MASCULINIDAD EN CRISIS (Apuntes en base a una conversación en Facebook)

Roger (aliado, altermundista y progre): Me da cansancio el argumentario antifeminista con el que se esta protegiendo la gente. Y si, lo digo asi porque os veo como niños envolviéndose con un edredón de tonterías diciendo “ñiñiñiñiñi no quiero oír nada, no me gusta lo que dices” . Un edredón que os han dado desde los medios y que vosotros copiáis y repetís sin siquiera pararos a pensar por un momento si tiene sentido lo que estáis diciendo. La mitad de la población humana vive sintiéndose en peligro cada día. Y lo peor es que es algo extremadamente evidente, algo que se está gritando por todas partes últimamente, y vosotros seguís tapándoos cual niño pequeño que no quiere ver. Algo que las mismas respuestas que dais confirma que es verdad, el hecho de que neguéis esta realidad de manera sistemática es precisamente el motivo por el que esto no para de pasar. Que os preocupan mas las cifras de hombres muertos a manos de mujeres aun que sea un numero menor por el hecho de que son hombres. Antes he leído que han muerto 70 hombres así, a manos de mujeres, el ultimo año. Es una pena, si, y es algo que no debe pasar porque la violencia siempre esta mal, pero no me voy a manifestar por eso, porque tengo cosas mas urgentes por las que hacerlo. Como cuales? Como que cada 8 horas se viole a una mujer en España, como que en mexico cada 18 segundos y como que una de cada diez europeas ha sufrido algún tipo de acoso desde los 15 años . Como la manada, como Diana, como Laura, como mis amigas a las que han perseguido hasta su portal, como las que no han llegado al portal, como las que pasaron por un parque en mal momento, y porque en todos estos casos, parece ser culpa de ellas. Estáis ciegos, y no se si es por miedo a lo que no conocéis, pero deberíais pensar un poco en lo que estáis fomentando, en lo que estáis defendiendo. Esto es cosa vuestra, el cambio es cosa vuestra.

RitmodevidA (amago de reaccionario Houellebecquiano): Conforme yo lo veo, la violencia no forma parte de la masculinidad, es una reacción violenta a su crisis por parte de hombres que sienten que van a por ellos, que a la mínima ocasión que tengan de expresar su sexualidad y preferencias libremente van a ser juzgados y criminalizados. Quien agrede a una mujer ha dejado de ser hombre en el sentido tradicional de caballerosidad, temple y serenidad de carácter para pasar a ser una bestia furiosa, un crío (en el peor sentido de la palabra) caprichoso e histérico, impotente, indefenso, sin poder ni control racional alguno sobre la situación. Esto forma parte de caracter del ser humano moderno, sujeto de consumo, quien quiere satisfacer sus deseos y su narcisismo infantil, sobretodo en el plano de la satisfacción sexual que bajo su lógica debe ser inmediata, como quien consume cualquier otro producto. Como cuando vas a la tienda y quieres esas nike y tiene que ser ya. Nada que ver con la verdadera virilidad que yo relaciono a una mesura y férrea voluntad de no sucumbir a la prisa y ni a la urgencia autodestructiva del mundo moderno. Incluyo las manifestaciones de agresión que vemos todos los días en este contexto. La musculinidad es otra cosa, es antes el Clint Eastwood de Gran Torino, que el Vin Diesel de TripleX. Añado que el sufrimiento y desamparo que alberga el hombre en un mundo individualista y competitivo, un mundo del que averigua que puede resultar prescindible en cualquier momento si no logra adaptarse a la frenética lucha del éxito y la seducción, si se le pasa por la cabeza bajar la guardia un minuto, es inmenso. Las manifestaciones violentas son una reacción de impotencia, no de poder, ni de privilegio como pretende el discurso feminista.

