Entrevista al eurodiputado Javier Couso

Diputado español Javier Couso. Foto: Tomada de Google

Entrevista al eurodiputado Javier Couso
Por Abraham Istillarte
Máster en Estudios Latinoamericanos

Comenzando este año el presidente chino Xi Jin Pin dijo que “el mundo está a punto de un cambio radical (…) todo termina para dar paso a un nuevo orden mundial”, lo que no especificó fue que tan a punto estamos de que se dé ese cambio, cuáles serán las principales consecuencias y en qué consiste ese “nuevo orden mundial”. Lo que sí dejó claro fue el interés manifestado por el presidente ruso Vladimir Putin, de poner en marcha la cooperación militar y económica con China, lo que se traduce en “una alianza estratégica global”.Quisimos aportar algunos datos del contexto, que de seguro ha servido para que el presidente chino hiciera esa afirmación. Buscamos la opinión del artista y militante político Javier Couso, actualmente eurodiputado por Izquierda Unida de España. Desde ese espacio político, es un duro crítico y opositor del gobierno de Mariano Rajoy, y permanentemente defiende los derechos de quienes han sido víctimas de las políticas excluyentes aplicadas en varios países europeos. Conoce los procesos políticos de América Latina, y por esos pueblos también levanta su voz frente a las agresiones imperiales. Antes de mostrarles la entrevista a Javier Couso, y como suma de elementos, puntualicemos algunos cambios que, por la vía política, por la económica y por la militar, se están desarrollando en puntos claves del planeta.Ese orden mundial, que se estableció cuando terminó la guerra fría, al caer el Muro de Berlín, y que habría marcado “el fin de la historia”, ya no es “el nuevo orden”, y ese tampoco fue “el fin de la historia”. Aunque si hubo una agresiva ocupación, en casi todo el planeta de la llamada democracia de libre mercado, nunca hubo una Rusia derrotada y que cediera su soberanía a quienes pretendían imponer una sola manera de pensar y de hacer las cosas. Por el contrario, al cumplirse en estos meses de 2017, los 100 años de la Revolución Rusa, ese país comandado por Vladimir Putin, ha vuelto a ser un actor central en el tablero de la geopolítica internacional. A pesar de las sanciones y otros modos de ataques de Occidente contra ese país, Putin cuenta con más del 80% de apoyo de los rusos, lo que ya dibuja su futuro cercano en caso de que decidiera medirse en las elecciones presidenciales de 2018.También es justo dejar claro, que durante años se ha construido en el imaginario de quienes habitamos el planeta una visión alterada sobre Rusia. Usando toda la artillería comunicacional, principalmente el cine y los “fake news” o noticias falsas, ahora también en redes sociales, Estados Unidos y gran parte de Europa, han tratado de mostrar que sus crisis políticas y económicas tienen su epicentro en Moscú y no en sus propios espacios. Por ejemplo, todavía se “investiga” si Rusia influyó tecnológicamente en el proceso electoral de EE.UU., para ayudar a Donald Trump a llegar a la presidencia y las élites del poder estadounidense le niegan al presidente Trump, toda posibilidad de acercamiento al presidente Putin, a quien considera su amigo y una buena persona.

Cada vez más cerca del mundo pluripolarRusia y China también han marcado, a través de la cooperación, la ruta de desarrollo para Asia. Sus dos principales proyectos son la Unión Económica Euroasiática y la Nueva Ruta de la Seda, que involucran a millones de personas, varios países e incalculables cantidades de dinero producto de la comercialización de productos, servicios y del intercambio de tecnologías.Este escenario nos muestra el surgimiento de nuevos actores con sus propios centros de poder, despojando a EE.UU. del dominio hegemónico por su poderío militar y económico.La posible derrota definitiva del terrorismo impuesto por el Daesh en Irak y Siria, también muestra un nuevo panorama en la configuración de poder en Medio Oriente, donde la última palabra no la ha tenido, hasta ahora, EE.UU. como ha sucedido en otros conflictos bélicos.En América Latina, después de los triunfos sostenidos durante la década pasada, la izquierda está afrontando duros momentos atizados por la muerte de líderes como Hugo Chávez, Néstor Kirshner y Fidel Castro, y el ataque de amplísimas dimensiones contra el Socialismo del Siglo XXI. Sin embargo nuevas luchas de los pueblos de Brasil y Argentina intentan recuperar sus espacios arrebatados por la derecha, tratando de volver a poner frente a sus gobiernos a Luis Inacio Lula Da Silva y a Cristina Fernández de kirshner, respectivamente. En Venezuela la oposición ha utilizado distintas vías para acabar con el gobierno de corte socialista de Nicolás Maduro, pero se ha encontrado con la resistencia del chavismo que se ha sobrepuesto a varios intentos de golpe de estado, con revueltas violentas en las calles, ataques mediáticos sin precedentes, ataques armados y hasta la articulación de la derecha internacional para tratar de aislar a Venezuela del resto de América Latina y El Caribe. Otros esfuerzos de la oposición venezolana lograron que Estados Unidos impusiera sanciones financieras contra el país y específicamente contra la estatal Petróleos de Venezuela, principal fuente de la economía nacional, y que amenazara con la utilización de su poderío militar contra ese país a pesar de que ese gobierno cuenta con el apoyo de millones de ciudadanos que aprobaron el nacimiento de una nueva República, al activar una Asamblea Nacional Constituyente.

