“Calma”

Miles de millares de gotas se arrojan con furia a los techos.

Sonidos sordos de la carretera, autos a grandes velocidades, se deslizan sobre charcos de agua, que a su vez dispersan el agua por doquier.

El cesar del viento te susurra estar acompañado. La soledad se respira junto a la humedad del asfalto.

Matices de colores fríos plagian el entorno, y sentimientos como éstos dan a luz en tu interior.

Carros siguen pasando a altas velocidades, centelleantes en su andar, continúan desparramando agua a las aceras.

Llueve, continúa lloviendo. Olvidaste cuando dejó de importarte lo mojado que estás.

¿Cuánto falta para llegar?

No hay prisa, si llueve, no hay prisa.
La calma toma forma de gotas, e indiferentes a tu situación, se estrellan contigo y tu alrededor, y no sólo te moja, te calma.

Silencio. Gotas siguen cayendo. Una incesante y vital lluvia pinta el ambiente.
El tiempo se detiene, sólo está la lluvia y tu. Sólo la calma y tu.

El viento trae acompañante. Si, el frío galopa, y en su desenfreno, te arrebata el calor que tenías dentro.

No estás sólo, llueve. No estás sólo, hay calma.

— “Calma”, por Rekiza Tosoraz —
Show your support

Clapping shows how much you appreciated Rekiza Tosoraz’s story.