Volviendo al inicio

Después de haber conseguido trabajo, lamentablemente las cosas parecieron no funcionar como esperaba, no fue por que no fuese capaz de llevar a cabo las tareas que me fueron asignadas , más por el contrario mi ex-empleador tenia unas manías muy extrañas y al parecer pensaba enteramente en que los trabajadores somos esclavos y puede tratarnos como guste, que con cualquier promesa tonta puede tenernos atados a sus cadenas….

Ese lugar era fantástico, la paga no era mucha, pero el ambiente al menos era cómodo, lo era, siempre y cuando el “jefe” no estuviera en la oficina, cuando llegaba todo se tornaba incomodo, oscuro y molesto.

Los problemas empezaron cuando una subsidiaria importante nos abandono, dejando a la empresa sin una importante fuente de ingresos.. Entonces nuestro amable “jefe” prefirió terminar de construir su casa a pagar el salario a quienes eran la única fuente de ingresos de ese momento.

Todo en picada, planes que fallaban, pagos que no llegaban, estrés laboral, regaños e incluso insultos por parte del “jefe”.

No aguante más.

Decidí solicitar mis pagos adeudados además de un aumento, o tendría que dejar la empresa. Al principio el “jefe” parecía aceptar mi propuesta y así estuve trabajando con la esperanza de que ese dinero llegase una quincena más, durante ese periodo los regaños, gritos y ofensas no cesaron, pero decidí aguantar .

“Todo se retribuirá esta quincena” eran mis pensamientos, mis inocentes pensamientos.

Llego la quincena y oh sorpresa , la respuesta fue que se me pago el mismo salario anterior, sin siquiera añadir el dinero adeudado. Fue cuando decidi devolver el uniforme en señal de presión. No sirvio de nada.

Paso una semana más engañado con promesas de las cuales ya estaba mas consciente de que difícilmente serian una realidad, y tal cual lo pensé así sucedió.

El “jefe” salio de su habitación y pidió hablar conmigo, comentarme que no tenia ni un solo centavo para pagarme, y que aún así quería contar con mis habilidades, que había ayudado en gran medida a el crecimiento de la empresa, ¿Como espera que me quede si no paga el salario prometido?, ¿Acaso cree que me transporto en una alfombra voladora y que como aire?. Todo esto pasaba por mi mente mientras recordaba la hermosa piscina que se estaba construyendo en el patio trasero de la casa de el “jefe”. Así que simplemente decidí renunciar, esperando al menos recibir el dinero adeudado y mi liquidación.

Una mentira sobre otra.

A la fecha de la publicación de este texto y después de casi 5 meses de mi renuncia, todos mis ex-compañeros de trabajo están en mi situación, decidieron renunciar por los mismos motivos y seguimos a la espera de nuestra liquidación y dinero adeudado, a su vez, es el mismo tiempo el que llevo esperando por un trabajo fijo. Sobreviviendo de proyectos para pequeñas y medianas empresas, trabajos para familiares y amigos, pero, esto no puede ser así por siempre.

Espero el entrante 2015 cambie algo en mi vida, que la compañía para la cual trabajo actualmente como persona externa, decida contratarme, o al menos ofrecerme más y mejores proyectos.

Que el futuro para mi y mi familia sea el mejor, y para ustedes mis queridos lectores.

“Que no les falte absolutamente nada.”

Y que nunca, se dejen engañar o estafar por personas como “el jefe”.

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