Carta de aniversario

Mi Belén, mi mujercita:

Hoy quiero darte las gracias.

Gracias por todo el tiempo que compartimos juntas, porque no fuimos dos, fuimos una. Gracias por la seguridad de tus pasos tomando mi mano, gracias por tu valentía, por la fortaleza de tu cuerpo deteriorado, gracias por permanecer de pie cuando querías descansar.

Gracias por haber luchado por mí y no por tí, gracias por haberme regalado noches sin dormir repitiendo que me querías.

Gracias, gracias, no sé como decirte ahora gracias.

También quiero pedirte perdón.

Perdón por haberte exigido tanto, por haberte insistido que luches; por las cosas que no hice por tí. Perdón por las decisiones que tomé, porque me tocó hacerlo en tu nombre; perdón por todo lo que me equivoqué; pero quiero que sepas que si me equivoqué también fue por amor, porque creí haber hecho lo mejor para tí, lo mejor para las dos y si no lo hubiéramos hecho quizá la culpa hoy fuera mayor y no tendría el consuelo de haber cruzado todo el océano en busca de tu sanidad.

Estos nueve años han sido buenos, tu hermano crece junto a mí llenándome de cariño, tengo salud, trabajo y la casa que te prometí para los tres. Han sido nueve años bendecidos y con un hueco infinito que lleva tu nombre, un espacio que te pertenece y que no se reemplazará jamás. Hoy puedo hablar de tí con otras mamás, puedo ver tus fotos, escribir nuestras historias, hoy he vuelto a sonreír después de llorar.

Hija de mi alma, hoy quiero decirte que eres mi mejor historia de amor, que te extraño y que te amo.