Roger: Ya, a lo mejor en tu caso la violencia no forma parte de TU masculinidad, pero por norma general y desde antaño, siempre lo ha sido. Las demostraciones de fuerza siempre han estado ahí, y siempre por parte del hombre. Toda la historia ha sido el hombre quien lo ha controlado todo, de hecho teniendo en cuenta la época en la que nace el concepto de caballero o de ser caballeroso, este en si mismo es precisamente uno de los conceptos mas machistas que hay, todo aquello en lo que se basa el caballerismo es machismo. Nunca les pegues porque ellas son débiles y debes protegerlas. Si les pegas dejas de ser un hombre. Ese no es el motivo por el que no debes hacerles daño, el “caballero” trata a la mujer como algo inferior, como algo a lo que permite seguir viviendo casi por pena. Prácticamente estas diciendo que que las violen es culpa suya por hacerles sentir inseguros respecto a su sexualidad. Y lo único que está haciendo el feminismo es poner sobre la mesa que las mujeres tienen derecho a decidir con quién quieren estar y con quien no, lo que quieren hacer con su cuerpo y lo que no, que tienen derecho a lo mismo que nosotros en todos los ámbitos. Y respecto a lo de la prescindibilidad, es que no se por qué ningún hombre tiene que pensar que es imprescindible, claro que es prescindible. Hablas como si por el mero hecho de haber nacido te merezcas que una mujer te ame y realmente no. Eso es algo que todos tenemos que ganarnos, si quieres que una persona este contigo tienes que intentar que esa persona quiera estar contigo, no forzarla a ello porque tienes derecho. A lo que todos deberíamos tener derecho es a estar con quien queremos estar, y eso incluye rechazar a quien queramos rechazar, lo cual implica aceptar que nos rechacen. Mirarlo de otra forma es victimismo.

RitmodevidA: La violencia no forma parte de la caballerosidad ni mucho menos va ligada a un sistema patriarcal, que en mi opinión no existe ya en Occidente. Al machista le gusta que la mujer sobreactúe en su papel de femenina, tierna y dulce para poder actuar él en su papel de hombre viril y protector pero no la desprecia, siente una sincera piedad, siente debilidad por su fragilidad y evitará su sufrimiento a toda costa, si hace falta irá a degüello a por quien toque su preciado tesoro y la mujer que diga que no quiere ser tratada como un objeto precioso, de valor incalculable, sencillamente está mintiendo o se engaña mucho a sí misma. Muy al contrario, el misógino es quien odia a las mujeres por considerarlas inferiores al hombre, patéticas en su debilidad y lloriqueos que detesta con toda su alma y le enfurecen. Dicho esto, la irrupción de la violencia en el hombre y su expresión extrema, la guerra, es la ruptura del orden social, la caida de valores y de la Ley fundamentadas en el patriarcado, no su expresión máxima, sino su declive. Ahí es cuando la masculinidad entra en crisis para dar paso a la bestialidad maquinal del soldado dispuesto a matar a otros hombres que se tratan a sí mismos y al resto, a su vez, como bestias, como «machos», etc. Uno tiene un problema con un loco de la cabeza, un gitano que le amenaza, le saca por la calle la navaja, intimida a su familia, le revienta el coche. En fin, un animal, que va de gallito con la peña. Entonces, para evitar la tragedia, uno acude sensatamente a la policía o al Patriarca, que para evitar males mayores, atará al bicho en corto, con la voluntad y respetabilidad con la que sabe que cuenta. La diferencia entre hombre y “criajo”, entre Ley moral y pasión anárquica por delinquir es esta. 
En todo caso, en nuestros tiempos eso ha quedado atrás. El Patriarca a la antigua usanza ha dado paso a una brutalidad propia de la mafia albanesa, a un niño tiránico, un monstruo insatisfecho que solo quiere poder cueste lo que cueste y se caga en los valores «a la antigua» (al estilo Joffrey Lanister, en Juego de Tronos o de Steve Jobs o Mark Zuckerberg). El capitalista que juega y se divierte como un niño en un espacio virtual, protegido, desde su chalet en California o desde su colorido despacho en Sillicon Valley, sin peligros directos para su integridad física -en esta subjetividad liberal, sujeta a la irrupción en nuestras vidas de las nuevas tecnologías y a la irrupción de nuestras conciencias en la realidad virtual -y a la demanda de una existencia lo más aséptica y neutra posible- sumada al consumo constante de información de un peligro siempre al acecho, terrorismo yihadista o machista, es donde yo incluyo la necesidad del sujeto moderno, en su mayoría mujeres, de la creación de los llamados «espacios seguros». Es decir, de una demanda de mayor control y vigilancia en la población. (Habríamos de preguntarnos cuál es el precio a pagar por la creación de «espacios seguros» siendo conscientes de que todo totalitarismo en la historia ha nutrido el miedo y creado alarma social para vender seguridad a la población a cambio, eso sí, de un triste chantaje de fidelidad y obediencia al statu quo). 
En definitiva, entender al hombre pobre que ya se percibe como potencialmente amenazante, como parte de un espacio, como un elemento de decoración del espacio y exigirle que regrese del curro en el metro en silencio total y absorto en un entretenimiento autista en la pantalla de su movil y sus cascos. Que no moleste, que se calle la puta boca, que no acose, que no busque la mirada esquiva de la mujer que quiere que la dejen tranquila, joder, ir a su bola para poder sumergirse ella también en el entretenimiento virtual autista, única forma de existencia en los «espacios seguros». 
Hemos sacrificado la comunicación y el contacto real en pocos años (yo aún recuerdo las conversaciones con desconocidos en el transporte público, por las buenas, por el mero hecho de entretenerse de forma humana) y exigimos el refuerzo inmediato de los grilletes porque ya nos parece impensable su destrucción.

