Puro Cuento #9: Esto no es cuento. Parte II

San José, 2016

Hola,

Han pasado un par de semanas desde la última carta dónde me escribí a mi misma palabras de aliento para tratar de confortar un corazón azurumbado que no entendía que acababa de pasar. Hoy escribo otra carta, agradecida con la vida porque la paz volvió a mi corazón y las ideas surgen claras, en orden.

Puse un pie afuera de mi burbuja... y fue tristemente para ver que hay gente realmente fea de corazón ahí afuera. Verá, soy muy exigente con la gente que tengo a mi alrededor. Me gusta la gente empunchada, perseverante. Me gusta la gente que persigue sus sueños. Los que aman con todo y gracias a todo, y se olvidan de los a pesar de. La gente con quien se puede conversar de todo porque han salido a explorar el mundo fuera de su zona de confort y tienen una vida cargada de experiencias, aún cuando eso signifique para ellos haber cruzado la acera. Me encanta la gente que se ríe con carcajadas estruendosas y honestas que salen desde la panza porque no hay mejor forma de disfrutar la vida que riendo y cantando a todo pulmón. La gente que sabe que el dolor es catarsis. Los que han salido de la oscuridad para reconocer que la vida es solo una. La gente auténtica. Los que cuando cometen errores buscan la lección escondida para irse convirtiendo en masters de la vida misma. Sobre todas las cosas, me encanta la gente que ama con compromiso. PORQUE EL AMOR ES UNA DECISIÓN.

Mi burbuja no es un lugar solitario. Es un lugar lleno de la gente más linda que el universo ha decidido poner en mi vida y que con mucho cuidado he ido dejando entrar. Tampoco es un lugar exclusivo; es amplio y con amor para el que lo quiera recibir.

Pero evidentemente el radar no es infalible. Puse un pie afuera y dejé entrar a la mentira disfrazada de amor potencial. En un mundo con miles de millones de personas la idea romántica del amor de pareja es algo que siempre me ha sonado abstracto. ¿Existe el roto para cada descosido? ¿Qué nos hace pensar que esa persona está a la vuelta de la esquina y no a la vuelta del mundo? Todas esas dudas existenciales nunca serán tan potentes como el verse una en medio de una mentira habilidosamente tejida. Porque esas dudas están en mi cabeza; son mías. Mientras que el poder de las mentiras ajenas son algo que no podemos controlar y muchas veces, ni vemos venir.

Así como abstracto era el también su existencia. Estas semanas Ud ha sido algo intangible desde el momento que escuche las palabras "la novia de Fulano"... era más poderoso el romper con los recuerdos de tres meses de pronto convertidos en una nebulosa. ¿Qué fue todo esto? El decirme ok, tomemos cada conversación, cada salida, cada beso de estos tres meses y entendamos que no fueron. ¿Acaso estuve en coma? Ha de sentirse muy similar ese despertar. Pensar que si pienso en otros escenarios, esto no es nada en comparación. Porque solo fueron tres meses de algo que de todas formas no iba para ningún lado. Llenos de dudas. La lección de saber que mis filtros de Seinfeld funcionan. Que el ser exigente, funciona. Que las dudas cuando vienen desde la tripa en la panza, son avisos de esos que no podemos explicar pero que tienen razón. El poner punto final, tomar mi lección y seguir adelante.

Y en eso, su llamada. Inesperada y no bienvenida. ¿Para qué me llama? Escucharla cuando me llamó puso a un ser humano detrás de eso... alguien que existe y que me aterrizó a la realidad. Ya no era alguien abstracto... "la novia de fulano" tiene voz… tiene sentimientos… tiene un yunque en la garganta mientras me habla. Una voz dulce al otro lado del teléfono preguntándome si yo estaba bien. Eso tampoco lo vi venir. Las miles de pregunta que no logré sacar de mi garganta… ¿qué tanto sabe? ¿cómo se enteró? ¿por qué tiene mi número? ¿Para qué me llama? Pensar en qué se sentirá estar en sus zapatos. El tener que perdonar una y otra vez porque, asumo, no conoce otra forma de reaccionar. Escuchar un "las dos somos víctimas en esto y entre mujeres nos tenemos que apoyar" para saber que si bien yo de esto me salí en dos toques, Ud. sigue ahí a pesar de contarme que era la última que él le hacía. Que cosas... yo escribí una carta dirigida a Ud. que en realidad era para mí... y Ud. me llamó con un monólogo que en realidad se estaba diciendo a sí misma.

Puse un pie fuera de mi burbuja para ver de primera mano lo mal que la pasan algunas personas. Me duele un poquito el corazón saber que esas personas, pudiendo, no conocen una versión mejor de lo que es la vida, el amor. No es mi intención convencerla de que ese cliché que tiene por pareja de vida es una persona nociva. Pero esta carta sí es para Ud., novia de Fulano. Porque si cuando lo enfrenté la respuesta que él me dio es que “se le olvida que Ud. existe”… a mi no.

Yo sigo adelante, tomando la lección escondida en este mierdero. A mi no se me olvida el ser humano detrás de esa llamada y por eso… le escribo.

Aunque nunca llegue a leer esto. O a entender que desde mi bote quisiera tirarle un salvavidas. Aunque no me toque.

Pero no me toca.

Ester


*Puro cuento son una serie de cuentos cortos del amor y desamor, con cierta dosis de realidad.

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