Mariano Rajoy sigue abogando por la falta de diálogo

Mariano Rajoy Brey ha dado un ultimátum: está dispuesto a poner en marcha el artículo 155, ante la suspuesta falta de respuesta de Puigdemont. Para los más despistados y como no todo el mundo ha de saber de leyes, veo necesario una explicación breve de lo que supondría la aplicación de dicha legislación: la adoptación del gobierno de las medidas necesarias para restablecer el orden en la Comunidad Autónoma. Además, es necesario añadir que el presidente seguirá con su plan a pesar de la carta recibida, en la que queda claro la actuación llevada a cabo por el gobierno catalán.

Tras haber realizado una contextualización, continúo con este mi artículo, que se trata de un escrito de opinión. Creo que en España tenemos un gran problema de base. La transición democrática fue forzada y nunca hemos llegado a adquirir unos principios de respeto y convivencia. La aplicación del 155 me parece una medida desmesurada que lo único que va a provocar va a ser una mayor rotura y separación nacional. Esta misma opinión procesan lideres políticos como Pablo Iglesias, que lo ha dejado claro en tuiter con sendos retuits:

El tuiter de Pablo Iglesias a las 11:43 del día 19 de Octubre

Mariano Rajoy también se ha pronunciado en sus redes sociales, con ese retuit que deja claro su intención de seguir adelante con sus ideas.

Por su parte, Albert Rivera se posiciona al lado del partido dominante declarando hacia Puigdemont que “Una democracia no puede aceptar chantajes”.

Por el contrario el lider del PSOE, Pedro Sánchez, a la hora del cierre de este artículo no había tomado partido vía redes sociales.

La aplicación del artículo 155 puede ser fatídica. La actuación del gobierno inevitablemente se convertirá en despota y podría dar lugar a sucesos como los ocurridos el 1 de Octubre, que tanto escándalo crearon en el plano internacional y tan poco en algunos sectores del nacional, llegando incluso Rajoy a afirmar que los hecho que había llevado a cabo eran un ejemplo para el resto de países. La realidad en el resto del mundo era bien distinta:

Algunas de las portadas de periódicos internacionales que condenaron la violencia ejercida en Cataluña

En este punto, veo necesario hacer un llamamiento al diálogo. Ningún nacionalismo es positivo si implica separación, distinción y odio. La aplicación de una legislación que infunda miedo no va a traer otra cosa que terror y aún más ganas de independencia. La violencia no es el camino en este caso ni mucho menos, como ya lo resumió perfectamente Jordi Évole en un tuit que publicó el 1 de octubre:

En conclusión, creo que las cosas no han sido ejecutadas de manera correcta desde el primer momento, ni por parte de la burguesía española, ni por parte de los dirigentes catalanes. Y es que al final es una lucha de grandes esferas y el perjudicado es el pueblo, la clase media. Por eso hay que acabar con esto. Porque el pueblo no tiene culpa de la mala gestión gubernamental. Y es el que lo está pagando todo.