¿Todo esto que sucede en el planeta es realmente el punto que marca la llegada de un nuevo orden mundial? Eso fue lo primero que preguntamos al eurodiputado Javier Couso, y aquí está su respuesta y el resto de la entrevista.

Es un proceso de cambio. El cambio ha sido político. No significa que se haya producido del todo ni que sepamos a donde va a ir. Evidentemente la emergencia, no solo de lo que se llamó los BRICS, pero sobre todo la emergencia a nivel potencia económica de China, que además cada día tiene una potencia exterior que compite con EE.UU. en muchas partes del mundo deshaciendo esa hegemonía unipolar que había surgido a partir de la caída de la Unión Soviética, también la recuperación de Rusia en el periodo que fue relegada y casi desmontada y que también ha tenido su importancia en su proyección política y militar hacia el exterior, nos vamos hacia un proceso de cambios que son imparables. Entonces vemos a la potencia hegemónica, que esta segunda globalización ha sido casi más corta de lo que fue la primera globalización, liderada por Gran Bretaña, al final de la guerra napoleónica, pero hay un intento evidente de defenderse. Estamos en un momento de incertidumbre pero con unos cambios gigantes.

¿La propuesta que hizo el G-20 en su más reciente reunión de flexibilizar la economía mundial, está vinculada a los ataques que están sufriendo Siria, Libia, Yemen y aunque no de la misma manera, Venezuela?

Tiene mucho que ver, sobre todo porque se están jugando los espacios. En teoría, Francia ha anunciado un cambio en política exterior e interior, en cuanto a esa globalización neoliberal brutal, que se ha propuesto recuperando algunos aspectos, es lo que proponía. Y evidentemente China, como cualquier país, pero sobre todo China, quiere jugar un papel de ocupar esos espacios. En política y economía los espacios se rellenan. Luego tenemos que ver que lo que está pasando en Extremo Oriente, Medio Oriente o en América Latina, tiene que ver mucho con esa reconfiguración que estamos viendo, y también con el acceso a las fuentes de energía y también muy cercano a esas teorías del caos. Lo que estamos viendo es un intento de impedir el acceso a esas fuentes de energías de países que como China, tienen una debilidad estratégica en la necesidad de ese acopio de energías que no tiene, la mayoría de ellas propias, y que necesita para orientar su estructura industrial cada día más creciente y más desarrollada. Entonces podríamos ver conflictos periféricos pero que tienen que ver con una batalla en un tablero global.

¿Las sanciones unilaterales de EE.UU. contra Rusia, Corea del Norte, Irán y Venezuela cómo benefician a ese país, que obtiene con eso?

Lo que estamos viendo es una actitud agresiva en todos los marcos, pero sobre todo del comercio y con sanciones unilaterales que están fuera del derecho internacional.Evidentemente lo que hay es un intento de contención de Rusia y un intento en Venezuela en dos fases, recuperar su tablero geopolítico, sobre todo cuando en principio surge la Revolución Bolivariana con la presencia de Hugo Chávez, en un espacio y una idea para recuperar un marco regional con otras áreas de integración diferentes al libre comercio a partir de 2005, en Mar del Plata cuando se tumba el ALCA, y toda esa emergencia de UNASUR, ALBA, Petrocaribe y etcétera. Entonces creo que es diferente, aunque juega todo en el papel global creo que es diferente. A Venezuela hay que tumbarla por dos razones: tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, pero además tiene multitud de otros minerales preciados, tierras extrañas, que es como se le denomina y que se utilizan en altas tecnologías, tiene acuíferos y además con ese impulso de un nuevo modelo de configuración regional, en lo que antes era el patio trasero estadounidense.

