Hablar de más, está de más
Muchas personas enjuician hoy a quien quiere realizar un cambio, la sociedad parece verse mermada ante hechos noticiosos que solo traen asaltos y falta de compromisos.
Por Eduardo Guenante Pozo

Escuchar a políticos chilenos, tanto de la Derecha como de la Izquierda, es oír lo mismo, pero con distinto color. Critican a unos por querer abrirse camino, por querer formar nuevas propuestas, por querer hacer algo que pese en el tiempo, evitando el desaparecer sin pena ni gloria.
"Nunca quedas mal con nadie", señalaron desde una parte de la tribuna, y ¿qué cabría la posibilidad de que estemos generando tal impacto que los recuerdos con la canción popular? Sin duda, que algo está pasando, el quiebre se está imponiendo en un sistema que derrotó una cruel dictadura, y que ahora intenta imponer la dictadura del "pensaremos por ti".
Comprometerse por algo, liderar, formar y caminar, avanzar, levantar la mano de lucha y conquistar nuevos espacios. Hoy en el día en que algunos solo nos miramos el ombligo, debe ser porque no entienden, que no nos miramos el ombligo, simplemente cuantificamos los pasos que daremos, antes de pegar el gran salto que termina por el viejo paradigma mal intencionado del robar a manos Llenas
La rebelión del hijo contra el padre. Los vientos del invierno del crudo ya están dando paso al gran verano, y ahora es que vamos camino en primavera. Ley natural de la vida; Y por qué, porque a ellos les gusta hablar de lo que es natural y lo que no es normal. El paso del tiempo es inminente
Sin miedo a caminar y comenzar a exigir el cambio, no tengamos miedo a levantar ladrillos, sin miedo a soñar, a las revoluciones son sueños, a sus ideas de cambio, a sus manifestaciones de liberar el derecho de los que hoy no tienen derecho.
