Necesidad de Siempre.

A veces siento la necesitad de huir, correr hasta donde mis pies revienten y mi corazón lata con tanta fuerza que me obligue a detenerme y pensar en mi.

Dejar de ser el consejero de todos y aplicar los consejos conmigo mismo, alejar todas las cosas que me afectan y subrayar los buenos momentos, ser impredecible, no llorar al recordar y terminar llorando de la risa, dejar de trabajar y vivir del porvenir, leer un libro que me deje una enseñanza, enseñarte a creer en mi, regalar una sonrisa y no esperar una de vuelta. Abrazar a un árbol para llenarme de energía real, colorear lo blanco y negro de mi vida, levantarme con el pie izquierdo para contradecir al mundo, pasar por debajo de una escalera para retar a mi suerte, escuchar lo que el mundo quiera decirme, negarme a la realidad y escupirla libremente, soñar despierto, hacer de los segundos minutos y de los minutos años, contar a cada persona que se cruce en mi camino, cruzar si camino sin mirar hacia los lados, dar vueltas por la carretera, extender mis brazos y mirar al cielo, ver como el cielo cae en forma de gotas sobre mi rostro.

Pero luego me doy cuenta que mi rostro es el que gotea, que quiero extender mis brazos para abrazarte, y pasar mis segundos, minutos y años contigo, que quiero colorear mi mundo de felicidad a tu lado, que quiero ilustrar un camino que me lleve hacia ti.
Que quiero detener el tiempo solo para apreciar cada detalle de tu cuerpo, y llenarme de energía real con tu sonrisa, olvidar lo que quiero y tenerlo contigo.

Dejar de escribir tanta mierda y estar otra vez contigo.

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