A Rusia la intención es estrangularla y ahogarla, porque desde la Carta de París, incluso desde Helsinki, la idea de una integración en la estructura de seguridad de Europa, antes la Unión Soviética después Rusia, nunca se le dejó. O sea, el proyecto estadounidense es de una Rusia doblegada y afortunadamente ha habido una dirección política en Rusia que se ha recuperado, que es una gran potencia y que tiene que contar con ella. En ese sentido lo que vemos es un Estados Unidos cada día más agresivo a nivel comercial y a nivel de desestabilización apoyando toda una guerra subversiva de todo tipo como lo han hecho siempre, por desgracia, en gobiernos que no les interesa. 
 Europa ha decidido no seguir a EE.UU., como lo ha hecho anteriormente, en ese camino de aplicar medidas de impacto como las sanciones unilaterales. Por el contrario le está poniendo oposición. ¿Por qué cree que se produce ese cambio? En Europa tenemos que hablar en la Unión Europea, de una Europa Alemana, que normalmente se ha diseñado a partir de la caída de la Unión Soviética como un apéndice subalterno de la política por la geoestrategia de Estados Unidos. La OTAN, de hecho en una Europa independiente, nunca se permitió. Cuando se disuelve la Unión Soviética y acepta esa unificación alemana bajo la égida atlántica, pues esta viene con el desarme total moral y político de Europa. Lo que pasa es que choca, sobre todo por posturas internas que hay en Alemania. Incluso la señora Merkel ha tenido que alzar la voz y decir que no iban aceptar esas sanciones, así aceptadas por el marco comunitario. Pero es una doble moral porque Europa también está aplicando sanciones unilaterales contra Rusia, y Alemania ha sido una de las voces cantantes por el tema de Ucrania y de Crimea, y bueno todavía no se plantean, esperemos que nunca, sanciones contra Venezuela. Pero aplica sanciones contra Siria etcétera. Estamos aquí viendo como dentro de Alemania hay tensiones internas sobre la referenciación con Rusia, a pesar de que hasta el día de hoy la “subalternidad” atlántica, como ellos la denominan, el vínculo atlántico todavía es mayoritario en la élite política alemana.

¿Los eventos de Grecia y Reino Unido en la Unión Europea han marcado el futuro de la UE?

Grecia no tanto. En Grecia ha sido un intento y una esperanza. Además, el referéndum donde una sociedad bajo muchísimas amenazas dijo que no a pagar la deuda, y el gobierno por presiones de aplastamiento, un país pequeño como es Grecia, digo pues no es tan determinante. Por desgracia hemos visto como la doctrina del Shock, y toda esa fuerza de los grandes poderes económicos logró hincar de rodilla a un gobierno que trataba de trazar una ruta diferente.El Brexit si es más importante, porque se planteó como que Gran Bretaña iba a la debacle, al vacío económico y político si salía de la Unión Europea. Prácticamente, es como si antes de la Unión Europea no había nada y luego surgió todo. Y vemos ahora mismo que a pesar de las negociaciones, ese país continúa con una economía que ahora sube cada vez más. Por lo tanto estamos viendo una quiebra en esa ilusión de que fuera de la Unión Europea no podía existir nada. Esto abre espacios y brechas que han conseguido parar, sobre todo en una Unión Europea que no sabe a dónde va… …yo creo que todavía siguen muchos riesgos de que esta Unión Europea, por lo menos la surgida en los tratados de a partir de Maastricht, pueda reducirse, pueda haber dos Europa con dos velocidades o pueda desintegrarse. Aunque ahora han tapado estas fugas en el barco, todavía hay un peligro de naufragio en el bienestar europeo.

