El tambor y los cánticos, signos de la pasión nacional.

En Lomas se escuchaba el inconfundible latido del instrumento que acompaña cualquier pasión argentina: el tambor y los cánticos, que traía el viento como un susurro, de la fervorosa hinchada. Inconfundibles características de un acto político o un partido de fútbol. Ambas pasiones populares de mi pais. Ambas competencias que evitaron algún que otro enfrentamiento, que son motivo de orgullo, de disputas verbales y que son el ADN del argentino promedio.

PD: como se anticipó a través de diversas redes, este blog abandona momentáneamente los temas de seguridad informática por abstracciones mas inofensivas.

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