De alergias de niños y otros monstruos

Hola! Ya estoy de vuelta.. me hubiera gusta escribir antes pero entre una cosa y otra, se me van los días como agua.

Como les decía en mi primer post, quiero hacer de este espacio un lugar que sirva para la reflexión, el desahogo y ¿por qué no? un lugar que les pueda resultar útil (eso sonó muy periodístico, he de confesar que es mi profesión frustrada…).

Hoy me gustaría hablarles de un tema que se ha convertido materia de estudio para mi gracias a mi hijo. Se trata de las alergias alimentarias.. José María es alérgico a la proteína de la leche de vaca desde los 3 meses, ahora está por cumplir 5 años y al parecer no se le ha quitado, sin mencionar que también es alérgico al gluten y algunas frutas y verduras.

Todo empezó a los pocos días de nacido.. no dormía bien, se ponía rojito después de comer y si no vomitaba minutos después de amamantarlo, vomitaba más tarde.. era el cuento de nunca acabar.. Yo realmente no sabía que hacer y por supuesto la lluvia de consejos no se hizo esperar. Mi desesperación aunada al cansancio que tenía y la inexperiencia me tenían en estado zombie. Después de algunos meses de pasar por esto me recomendaron un gastro-pediatra, quien le diagnosticó la alergia a la proteína de la leche y a partir de ahí nos cambió la vida. Por primera vez José Mari durmió más de media hora. José (mi esposo) y yo, no podíamos creerlo, pero estábamos tranquilos de ver que por fin sabíamos cómo ayudar a nuestro pequeño.

Después de este episodio que personalmente considero un hito en la vida de mi chirimbolo, transcurrieron los meses y cuando cumplió un año hicimos la prueba para ver si por fin podía tomar leche normal.. para no hacerles el cuento largo, terminamos en urgencias como 3 veces en las cuales tuvieron que nebulizarlo y darle mil medicamentos.

Más adelante y tomando en cuenta este antecedente fuimos muy cuidadosos con el tema de la introducción de los sólidos, aun así las alergias comenzaron a manifestarse. Primero que si el trigo, después que si el maíz,.. y así un millón de cosas que dejamos de darle.

Pero bueno si escribiera a todo lo que ha sucedido en estos casi 5 años con relación a sus alergias nunca terminaría. En realidad les cuento todo esto porque se que como yo hay muchas mamás que pueden estar viviendo algo parecido y pueden sentirse identificadas. Cada vez escucho más casos como el nuestro e incluso tengo amigas que me han buscado para que las oriente sobre cómo lidiar con este tema. Y es que cuando te dicen que tu hijo es alérgico a tantas cosas sientes que se te cierra el mundo y piensas ¿y ahora que chingados le voy a dar de comer? Pero no pasa nada, lo bueno es que cada vez existen más opciones y que visto desde otro punto de vista, a veces los niños como José comen mucho más sano que cualquiera de nosotros.

Personalmente me impacta el grado de “madurez” que mi niño muestra cuando cualquiera le ofrece algo que no puede comer o cuando tiene enfrente alimentos que a cualquier niño le gustan… el simplemente se aguanta. Y es que también hay gente que por más que le expliques la situación o no comprende o de plano le vale madres.. tendrían que vivirlo para entenderlo.. Pero bueno eso ya se los contaré en otra ocasión porque de verdad tengo mucho que decir al respecto.

Ya los dejo, pero no dejen de contarme si han vivido algo parecido o si conocen a alguien que lo esté viviendo… tal vez mi historia le sirva para ver que no se cae el mundo porque su hijo no pueda comer ciertas cosas..

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