Pierre Manet — Diario de lectura (1)

Capítulo IV, Locke

Leo el capítulo IV de Manet sobre Locke y la propiedad privada. Afirma que el hombre con su trabajo convierte los bienes comunes en propiedad privada. La mano del hombre transforma la naturaleza en propiedad privada (para mí, va de acuerdo con Marx según Astarita). El hombre no es un animal político sino trabajador y propietario. Esta es su esencia. La propiedad es individual, no colectiva. Una de las propiedades fundamentales es la de la tierra, la cual se puede poseer sólo en la medida que se la trabaja. En la naturaleza, su estado de naturaleza es la escasez y la penuria, sólo el trabajo produce abundancia. De este modo, la propiedad no tiene límites naturales. La acuñación de moneda fue lo que permitió independizar la propiedad del trabajo. La sociedad nace de los intercambios, de aceptar la moneda como convención que sintetiza trabajo acumulado. Individuo, trabajo y propiedad son los términos que hay que ligar. En un principio, trabajo y propiedad se corresponden, pero luego se emancipan uno del otro y el trabajo sólo genera valor y la propiedad lo conserva. [Creo en el hombre y el hambre, bien podría ser una síntesis de los postulados básicos de Locke, desde los que parte hasta llegar al análisis de la sociedad económica]