MESA PARA UNO

Eran aproximadamente las 3:20 de la tarde de un viernes. El restaurante tenía dos mesas, de sus doce, ocupadas. Entra un caballero, solo, y empieza a buscar donde sentarse. José, el mesero, lo observa sonriente mientras este se sienta en una mesa para 4 personas. Con actitud alegre pero con prisa; coloca su cartera, teléfono y lentes de sol a un lado. Cuando levanta su mirada, ya José estaba cerca y le daba la bienvenida. Después de unos 30 minutos el cliente ya había consumido, cancelado su Pasta al Pesto y se había ido.

Del otro lado de la ciudad, en una zona un poco más acaudalada y movida. Fernando recibe una cliente habitual. Llegaba siempre al rededor de la una de la tarde. Esta vez, 17 mesas estaban ocupadas, dejando solo una disponible. Una mesa de cuatro puestos. Ella Saluda a Fernando con un dulce “Hola”, echa un vistazo a la sala, y sonriente tocando el hombro de Fernando, se dirige sin mediar palabras a la única mesa disponible.

Fernando titubeó demasiado y permitió que la cliente llegará muy cerca de la mesa para detenerla con un -“Señorita!” Ella voltea, ya con rostro no muy amable; creo que su intuición le hizo pensar que seguía a continuación: “Disculpe señorita, pero…pero no puede sentarse allí”

Las historias como las de Fernando y José abundan en los restaurantes. Sin embargo, Fernando lleva las de perder. Su historia terminó con una cliente muy molesta que salió endemoniada del restaurante:

-“Como que no puedo sentarme allí?”-

-“-Sí… digo no…lo que sucede es que como es una mesa para cuatro”

-“Entonces tengo esperarme hasta que tu quieras, para sentarme?”

  • “No señorita, no es eso…cuando se desocupe un mesa para dos se la ofrez…”

En los restaurantes de categorías medias, por lo general nuestro equipo de Sala no está preparado para afrontar situaciones como estas. Los restaurantes de categorías alta tienen la ventaja de contar con Maitre D o anfitriones entrenados y “equipados con una sala de espera” que les permite reducir estas escenas en gran porcentaje. Sin embargo, los restaurantes que no cuentan con esto, se enfrentan constantemente a estas situaciones que les provocan pérdida de clientes y la construcción de una muy mala reputación.