Como forma de imponer sus sistemas, el imperialismo ha usado el terrorismo como excusa. ¿En este momento sirve el terrorismo para lo mismo, justificar intervenciones o ya se les fue de las manos?Yo creo que no. Yo creo que el fenómeno del nuevo terrorismo que nosotros, que somos de los primeros países sufrimos en el año 2004, el 11 de marzo 192 asesinados, yo creo que ha estado en la panoplia de armas y de guerras tanto de cuarta generación como guerra no convencional por parte de determinados estados, lo que se llamó la carta terrorista. Reconocieron abiertamente, que crearon y apoyaron a los Talibán y de ahí surgió Al Qaeda en la lucha contra los soviéticos y a partir de allí se ha seguido utilizando. Hay muchas pruebas evidentes en el trabajo parlamentario se ha visto continuamente, tanto en la comisión de asuntos exteriores como en la subcomisión de seguridad y defensa, de la tutela, la creación, el entrenamiento, de grupos que se llamaban rebeldes, por ejemplo en Siria, y han resultado ser todos terroristas, por parte del gobierno como el francés, el de Gran Bretaña por no hablar de los que apoyaron a las corriente política de los Hermanos Musulmanes, Turquía y Qatar, o Arabia Saudita y EE.UU. e Israel. O sea que eso es abiertamente claro. No quiere decir que todo esté controlado por ellos, es una carta para desestabilizar países pero eso vuelve siempre como un boomerang. Hemos comprobado que la mayoría de las personas vinculadas a estos atentados, tanto sean los de Bruselas, París, Londres, últimamente los de Madrid, algunos de sus componentes más importantes más importantes han estado relacionados con esas células que tienen epicentro en Bélgica y Marruecos, pero sobre todo con ya veteranos de esa Jihad que están desarrollando contra gobiernos soberanos de Siria y Libia.Yo creo que hay una parte de responsabilidad política gravísima por parte de determinados estados, incluyendo algunos de la Unión Europea y Estados Unidos por supuesto, para intentar cambiar regímenes por medio de la carta terrorista que luego muchas veces vuelve a golpear en el corazón de Europa. Por lo tanto es un asunto muy serio y en mis intervenciones en el parlamento europeo siempre hablo de eso. Nosotros debemos reivindicar volver a la carta de ONU, a la no injerencia, sobre todo a no utilizar esto elementos que son terribles, que conducen a la destrucción no solo de regímenes, ni de presidentes o un cambio de gobierno, sino a la destrucción de estados por aquellos que están apoyando un caos sostenidos que les viene muy bien en esa conflagración con China, con Rusia, con esos países emergentes para que no caiga la unipolaridad.Nuestra voz es muy clara, es un tema difícil, es un tema multidimensional, no se puede acabar solo de manera militar, aunque hay que hacerlo como lo ha hecho Siria con sus aliados, con inteligencia con educación, y tenemos que advertir, yo no soy gobierno pero hablo así, de nuestros socios en Europa, Arabia Saudita, Qatar, Turquía, etcétera, que dejen de una vez de financiar al terrorismo “islamofascista”.

El partido al que usted pertenece Izquierda Unida, ha logrado mucho apoyo al levantar su voz contra estas formas de alentar al terrorismo, y quiero aprovechar para preguntarle, ¿por qué ese partido no ha podido avanzar más rápido y acompañar y dirigir los cambios que exigen los españoles?

…A partir del 15M, a partir del surgimiento de los nuevos partidos hemos apostado por ser una parte importante de esa unidad popular en Unidos Podemos, hemos logrado algunas cosas, por ejemplo romper ese bipartidismo imperfecto apoyado por la derecha nacionalista que gobernó aquí (España) desde final del franquismo, primero con la OCD (Coalición Democrática) y luego ya con el Partido Socialista y con el Partido Popular, apoyados por el Partido Conservador Nacionalista en Cataluña, por lo menos hemos roto eso. Hemos superado el techo de votantes que había tenido la izquierda en esa democracia, con más de 5 millones de votos, 72 diputados. Yo creo que si es cierto, la agresividad por parte de los grandes medios de comunicación al servicio de intereses, la arremetida continúa contra esos partidos del cambio, y también por unas indecisiones nuestras y de algunos de nuestros líderes. Yo creo que estamos en un momento que es emocionante, porque por lo menos las encuestas lo que dan y las más cercanas y veraces nos dan que no hay una bajada sustantiva pero tampoco hay un crecimiento para poder romper y dejar de ser el tercer partido y poder adelantar al Partido Socialista y ser el partido que marque la dirección de la izquierda o de ese espectro político de cambio. Hay mucho que trabajar y sobre todo para intentar que esta decepción, (mucha gente esperaba que íbamos a llegar al poder político rápidamente como aparecía en las encuestas de hace un año y medio) suponga una nueva revitalización. Pero eso es un debate interno, todavía está candente y no me corresponde a mí, erigirme en una de las partes que opinan una cosa o la otra.Esta opinión del euro diputado Javier Couso, las operaciones emprendidas por Rusia en Siria, las advertencias de China y Rusia a EE.UU. de que defenderán sus intereses en América Latina o en cualquier parte del mundo, y gestos como la visita del ministro de Defensa de Arabia Saudita a Moscú, dejan claro que ya hay un cambio y que se lee de esta manera: Estados Unidos, más allá del permanente ruido mediático, ya no es quien decide en la política internacional.Abraham IstillarteMáster en Estudios Latinoamericanos

Fuente: Al Mayadeen

Los puntos de vista y opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no reflejan necesariamente el punto de vista de Al Mayadeen.


Originally published at espanol.almayadeen.net.

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