¿Dónde ir? ¿Qué comer?

El mapa del turismo y la gastronomía están ahora al alcance de su mano. Ahora que tiene el panorama, sólo basta con decidir qué lugar visitar y dejarse sorprender por las maravillas que entregan las regiones de nuestro país.

De norte a sur el recorrido está etiquetado: gastronomía. Y no nos referimos a aquella que lo hace acabar con el bolsillo apretado y acongojado, sino con aquella que por un par de miles le deja el gusto de haber disfrutado sin sufrir.

Destinos para consumir

En arica: ya lo sabe, no puede dejar de probar los jugos naturales del extremo norte de nuestro país.

San Pedro de Atacama: si ha visitado esta ciudad y no ha probado los anticuchos de llamo o los refrescantes helados de rica-rica, va a tener que repetir el viaje.

En La Serena: nada mejor que disfrutar de la vista al mar con un sandwich de pescado o un exquisito plato de ostiones vivos.

Talca: una de las ciudades que cautiva con su mote con huesillo y sus churrascas a la parrilla.

En Chillán: usted ya debe haber escuchado de ellas, y si no, pues no puede dejar de conocer y probar las longanizas, que se han adueñado de ésta ciudad.

Tomé: no puede pisar la costa tomecina sin un buen borgoña y unas empanadas de mariscos recién hechas. Si lo hace, su viaje lamentablemente no estará completo.

En los Saltos del Laja: mientras usted decide qué llevar de recuerdo a la suegra o a el cuñado, su hijo puede disfrutar de unas palomitas de maíz arcoíris.

Los Ángeles: el plan de verano debe quedar en pausa al momento de visitar la ciudad, ya que las papas rulos son sólo aptas para valientes.