Las acciones hablan…

Esta vez vuelvo a escribir después de mucho, a veces andamos tan metidos en el partido de futbol al que llamo vida, que cuesta hacerse de tiempo para algunas cosas, el ritmo del partido cada vez va en aumento, pero lo lindo es dedicarle tiempo a los pequeños detalles, como es tirar una gambeta o un “caño” en un partido de futbol, como para mi es escribir.

Las acciones hablan…

Me quiero centrar en una pequeña palabra, que creo se está perdiendo el verdadero significado, el “compromiso”, si el compromiso en todo sentido: con los amigos, con el país, con las actividades, con la novia, en las relaciones, la mayoría de las veces nos comprometemos y no cumplimos, es difícil, obvio. A veces no nos damos cuenta que aceptamos compromisos o decimos cosas importantes, simplemente se está volviendo una costumbre, dejarlos en el camino o que a las palabras se las lleve el viento.

Creo que es clave resaltar dentro del compromiso, la gran importancia que tiene dentro de la cancha el valor de la palabra, si, esas cosas que a veces decimos sin pensar, como un “nos encontramos el sábado a las 6” y luego el sábado a las 17:30 decimos “no tengo quien me lleve perdón no puedo ir” ¿Donde quedo el valor de nuestra palabra? ¿El valor de nuestro compromiso con esa persona? ¿Acaso nuestro tiempo es más valioso que el de los demás?

Pongo de ejemplo ese pequeño gesto porque eso se transforma en cosas más grandes, si, en cosas como “voy a luchar contra la corrupción” “quiero un país mejor” “te quiero en serio” “una amiga nomas es” “ya no hablo con él” y hay una cantidad enorme que podemos citar, de pequeños compromisos que asumimos y no cumplimos (sería lindo poder reflexionar cuantas veces cometimos estos errores). Palabras que decimos sin pensar, que luego se las lleva el viento, no niego que cumplirlos sea fácil, y que se los cumpla el 100% de las veces pero si fallamos, vayamos de frente a aceptar los errores, así el compromiso y el valor de la palabra no se pierde.

En décadas pasadas los tratos se cerraban con un apretón de manos, porque el valor de la palabra era más importante que el de firmar contratos o papeles. Definitivamente este valor se está perdiendo y sería lindo volver a recuperarlo, de a poco, con pequeños gestos, para que luego se transmitan, que el “yo voy ✋” del grupo de whatsapp se cumpla y si no vamos avisar el porqué y con anticipación.

Dentro de la cancha creo que lo mejor es comprometerse a un ideal, si, uno de esos que realmente son difíciles pero valen la pena, cada uno elige y tiene los suyos, pero lo importante es tenerlos presentes siempre. Porque lo que cuesta y tarda en llegar vale. Tal vez y lo más seguro es que así como a veces decimos “ yo voy al asado y no vamos” , lo más seguro es que a este ideal le fallemos una y otra vez, pero si asumimos el error de frente, sin mentirnos a nosotros mismos, el compromiso y nuestra palabra sigan intactos, sigan valiendo lo que valía al comienzo, tal vez pensemos que lo hacemos “al pedo” pero no queda duda que las cosas positivas que logremos en busca de alcanzar ese ideal, serán muchas mas que las cosas negativas

Ojala todos nos comprometamos en serio con cada pequeña cosa que aceptamos, ya sea una relación de noviazgo, matrimonial, con el país, con el trabajo, con los amigos, para reservar una mesa en una discoteca, para lo que sea, pero que nuestro nivel de compromiso llegue a ser como cuando decimos “yo soy cerrista” o “yo soy olimpista” algo que nos comprometemos con el corazón, y aunque nuestro equipo no tenga copas internacionales o esté a punto de ser rematado, nunca lo vamos a abandonar.

Por sobre todo recordar que las

“Las acciones hablan más alto que las palabras”

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