Entonces, hoy gira todo en torno al individuo joven, hombre o mujer, al «millenial», al que se le suponen -sobretodo se le imponen- una serie de características que tiene que asimilar si quiere ser feliz, es decir, normal y adaptado a la sociedad que le hará creer, por otro lado, que es un copo de nieve único e irrepetible a base de una educación -más bien adoctrinamiento- antropocéntrica y la repetición de sus derechos como individuo (no hablo sólo de la educación en la escuela, sino de lo que le enseña el entorno cultural en el que se mueve y los objetos directos que consume). Hablo de la ideología del anuncio que insta a “practicar el Yoísmo”. Veamos los modelos propuestos por la cultura oficial actual vía, por ejemplo, la música (y actitud existencial) de Miley Cyrus, Rihanna, Justin Bieber, CTangana, Kidd Keo, Maluma, El Rubius, Wismichu, el éxito de la canción de Ana Guerra y Juan Magan (HOLA, MIRA QUÉ BIEN ME VA SOLA, NADIE A MI ME CONTROLA🎵, es decir «me ata y compromete a un hogar, a unos cuidados mínimos de los seres de mi entorno que son molestias e impedimentos a la hora de mi necesidad de salir a gastar, a consumir, a pasarlo en grande con mis «amigos» que son y piensan como yo, evidentemente). Miremos las nuevas generaciones de OT, profemenistas, proLGTB, abiertas, cool, modernas y (falsamente) tolerantes (concepto que me espanta profundamente ya que quien «tolera» es quien ya tiene la hegemonía de su lado y de alguna forma permite desde su cumbre moral la existencia del diferente). O el modelo del flirteo adolescente que se promueve cada noche desde esa atrocidad que es el programa First Dates. Todos estos «modelos culturales propuestos» coinciden en lo mismo, su mandato es claro, único e irrebatibe: hoy toca ser modernito, ir a la moda, ser sexualmente activo y promiscuo -que se entienda el sexo como un libre juego entre adultos que consienten (y no como pasión romántica, desbordante, no consensuada, demasiado apegada a un solo objeto de deseo y jamás a un abandono del ser en el otro, que es como han descrito siempre el amor los grandes poetas, o Robin Williams haciendo de profe romántico en El indomable Will Hunting: tal es el miedo que tenemos a perder nuestra individualidad bien forjada.
Es decir, ante todo, lo que se estima en nuestros días es
1 Abrazo de la ideología del cambio continuo, la flexibilidad de deseos nunca satisfechos, estimulados deliberadamente por la publicidad.
2 Voluntad no rígida, dispersa, no apegada por mucho tiempo a algo fijo, (las ganas de X me vienen a oleadas, así se expresaba un amigo mío cuando me hablaba de sus deseos, de la imposibilidad de estar con una pareja demasiado tiempo, la apatía y aburrimiento desesperados que se apoderan de él cuando pasan unas semanas y ve que “la cosa puede ir en serio” y de la experiencia de su ser que, como el de la mayoría, yo catalogo de oscilante en estos días, peligrosamente oscilantes. Es un caracter disoluto, fabricado por la maquinaria publicitaria y la lógica del supermercado que necesita este tipo de voluntad de las personas, si puede llamársele voluntad a eso, para que no se “estanque el tinglado”. 
3 Abrazo de la independencia económica (concepto ligado a soberanía individual, autonomía, poder y fortaleza) y, por consiguiente, rechazo de la dependencia (que será ligada a debilidad y servidumbre) 
que hemos de rechazar. Y yo me pregunto: ¿Qué sucede con la debilidad y la fragilidad en estos días? ¿Por qué ése rechazo de la mujer moderna a ser considerada sensible, frágil, vulnerable? Yo te lo voy a decir: a lo largo de su vida adolescente en la que han puesto en práctica el modelo de libertad sexual propuesto por la cultura oficial se han encontrado con niñatos inseguros que las han tratado como cosas (no quita que ellas a ellos también, ojo!) niñatos que han hecho lo mismo con todo su entorno, con sus padres, sus amigos, etc. Y NO CON HOMBRES PROTECTORES que las tratasen con el cariño y la piedad que merecen los seres frágiles y vulnerables. Razón por la cuál también ellas han acabado abrazando el cinismo y el desapego, el puterío y la frialdad, valores que les hacen sentir fuertes y duras, no asquerosamente débiles. Recuerda un poco a la ideología nazi, todo esto, pero bueno…
4 La solución al sufrimiento individual vivido parece ser esta: hemos de estar siempre con un sueño a realizar en mente y sin ataduras ni compromisos familiares (que se han tornado de repente molestos, en cuestión, repito, de pocos años) o pareja estable en el tiempo que nos frenen en la persecucución de lo importante: alcanzar el éxito profesional, la realización individual, «El Sueño». De todas formas, para desquitarnos un poco en nuetros momentos de soledad y vacío existencial y llenar el hueco en nuestra cama tenemos a disposición miles de aplicaciones y plataformas con muchos contactos (que no comprometen a nada) a nuestra disposición, si hacemos bien los deberes, es decir, vamos al gym, nos cuidamos, actualizamos regularmente nuestro perfil de instagram, opinamos sobre los temas de los que toque hablar, no sólo eso, es preciso que los dominemos, que nuestro compromiso con las «nuevas tendencias» y la vorágine informativa sea total… Esto es un valor asimilado por la mayoría ya. Independientemente de que se trate de hombre o mujer, negro o asiático, hetero o gay, todos habrán de pasar por este filtro impuesto por los tiempos modernos y las necesidades de mercado. Todos habrán de asimilar la irrealidad como único modelo y el pensamiento único (que se disfraza de diversidad) de la ideología burguesa. Es una homogeneización del ser humano terrible, una absoluta barbarie.
Entonces, ¿De qué libertad estamos hablando?

