Mil historias invisibles.

Este lo empecé hace relativamente poco tiempo, siempre lo tuve en la cabeza pero nunca me decidí a empezar, hasta que tuve la patada en el culo necesaria para poner a esta gente delante de la cámara.
Hay una premisa, jamás despojarlos de su dignidad. No quiero que los identifiques en las fotos, ni que sientas lástima. Sólo quiero mostrar que hay gente que vive al margen de lo que para ti y para mi es normal. Luego lo que cada uno entienda por normalidad es otro tema.
He conocido todo tipo de historias. Algunas jodidas y difíciles, tristes, gente que lo ha perdido todo o que simplemente se había cansado de la presión del día a día, una familia desestructurada o una mala racha. Muchos no quieren seguir en la calle, otros no entienden otro tipo de vida. Pero casi todos coinciden en lo mismo, la vida que tienen no es la que esperaban ni querían.
Este es un inicio de algo que espero me lleve mucho tiempo. Mi único interés es poder dar visibilidad a la gente que no la tiene. Esto no son lecciones de moral sobre vuestras vidas, cada uno elige su camino; va de entender que hay otro ciudad que no percibes con gente que no ves.
Y si quieres aportar tu grano de arena, hay ONG’s que trabajan para que puedan tener una cama dónde dormir, comida, terapias ocupacionales y programas de reinserción en la sociedad. Una de las que mejor trabaja es Casa Caridad (casacaridad.com)
