero analizando y depurando resultados con las elecciones andaluzas, catalanas y generales. Porque dentro de cinco años el problema puede ser que los teléfonos fijos hayan desaparecido y entonces tendremos que ir pensando en el móvil.
Hay que apostar claramente por los móviles. Nosotros tenemos capacidad tecnológica para hacerlo pero al final no tiramos de ello. “¿Llamar al móvil ahora mismo para preguntar por la economía?” Ahí todavía tenemos problemas. Podemos hacerlo a nivel nacional pero no a nivel territorial porque no tenemos directorios.
*En el siguiente enlace se puede encontrar el artículo 69 sobre encuestas electorales de la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de Junio, del régimen electoral general.
Entrevista publicada originalmente en bez.es