EPÍLOGO

“Donde todos piensan igual, nadie piensa mucho. Creo que hemos de sospechar de la veracidad de una consigna que se grita desde todas partes y a todas horas, desde medios que hasta hace poco eran la manipulación encarnada. ¿Qué pasa¿con unos temas sí manipulan y con otros son almas puras y caritativas¿ Se está sustituyendo la lucha de clases, por la guerra de sexos y ahora el puritanismo hipócrita de La Sexta arremete contra el Porno y la prostitución, por ser machista y denigrante para la mujer (no han visto vídeos de mujeres flagelando a hombres, por lo que se ve, no conocen la cultura BDSM y la millones de “categorías” que existen en Internet para argumentar que la sexualización sólo afecta a las mujeres y que la producción audiovisual es machista y heteropatriarcal. No hay ningún aspecto de la vida, a día de hoy que no esté sexualizado, ni ningún momento social en que nuestra mente no esté calibrando la posibilidad del sexo y en llevarnos un gratificación narcisista del encuentro. La negación de la realidad en que hemos sido educados y la censura del mundo que ahora se pretende sólo traerá más neurosis y represión a la gente, que ya no podrá tocarse o tocar a otros sin sentirse avergonzado y culpable. Eso hacen desde los medios progres, censurar, sí, pero de cara a la galería. De vuelta a casa se hacen la paja o se acuestan, desde su privilegio de fama con la pareja deseada, rodeados del interés sexual que su éxito mediático despierta. En definitiva, Sandra Sabates, Gonzo, Dani Mateo, etc, follan. Es un mundo de placer al que millones de cardos malayos, gordos,flacuchos o sencillamente tímidos sólo tienen acceso vía prostitución (en el mejor de los casos) y masturbación viendo porno, que es lo más habitual. Y qué quieren desde su buenismo ¿censurarlo, prohibirlo, legislarlo¿ que se jodan!”