¿Qué hicimos mal? Recuperando el respeto a la bata blanca.

El otro día después de una larga discusión sin conclusiones con un grupo de colegas en relación a la actitud de los estudiantes de medicina ante la enseñanza y la autoridad decidí preguntarle a uno de los grandes maestros médicos de los que he tenido la fortuna de aprender y que además tengo la suerte de que sea mi padre.

¿Que consideras que este pasando con los estudiantes y residentes? ¿Que estamos haciendo mal como maestros? Su respuesta me sorprendió como siempre: “Se ha perdido el respeto, el respeto a la profesión y a la bata blanca, el respeto y la admiración a nuestros maestros, y eso va a ser muy difícil de recuperar”

Me quedé boquiabierto, a mi no se me había ocurrido, pero como tantas otras veces sus palabras estaban llenas de razón.

No hay tanta diferencia en tiempo, entre los alumnos a los que yo enseño ahora y cuando yo era uno de ellos, han pasado 13 años desde que me gradué como médico y 8 como especialista, todavía podría considerarme dentro del mismo bloque generacional, yo también tuve acceso a la inagotable información encontrada en internet con un solo click, a estudios digitales de alta definición tanto para el aprendizaje como para el diagnóstico, libros en pdf, artículos, a las redes sociales, etc.

¿En qué momento sucedió que el alumno retara al maestro de la forma en la que lo vemos ahora? ¿En qué momento se empezó a cuestionar la vida dentro de un hospital? Las largas jornadas y las horas de desvelo son tan antiguas como la enseñanza de la medicina y son parte de aprender a ser médico, la vida no es distinta una vez que te gradúas, los desvelos, el estudio y la preocupación por nuestros pacientes continúa y se incrementa con el tiempo.

No es raro que actualmente los médicos en formación encargados de un piso dentro de un hospital no conozcan a los pacientes y estén más pendientes por su hora de entrada y salida, de sus días de guardia y vacaciones, de la preparación de los múltiples exámenes de selección, que todos hemos hecho, que de los propios pacientes y no solo me refiero a la parte administrativa o las cuestiones médicas estrictas como su evolución o manejo, me refiero a la curiosidad que nos hacía correr a un libro a leer más con la intención de entender lo que pasaba con ellos, las clases de pasillo o las discusiones en las guardias, las preguntas en el paso de visita o en el quirófano, eran como una combinación de grupos de discusión, seminarios, foros de debate y conferencias magistrales, sucediendo todo el tiempo y a todas horas, con lo que yo considero que realmente terminé de hacerme médico.

Actualmente hemos cambiado ese método de enseñanza por uno con otros términos: aprendizaje por competencias, basado en el alumno, autoaprendizaje, basado en problemas, en pequeños grupos, etc. A mi parecer es lo mismo que hacíamos en el hospital y en las guardias durante mi formación.

Nos hemos convertido en facilitadores de información, gestores y administradores en lugar de tutores. Habiendo estudiado todos estos procesos a fondo, no me parecen mal, por el contrario creo que estamos sistematizando y poniendo orden a lo que se había hecho desde hace siglos, estamos educando con bases, sentido y fin a las nuevas generaciones de médicos, centrando la enseñanza y el aprendizaje en los alumnos y la adquisición de conocimientos y habilidades aplicables y medibles, pero no será que todo este proceso tan novedoso y ordenado está enviando un mensaje equivocado a los alumnos?

La adopción de estos sistemas en las universidades está sobreprotegiendo a los estudiantes sobrevalorando sus derechos, que creo nunca han sido violados, limitando el papel de los maestros, de los hospitales en donde aprenden y dándoles un libertinaje que les hace percibir el aprendizaje como una obligación en lugar de fomentarlo como un hábito? Ver al maestro como un capataz que dispone de su tiempo libre como quiere para disminuir su carga laboral?

El papel del “role model” cada vez toma más importancia en los textos y artículos en relación a la educación médica, el maestro como modelo a seguir por sus acciones, también lo hacíamos antes, la enseñanza tutorial es el orígen de la enseñanza en medicina, porque ya nadie nos sigue cuando pasamos visita? Porque no somos bombardeados de preguntas en los quirófanos? Porque ya no discutimos casos proponiendo ideas para el manejo del paciente? En qué momento dejamos de querer ser como nuestros mentores?

Será que nosotros como maestros estamos enviando un mensaje incorrecto con nuestras actitudes, que cada vez nos vemos más preocupados por las cuestiones económicas, legales o administrativas? Tal vez hemos dejado de transmitir esa pasión por lo que hacemos, ese interés centrado en el aprendizaje continuo, en el bienestar de nuestros pacientes, en el amor y el respeto a la medicina.

Después de escribir y pensarlo mucho me quedo con la respuesta de mi maestro, se ha perdido el respeto y eso va a ser muy difícil de recuperar.

Dr. José Luis Sanjurjo Martínez, M.Ed